termoeléctrica

Hub Sustentabilidad

Las tendencias clave en los precios al carbono en el mundo

Daniel Fajardo 02/05/2018

El Instituto para la Economía del Clima (I4CE) lanzó una investigación denominada “Cuenta Carbono Global 2018”, donde se detallan los principales focos de diferentes economías, así como las políticas explícitas de fijación de precios, el tipo de instrumento elegido y los sectores y combustibles cubiertos, entre otros elementos. Aquí, las cinco conclusiones.

La fijación de precios está aún en pañales

Muy pocas jurisdicciones (economías, países o estados) han implementado un precio explícito de carbono. A partir del 1 de abril de 2018, 46 países y 26 provincias o ciudades han adoptado políticas de fijación de precios del carbono, que consisten en impuestos sobre el carbono y esquemas de comercio de emisiones (ETS). Sin embargo, estas jurisdicciones representan alrededor del 60% del PIB mundial.

Para hacerse una idea, el 65% de los ingresos de carbono son generados por impuestos sobre el carbono, que ascienden a US$21 mil millones a nivel mundial. Más del 67% de los ingresos de carbono provienen de países miembros de la Unión Europea.

Se está pisando el acelerador fuertemente

A pesar de lo anterior, la adopción de políticas de fijación de precios del carbono se está acelerando cada vez más en el mundo, especialmente en los últimos años, producto -entre otras cosas- del Acuerdo de París (2015).

En 2017, se implementaron 3 ETS y 3 impuestos sobre el carbono, y se han anunciado más de 25 instrumentos de fijación de precios para los próximos años.

En abril de 2018, entre el 20 y el 25% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) están cubiertas por un precio explícito de carbono, desde un 13% en 2016, principalmente debido a la entrada en vigor del ETS de China en diciembre de 2017.

Crece el financiamiento en bonos de carbono

Los ingresos de carbono representan una herramienta de financiamiento cada vez más importante tanto para el medio ambiente como para la economía.

I4CE estima que las iniciativas de fijación de precios del carbono generaron cerca de US$32 mil millones en ingresos en 2017, frente a US$22 mil millones en 2016. En 2017, el 65% de los ingresos por fijación de precios del carbono provienen de impuestos al carbono. Con respecto a la asignación de ingresos, cada jurisdicción toma decisiones claras, pero ninguna tendencia emerge a nivel global.

Esto está alienado también con el fuerte crecimiento de los bonos verdes en el mundo

Los precios al carbono se perciben como bajos

Los precios del carbono son percibidos como demasiado bajos para la esfera económica. Por ejemplo, el precio explícito de una tonelada de CO2 en 2018 varía generalmente entre menos de US$1 y US$39 dependiendo de la jurisdicción en donde se ubique.

A pesar de esto, más del 75% de las emisiones reguladas por los precios del carbono están cubiertas por un precio inferior a US$10, un nivel considerado demasiado bajo para apoyar la transición de bajas emisiones de carbono en los sectores público y privado. Esto, claramente, produce un cierto desincentivo en algunos operadores financieros.

Los precios aún no están en línea con el Acuerdo de París

Los precios explícitos del carbono en 2018 no están alineados con la meta del Acuerdo de París, de que el clima mundial no suba en más de 2 ° C.

El informe de I4CE indica que para alcanzar los objetivos de la comunidad internacional sobre el cambio climático mientras se mantiene el crecimiento económico, “la Comisión de Alto Nivel sobre los precios del carbono, liderada por los economistas Stern y Stiglitz recomienda alcanzar un precio de carbono entre US$40 y US$80 por tonelada de CO2 para 2020, y entre US$ 50 y US$ 100 por tonelada de CO2 para 2030”, dice la investigación, lo que lograría alcanzar la meta global.