Internacional

Bolivia: encuestas apuntan a derrota de Morales en referéndum de febrero

Paulina Breschi 04/01/2016

De ganar el "No" el oficialismo se quedaría sin candidato para las elecciones de 2019. Mientras que de ganar el "Si" la pesada crisis económica, sumada a cuatro periodos de gobierno, generarían un desgaste en el oficialismo.

No lo logró Cristina Fernández durante su mandato, pero sí lo hizo Evo Morales. Este 21 de febrero Bolivia votará en un referéndum revocatorio la posibilidad de que el presidente pueda presentarse por cuarta vez a la reelección presidencial. Tal como sucedió en Venezuela, hace poco en Ecuador y Nicaragua, y en su momento ocurrió en Cuba.

Pese a que el presidente tiene elevados niveles de aprobación a su gestión, un 53% de la población ha manifestado en las últimas encuestas que votará por el “No” en el referéndum , explicando que “sería bueno ver a otra persona al mando, incluso del mismo partido”. 

La aprobación del presidente ha seguido la misma tendencia bajista que la mayoría de los mandatarios de la región el año pasado. Evo Morales comenzó su tercer periodo de gobierno en octubre de 2014 con 72% de aprobación, y de hecho en mayo de 2015 alcanzó un 75%. Sin embargo, eso se ha revertido y hoy el presidente cerró el 2015 con 65% de aprobación.

Para el analista internacional, José Rafael Vilar, todavía existe mucha incertidumbre sobre lo que pasará en el referéndum del 21 de febrero puesto que la campaña comienza el 21 de enero, sin embargo, considera que “el correlato entre su aprobación es más una percepción de la gestión que la intención de voto”, y agrega que: “lógicamente hay un desgaste en un gobierno populista donde además corresponde una caída de los ingresos, hay una situación que puede llegar a ser complicada para el mismo gobierno”. Además sostiene que la decisión es perjudicial para el oficialismo porque todavía faltan cuatro años para la próxima elección presidencial. 

Según Marcelo Ostria, el referéndum  es un camino riesgoso para el gobierno, puesto que es sabido que el panorama político y económico puede variar sustancialmente, “especialmente porque nos va a llegar con alguna magnitud la crisis que ya sufren venezolanos, argentinos y brasileños. Pero los partidarios del presidente de Bolivia están empeñados en hacer caso omiso a lo que los expertos y organismos internacionales vaticinan para el país: la crisis, que sería severa en 2016, se prolongará por lo menos un lustro”. 

El trasfondo de la elección

Para que el presidente pueda presentarse a las elecciones de 2019 se precisa modificar la Constitución. El referéndum de febrero plantearía a la ciudadanía ese cambio al modificar la Constitución, que establece una sola reelección (la registrada en 2014). La modificación también incluiría a la figura del vicepresidente, Álvaro García Linera. “Yo también quisiera saber lo antes posible si me quieren o no me quieren”, dijo Morales.

De ganar el “Sí” en el referendo, el presidente podría permanecer en el poder hasta 2025. Como el oficialismo hoy tiene más de 2/3 en el Congreso, el trámite de cambio en la Constitución sería casi inmediato. “De ganar el Sí, Morales iría a una reelección con un respaldo popular mayor que cualquier opositor. Y en el peor de los casos (de que la economía esté mal y haya un descenso significativo de sus votantes) de todas formas no beneficiaría a un candidato opositor, pero sí generaría un desgaste en el oficialismo”, sostiene Vilar. 

Por su parte, de ganar el “No”, el oficialismo entraría en una etapa de confusión puesto que no hay ningún candidato con el peso de aglutinar a todos los sectores que ha aglutinado Morales. “Ninguna de las figuras del oficialismo llega al carisma que tiene Morales, lo que juega en contra de la continuidad del gobierno”, explica Vilar. 

¿Reelección indefinida?

La polémica en torno a lo que podría suceder está en la incertidumbre de si el gobierno decidirá modificar la reelección solo por una instancia o de forma indefinida. Para tratar de calmar las aguas, el oficialismo ha dejado claro que no se busca la reelección indefinida de Morales, tal y como planteó en Venezuela el fallecido ex presidente Hugo Chávez.

“Abrir la Carta Magna para “meter” un binomio presidencial por cuarta vez empieza a sonar raro, feo, suena a desgracia política. Una desventura que se busca sin motivo”, sostiene el analista político boliviano, Manfredo Kempff. 

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