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Internacional

Bachelet precisa alcances de mensaje del 21 de mayo e insiste en moderar discurso

R. Fernández / N. Olivares 24/05/2016

La mandataria profundizó en los conceptos de la cuenta pública del sábado, en entrevista con radio Duna. Además, en el comité político de ayer los presidentes de partido de la NM pidieron que se les explicara el contenido de determinados anuncios, ante la falta de claridad de algunos de ellos.

Dicen en La Moneda que la apuesta del discurso del sábado 21 de mayo fue una sola: moderar las expectativas frente al programa e inaugurar una segunda etapa del Gobierno marcada por la implementación de las reformas y por la prudencia en la gestión.

Pero a tres días de la cuenta pública, tanto desde la oposición como desde la Nueva Mayoría hubo reparos por la poca claridad del mensaje y por la falta de definiciones concretas que sostuvieran cada uno de los temas a los que se refirió la mandataria el día sábado.

Las críticas también tuvieron espacio en el comité político de ayer en Palacio, donde los presidentes de los partidos oficialistas pidieron a los ministros políticos que clarificaran algunas palabras de la jefa de Estado. Por ejemplo, si bien se celebró el anuncio de la tramitación de la AFP estatal, plantearon que no se habló de plazos concretos, que sólo se aludió a “acelerar” y que no quedó establecido si esto estaría aprobado durante la actual administración. Las mismas dudas se plantearon en el ámbito económico.

Es por eso que ayer Bachelet tuvo que salir a hacer precisiones sobre el contenido de su discurso para aclarar ciertas materias y lo hizo en  una entrevista en radio Duna. En cada una de las aclaraciones que hizo, la Presidenta reiteró el tono moderado que usó en su discurso del 21 de mayo y ellas apuntaron a todos los temas: educación, economía, crisis de confianza y reforma constitucional.

En materia de educación superior, en su discurso del sábado la jefa de Estado  anunció que se rebajó la cobertura de gratuidad para 2018, desde el 70% prometido inicialmente, al 60% de los alumnos más vulnerables. Sin embargo, ese día Bachelet no planteó si el objetivo de llegar a la gratuidad universal en el largo plazo seguía en pie. Ayer dijo al respecto: “Yo no he renunciado a la gratuidad universal. Sólo cambié que no podremos llegar al 70% en 2018, sino al 60%”. Además, agregó que en el marco de la reforma educacional “una de las tareas fundamentales es cómo garantizamos la calidad” y que también había que focalizar esfuerzos en el área preescolar.

Otro de los puntos que la mandataria tuvo que salir a explicar fue por qué el día sábado no se refirió a la Reforma Laboral, pese a que es uno de los proyectos emblemáticos del Gobierno y sigue en plena discusión.

“Uno no manda mensajes por discursos de temas que todavía están en evolución”, fue la explicación de Bachelet.

Y aunque fue uno de los temas principales que abordó en su discurso del 21 de mayo, ayer la Presidenta  volvió a referirse a la importancia del crecimiento económico para el país. Según Bachelet, “siempre he creído que el crecimiento es necesario para la equidad e igualdad, distribuir la pobreza no tiene sentido. Hay que crecer y además mirar las herramientas que permiten que ese crecimiento se distribuya mejor”.

Además, la mandataria también se definió frente a quienes han pedido que ningún cambio impulsado por el Gobierno implique una desprotección al derecho de propiedad. “Yo sé que éste es un tema que a algunos sectores les importa mucho, que quieren mirar cómo eso se ve. Creo que es importante el derecho a la propiedad”, dijo la jefa de Estado.

Finalmente la Presidenta aclaró que la crisis de confianza se viene incubando hace años y descartó que haya nacido en su Gobierno.

“En los últimos años se ha reforzado la desconfianza en la élite, el mundo político, las instituciones, hasta la Iglesia. La gente pensaba que éramos como las vírgenes, y lo cierto es que éramos espectaculares y de repente vemos que somos muy buenos pero tenemos algunas dificultades”, dijo Bachelet.

La lectura de La Moneda

Al interior del Gobierno dicen que la estrategia de Bachelet busca instalar la idea de que ya no hay ninguna “mega reforma” que quede por concretar y que éste no es el momento de “innovar” en ningún ámbito.

Incluso, explican que el anuncio de la tramitación de una AFP estatal no es una medida de gran envergadura, ya que se trata de un compromiso que no implica la implementación real de la AFP del Estado en este período de Gobierno. 

Otro de los ejemplos que ponen es el área de salud, donde dicen que tampoco habrá reformas sustantivas en  lo que queda de Gobierno.

Señalan además desde Palacio que la moderación del discurso del Gobierno se viene trabajando desde enero, cuando el tema se planteó en los tres consejos de gabinete y en el último cónclave oficialista, y que esta será la tónica de todas las declaraciones futuras de Bachelet y será la impronta de los proyectos de ley venideros.

Fuentes de Gobierno aseguran que para la preparación del mensaje presidencial del sábado, esta vez la mandataria “escuchó más” que en ocasiones anteriores, y que a ello responde la recepción de un tono más moderado por parte de algunos sectores.