Internacional

Belisario Velasco: "La oficina hizo un gran trabajo y el país se lo debiera agradecer"

Jaime Sánchez 21/04/2016

Ex subsecretario del Interior de Patricio Aylwin defiende la labor de dicha institución de inteligencia creada en el Gobierno de Aylwin y explica que le encargaron "desarticular los movimientos armados que había en el país", no liquidarlos.

No veía hace algunos meses al ex Presidente, pero apenas supo de su deceso, fue a saludar a su familia. Belisario Velasco, quien fue ex subsecretario de Interior de Patricio Aylwin, en esa calidad fue el hombre de avanzada en lo que significó el proceso de instalación del nuevo Gobierno democrático, luego de 17 años de régimen militar. Como él mismo recuerda, “fui el primer funcionario de la democracia” en La Moneda.

Pero Velasco también debió asumir una tarea difícil, cuando el propio Aylwin le encargó la misión de desarticular los movimientos armados que aún quedaban en el país, tarea que no ha estado exenta de críticas.

Más de 20 años después revive estos episodios y lo que fue en general la administración de Aylwin, la que define como “el comienzo de la consolidación de la democracia”. También la defiende de las críticas de quienes la señalan como un Gobierno “en la medida de lo posible” y destaca la entereza que tuvo el ex Presidente para iniciar un proceso de justicia en torno a los derechos humanos que permitió que el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, “terminara preso y muriera en esas condiciones”.

¿Qué significa para la historia del país Patricio Aylwin?

Patricio Aylwin significa el fin de la dictadura oprobiosa que tuvo Chile durante 17 años y el comienzo de la consolidación de la democracia, donde todos los chilenos eran respetados y escuchados.

¿Cuáles cree que fueron las claves de su Gobierno para lograr esta consolidación de la democracia que usted plantea?

Primero, él supo entenderse con todas las fuerzas políticas del país y logró traspasar su Gobierno democrático a otro demócrata que fue Eduardo Frei. Segundo, algo que a él le importaba mucho: que se hiciera justicia sobre los Derechos Humanos. Creó la comisión Rettig y se iniciaron los juicios que correspondían y que el país esperaba. Tercero, Aylwin se preocupó especialmente de los trabajadores que estaban en condiciones paupérrimas, ya que habíamos tenido durante la dictadura años en que hubo 30-35  paros.  Y cuarto, creó las condiciones en materia de educación para que la juventud chilena tuviera un futuro abierto y mirara el porvenir sin temor.

¿Cómo considera las críticas que se hacen respecto a que fue una transición “en la medida de lo posible”, y que no se hizo todo lo que había que hacer?

Al ver cómo funciona el país, como hay instituciones que están operando, como se desenvuelve la gente, como siete de cada diez universitarios es la primera generación en recibir esos estudios en su familia, donde hay miles de pequeñas y medianas empresas funcionando, donde uno puede circular libremente por todo el país. Yo creo que claro, se hizo en la medida de la posible, pero hoy día hay libertad, hay trabajo, hay condiciones de trato con los otros partidos políticos, aunque sean de oposición. Yo creo que eso es justamente lo que buscó.

¿Cuáles eran las principales características de Aylwin a la hora de gobernar?

Yo de Patricio Aylwin destacaría la honestidad. Es un hombre que hace más de 60 años vivía en su misma casa y murió ahí. Dio un ejemplo a todos los chilenos. También su capacidad de dirigir un equipo que le fue fiel cuando él les dio las rutas que debían seguir. Tenía capacidad de entendimiento, de crear consensos con la oposición de derecha o de izquierda, siempre con el objeto de sacar el país adelante.

En ese sentido, ¿cómo evalúa la relación que tuvo con los militares?

Él supo y entendió desde el primer día que las Fuerzas Armadas están sujetas al mando y al poder civil elegido por el pueblo. Nunca perdió de vista esa situación y supo manejar las Fuerzas Armadas con muchas buenas maneras, pero teniendo presente que el jefe era él, el Presidente de la República elegido por todos los chilenos.

¿Y en derechos humanos, cómo fue su labor?

El primer avance en derechos humanos es con el presidente Aylwin, que crea la Comisión Rettig de Verdad y Reconciliación. Y creo que fue el comienzo para que se iniciaran los juicios en contra de los que violaron los derechos humanos y después terminamos con que incluso el jefe de la seguridad del Estado, el señor Manuel Contreras, acabara preso y muriera en esas condiciones.

¿Cómo recuerda su rol durante el Gobierno de Aylwin?

Mi rol fue el de subsecretario del Interior, hombre de la plena confianza del Presidente y ministro de fe de los actos de Gobierno. Tenía conexión directa con él. Yo le informaba diariamente respecto a la marcha de las tres intendencias que había, de las 50 gobernaciones, de la marcha en general del país. Era una especie de gerente.

¿Y su papel en la lucha contra los grupos armados?

Me encargó especialmente que desarticulara los movimientos armados que había en el país: el Frente Patriótico, el Lautaro, lo que quedaba del MIR, los sectores descolgados de la DINA, de la CNI… en fin. Y se cumplió.

Eso es lo que llamaron “la oficina”…

Yo era subsecretario del Interior y era en definitiva encargado de lo que llamaron “la oficina” injustamente. Pero la gente de esa oficina hizo un gran trabajo y el país se lo debiera agradecer.

¿Descarta las críticas de sectores de izquierda que dicen que fue otra forma de represión en democracia?

No fue represión. Patricio Aylwin encargó que se desarticulara, no que se liquidara. Era una tarea difícil y necesaria para el país. Las críticas por supuesto venían desde los sectores ultras que querían seguir asaltando bancos en poblaciones, camiones que iban con mercadería, etc. Había que ponerle fin a eso de forma democrática.

¿Cómo fue volver a La Moneda después de 17 años controlada por un régimen militar?

Fui el primero en ingresar a La Moneda, dos días y medio antes que el Presidente, porque tenía que, junto con recibir las renuncias de los ministros de Pinochet, preparar los decretos de nombramiento de los nuevos ministros que iba a nombrar el Presidente Aylwin. Me entregaron un ministerio sin memoria, porque los archivadores estaban vacíos, sin antecedentes. Estuve con el general Pinochet en dos oportunidades, y yo era el único funcionario que había en La Moneda y ese funcionario era de la Concertación por la Democracia. Fui el primer funcionario de la democracia.P