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Internacional

Candidatura de Bolivia a la presidencia de la Celac inquieta a Chile

Renata Fernández 20/01/2016

La posibilidad de que Evo Morales use la postulación de su país para encabezar el foro y difundir desde esa instancia la demanda marítima, preocupa a la Cancillería de nuestro país. Chile optó por no apoyar a La Paz, ya que dará su voto a Honduras.

Seis días faltan para que comience la cumbre anual de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), esta vez en Quito, Ecuador. Y aunque en lo formal la cita es para discutir sobre integración económica y temas regionales, hay una disputa que se tomará la actividad: la presidencia del organismo para 2017. 

Hasta la próxima semana dicho cargo estará en manos de Ecuador y este año será el turno de República Dominicana.

Pero para 2017 quien quiere quedarse con la presidencia pro témpore de la instancia es Bolivia, lo que ya ha ocasionado más de un roce entre los países miembros. Ello, porque en estricto rigor estaba programado que Bolivia dirigiera el organismo en 2018 y no en 2017.

Fue una declaración del mandatario Evo Morales la que sacó a la luz pública la intención de La Paz de quedarse por adelantado con la presidencia.

“Compañeros de Bolivia, el año 2017 vamos a asumir la presidencia pro témpore de la Celac”, anunció Morales el año pasado en una actividad masiva en Cochabamba.

Luego, los medios bolivianos dieron cuenta de que habría sido la Cancillería que dirige David Choquehuanca la que hizo gestiones a nivel internacional para adelantar la presidencia. Y Bolivia no se ha quedado tranquilo en su intento por conseguir los votos necesarios. 

De hecho, el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, ya se ha reunido con autoridades mexicanas y de países caribeños para asegurar el apoyo a la candidatura altiplánica.

Tal es la seguridad de Morales de que conseguirá la presidencia, que ya anunció que cuando Bolivia esté a la cabeza de la Celac la cumbre anual que les tocaría organizar se realizará en Cochabamba, en la sede del Parlamento de Unasur, edificio  que actualmente está en plena construcción.

Honduras en carrera

Sin embargo, Bolivia no tiene el camino libre, ya que Honduras también pretende quedarse con la presidencia de la Celac y tiene trabajo avanzado para aquello. 

Precisamente Honduras ya amarró el respaldo del Gobierno chileno cuando en mayo de 2015 el presidente Juan Orlando Hernández realizó una visita oficial a Santiago y sostuvo una bilateral con la Presidenta Michelle Bachelet. 

En esa reunión la jefa de Estado descartó apoyar a Bolivia y aseguró que el voto chileno estaría con Honduras, lo que luego fue reiterado en la declaración conjunta que hicieron los mandatarios a la salida de la cita.

“Cuenta con nuestro apoyo para la candidatura de Honduras a la presidencia de la Celac al año 2017”, dijo la Presidenta Bachelet en ese entonces.

Luego de su paso por Chile el Presidente hondureño realizó una visita a Perú, también con la idea de juntar votos. Y ahí también obtuvo resultados favorables. Así, Perú es otro de los países que ya ha dicho públicamente que apoyará la candidatura hondureña. “Vamos a apoyar la candidatura de Honduras a la presidencia pro témpore de la Celac para 2017”, manifestó el Presidente peruano Ollanta Humala.

La alerta chilena

Con la participación ya confirmada de Evo Morales y de la Presidenta Michelle Bachelet en la cumbre de la Celac los próximos 26 y 27 de enero, y con la candidatura de Bolivia en pleno desarrollo, en Chile las alarmas están encendidas.

Las gestiones desplegadas por Bolivia preocupan a la Cancillería chilena, principalmente porque se cree que Morales podría usar esa instancia para difundir su postura sobre la demanda marítima. 

El temor tiene sustento, ya que no sería la primera vez que Bolivia utiliza una instancia internacional y de carácter multilateral como la Celac para abordar su aspiración en ese tema.

En enero de 2013, durante la reunión conjunta de la Celac con la Unión Europea, Morales organizó una reunión con toda la prensa internacional acreditada, donde planteó que Chile debía devolver el mar a Bolivia, declaraciones que fueron reproducidas en todo el mundo.

Después, en noviembre del año pasado durante una reunión de ministros de la Celac, Bolivia distribuyó textos con su postura sobre la demanda marítima, lo que derivó en que la Cancillería chilena enviara una nota diplomática al organismo quejándose por el comportamiento boliviano. El argumento fue entonces el mismo que Chile defiende hasta el día de hoy: que la demanda marítima es un tema bilateral cuya solución no debe involucrar a otros países.

A pesar de la inquietud que genera en Chile un posible despliegue boliviano por la demanda marítima, el canciller Heraldo Muñoz no asistirá a la cumbre en Quito. Esto, ya que el ministro estará en París junto al agente José Miguel Insulza para sostener una reunión de trabajo con el equipo de abogados internacionales que defienden a Chile en La Haya.

En representación de la Cancillería asistirá el subsecretario de Relaciones Exteriores, Edgardo Riveros, quien formará parte de la delegación presidencial.

En tanto, el embajador en misión especial, Gabriel Gaspar, viajará a Nicaragua y Costa Rica para difundir la postura chilena. 

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