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Internacional

Chile se estanca en ranking de democracia por erosión de confianza en élites políticas

Leonardo Ruiz 27/01/2016

Destaca la eliminación del sistema electoral binominal y critica que las dos principales coaliciones políticas tiendan a reciclar el poder entre ellas y excluir a independientes.

La versión 2015 del EIU Democracy Index, ranking global que mide la situación de las diferentes democracias, se enfocó este año en las preocupaciones sobre terrorismo, migración y desempleo, pero en Latinoamérica el peso del análisis estuvo en la corrupción y en cómo afectó la estabilidad política de muchos países. 

Chile subió dos lugares desde el puesto 32 global que ocupaba en 2014 al 30 en la nueva versión. Sin embargo, esto refleja una pequeña alza en puntaje: desde 7,80 a 7,84.

Sobre la región, el estudio mostró que Uruguay ahora es considerada la única “democracia plena”, después de que el puntaje de Costa Rica retrocediera un poco el año pasado, quedando como democracia fallida, la misma categoría en que está Chile. Mientras, Argentina avanzó en el índice con la elección de Mauricio Macri como presidente.

En tanto, Ecuador, Brasil y México cayeron, 1, 3, y 4 lugares respectivamente (ver tabla), por casos de corrupción, especialmente en los últimos dos: por la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, y por el escándalo de corrupción Lava Jato en Brasil. 

Los desafíos de Chile

Los autores del informe dijeron a PULSO que si bien el puntaje de Chile por participación política aumentó ligeramente, el rating que evalúa la funcionalidad del gobierno cayó desde 8,93 a 8,6. Esto refleja el impacto de la corrupción y de los escándalos de financiamiento de campañas políticas, que erosionaron la confianza pública en la élite política, reduciendo la capacidad del gobierno para avanzar con su programa de reformas.

Así, el único gran factor  que retiene a Chile en la categoría de “democracia fallida” es su bajo puntaje en participación política, que, pese a subir (desde 3,89 puntos en 2014 a 4,4 en 2015), sigue siendo el más bajo y es superado incluso por sus vecinos Argentina y Bolivia. Esto se debe en gran parte a la baja participación electoral, en particular, en la votación presidencial y legislativa de 2013, donde apenas un poco más de 49% de los votantes fue a las urnas.

“Esta baja participación refleja la insatisfacción del público con que la política chilena sea dominada por las dos coaliciones tradicionales, lo que según datos de encuestas recientes estaría en su menor nivel desde 1990”, dijo el analista principal para Chile de Economist Intelligence Unit, Laurence Blair.

“El gobierno de Bachelet ya ha tomado medidas importantes para abordar este problema. Creemos que la eliminación del sistema electoral binominal, que era único para Chile, fue un paso significativo para impulsar el compromiso democrático. Anticipamos que es más probable que los ciudadanos se presenten a votar si piensan que su voto pesará más. Una mayor representación para los partidos más pequeños y para los candidatos independientes ayudará a revitalizar la democracia chilena”, agregó.

Otra área en la que Chile obtiene un puntaje relativamente bajo, según el índice de democracia, es en cultura política, donde se mantuvo en el mismo puntaje del año anterior: 6,9 puntos. Esto sería un reflejo de la naturaleza cerrada del sistema político chileno, en el que las dos principales coaliciones han tendido a reciclar el poder entre ellas y a excluir a los actores independientes.

“La actual Ley de Partidos Políticos será una oportunidad clave. Si el gobierno de Bachelet puede mejorar las leyes que regulan el financiamiento de las campañas y la inscripción de los partidos, sin marginar a partidos más pequeños de izquierda, derecha y centro, entonces este puntaje probablemente mejorará”, dijo Blair a PULSO.

Finalmente, los responsables del estudio subrayaron que estarán monitoreando los niveles de participación en la elección municipal de este año, y en las presidenciales del próximo año. “Si la participación mejora significativamente, y el poder se abre a nuevos participantes, Chile podría entrar a la categoría de “democracia plena” en los próximos años.

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