Internacional

A un mes de la votación por el 'Brexit': el mayor riesgo para la Unión Europea es político

Leonardo Ruiz 20/05/2016

La posibilidad de una salida británica de la Unión Europea supone un panorama incierto para la economía de Gran Bretaña, pero para el resto del bloque el verdadero problema es que otros países quieran imitar la decisión de UK.

Queda un mes para la esperada votación del 23 de junio, en la que los británicos deberán decidir si quieren seguir en la Unión Europea. El referendo es considerado por expertos como uno de los mayores riesgos para la economía británica, mientras los mercados esperan atentos la que podría ser la salida de UK del mercado único de 500 millones de habitantes.

La última encuesta de cara al referendo de junio da a la opción de “quedarse” en la UE 52%, por sobre 41% que optaría por “salirse”, según ComRes. En un compilado de encuestas del diario británico Financial Times, “quedarse” acumula 47% sobre el 41% que apoya el ‘Brexit’. Pero si bien la balanza se inclina hacia la opción de quedarse, los temores han crecido respecto del impacto económico que podría tener una posible salida de UK del bloque.

El último Panorama de Crédito Corporativo sobre Europa de S&P advirtió que durante el segundo trimestre del año el gran riesgo para la economía europea es la votación por el ‘Brexit’ (como se conoce a la salida británica de la UE), junto a las elecciones españolas, programadas para tres días después, el 26 de junio, y la renovada inestabilidad de Grecia.

“Las tensiones políticas que se extienden desde Grecia hasta el sur de Europa y el ‘Brexit’ tienen el potencial de desencadenar una crisis y ejercer una presión significativa sobre la solvencia del sector corporativo europeo, a pesar del contexto económico positivo en el que se encuentra el viejo continente”, destacó el reporte publicado ayer.

Por su parte, Fitch Ratings señaló en la semana que, de triunfar la opción por separar a la UE, se avivarían otros impulsos secesionistas, como el de Cataluña en España y el de Escocia, en UK. La agencia dijo que en el bloque se impulsaría un ánimo anti-UE, junto con promover el nacimiento de partidos políticos populistas, de la mano de líderes que renuncien a adoptar medidas poco populares aunque beneficiosas a largo plazo. Fitch aclaró que, de triunfar el ‘Brexit’, no recortaría automáticamente las calificaciones de naciones europeas, pero que a mediano plazo evaluaría los efectos del posible impacto económico y riesgos políticos, destacando que sectores bancarios de Irlanda, España, Francia y Alemania tienen fuertes vínculos con UK.

En tanto, Moody’s calificó en su evaluación trimestral global que el ‘Brexit’ es un desafío único para la UE, siendo la preocupación inmediata la falta de claridad en la relación del país con el continente, hasta que surjan acuerdos alternativos. Moody’s subrayó que esto se suma la crisis de refugiados, mayores preocupaciones por la seguridad ciudadana, los impasse políticos de Irlanda y España y las protestas en Francia. La agencia recortó los pronósticos de crecimiento para UK y espera que crezca apenas 1,5% este año.

Incierto futuro. “Si ocurre un ‘Brexit’, que creemos que no sucederá, traería potencialmente problemas significativos para Europa, pero no tanto porque el comercio con UK se vería complicado, ya que si bien esa economía es importante, es modesta y Europa es mucho más grande. No es tan importante en verdad como las muchas discusiones sobre cuál es el futuro de Europa y si otros países como Austria o Italia también se quieran ir ”, dijo a PULSO el economista jefe de Berenberg Bank, Holger Schmieding.

El experto añadió que la incertidumbre puede traer consecuencias económicas significativas y que por eso el efecto no será tan fuerte en el segundo trimestre como a fin de año. “Para Europa el riesgo no es económico, sino que las dudas sobre su futuro político y la incertidumbre que sucederá son malos para hacer negocios. No es ‘Brexit’ el problema, sino una posible pequeña crisis de euro en torno a la voluntad de los países de mantenerse unidos. No creemos que sucederá, pero si ya se piensa en los riesgos vemos que se está empezando a invertir menos”, acotó.

Una encuesta  de Ipsos Mori de este mes encontró que 58% de los italianos y 55% de los franceses también quieren llevar a cabo un referendo en sus países sobre si seguir o no en la UE.