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Las metas de los encargados para que la visita del Francisco I sea un hito sustentable

Daniel Fajardo 13/09/2017

Juan Pablo Schaeffer, Pablo Barañao y Pablo Vidal, cuentan cómo surgió la idea y el gran apoyo que han tenido de voluntarios y organizadores. Además de cómo esta visita puede marcar un precedente para el Vaticano, cuyo actual sello medioambiental y social está desarrollado en la encíclica Laudatosi’.

Hace 30 años, la visita del papa Juan Pablo II a Chile motivó varios cambios políticos y sociales. Hoy es un país diferente, pero la Comisión Nacional Visita Papa Francisco, también quiere marcar hitos durante la gira del líder de la Iglesia Católica a nuestro país que será desde el 15 al 18 de enero de 2018.

En este contexto, la semana pasada se anunció la creación de un Comité de Sustentabilidad, integrado por cerca de 20 personas (ver tabla), quienes propondrán iniciativas concretas y medibles durante la visita, en el ámbito ambiental, social y de transparencia financiera. Los tres equipos de trabajo serán coordinados por Juan Pablo Schaeffer, gerente de División Sustentabilidad de Colbún (social); Pablo Barañao, director ejecutivo de Mejores Prácticas (ambiental) y Pablo Vidal, gerente general de Sustenta+ (transparencia financiera).

Entre los grupos de trabajo estarán también, Karin Eggers, Paulina Dobud, Alejandro Díaz, Luciano Malhue, Andrés Antivil, Marina Hermosilla, Sebastián Vicuña, Gonzalo Muñoz, Juan Pablo Müller, Mariana Merino, Lorena Herrera, Alberto Precht y Javier Zulueta.

El Comité se ha fijado un plazo de un mes para presentar proyectos concretos a la Comisión Nacional, los cuales después serán monitoreados y evaluados. “Queremos incorporar elementos de sustentabilidad en la visita del Papa Francisco a Chile, buscando que su paso por el país sea austero, transparente, diverso, inclusivo y con el menor impacto ambiental posible”, afirmó Javier Peralta, director ejecutivo de la Comisión Nacional Visita Papa Francisco.

Las habilidades

Schaeffer trae al grupo toda la experiencia de Colbún con respecto al acercamiento de comunidades para desarrollar proyectos de inversión, por eso que con total seguridad, asegura que “involucrar a las comunidades de pueblos originarios es clave y en el caso de la Araucanía, no hay que tener una visión negativa del pueblo mapuche, ya que esta cultura, tiene muchos elementos de los cuales podemos aprender”, comenta el ejecutivo de Colbún.

Barañao por su parte, habla desde la lógica medioambiental y ya está preparando una serie de iniciativas para que la visita tenga un sello verde. “No sólo queremos que la gente recicle la basura o las botellas plásticas en los eventos. La idea es que ojalá ¡no genere basura y no lleve botellas plásticas!”, afirma con entusiasmo el director ejecutivo de Mejores Prácticas.

Por su parte, Pablo Vidal, aclara que no necesariamente los integrantes tienen que ser católicos. “La idea es tener una visión abierta y multicultural y para ello no es necesario ser creyente, por eso que muchos de quienes no están ayudando no lo son. Simplemente, los motiva una visión sustentable de una visita tan importante como está, cuyas prácticas se pueden replicar en otros eventos”, asegura el gerente general de Sustenta+.

“El Papa ha dicho en su encíclica: ‘Hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos (…) El amor, lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo, es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor’. Creemos que una manera de acoger ese llamado es a través de acciones concretas, en donde esperamos que el recién formado Comité de Sustentabilidad nos ayude y acompañe”, concluye Peralta.

Vidal: “El Papa logró un vínculo social con la encíclica”

¿La idea parte por la encíclica Laudato sí, que está orientada al tema medioambiental?

– Efectivamente se anunció la visita papal, varios de lo que estamos en el circuito de la sostenibilidad nos reunimos para ver cómo le dábamos un giro sustentable a la visita, inspirados en Laudato si’, que se refiere a cuidar esta casa que es de todos y mientras hace eso, nos hermanamos. El papa ha logrado ese vínculo con la encíclica, que más que un ambiental, es bastante social. Entonces, fue la mejor excusa: subir a la sustentabilidad a un papa que ya estaba hablando de esto. Y así empezamos a construir esta propuesta que no tenía más objetivo de formar un consejo voluntario que iluminara a los que sí están contratados para la visita.

¿Cuál ha sido la recepción de las autoridades religiosas al respecto?

– Muy buena, porque es primera vez que existe algo así: un grupo de personas que de forma voluntaria se unen para incorporar estos temas. Además de dejar una huella para que las futuras visitas papales aquí o en otros países, tengan un sello sustentable.

¿Cuál es el plan de trabajo?

– En menos de un mes tenemos que tener un plan y hacerlo público, el cual tendrá los tres pilares de la sustentabilidad: aspectos económicos (transparencia) sociales y ambientales, para que en los meses siguientes se ponga en ejecución y generar el sello sustentable que esperamos.

Tienen cinco meses…

– Sí, está bien encima, por eso que muchas de las ideas ya se están sistematizando, con el espíritu, además, de dejarlas en un manual, para que otros países puedan utilizarla.Queremos dejar una especie de legado para otras visitas del Papa. En términos prácticos, a fin de mes nos reuniremos como comisión para zanjar lo que será el plan acotado de acciones factibles de implementar, lo que debería estar disponible en octubre. El efecto de la visita papal a Colombia ya se está empezando a sentir en las bases aquí en Chile.

¿Habrá alguna medición de los impactos del evento?

-Justamente se está acuñando el término de un “evento con transparencia activa”. O sea, colgarnos de los estándares internacionales de transparencia. Pero además dará una respuesta acerca del presupuesto, quien lo paga, etc. Incluso, en cuanto a las compras y licitaciones, la comisión está viendo cómo incorporar la sustentabilidad en ese ámbito.

Barañao: Queremos medir la huella del agua durante la visita”

¿Cuáles son los principales aspectos medioambientales en que está trabajando la comisión?

– Basado en la encíclica papal, queremos que el Francisco I deje una huella positiva en Chile. En medioambiente hay una jerarquía para gestionar los impactos: Primero hay que tratar de evitarlos, sino mitigarlos o bien, compensarlos. Y al final, la idea es que haya un saldo positivo, una ganancia neta. En este aspecto, tenemos que trabajar durante la visita el tema de la huella de carbono.

¿Por ejemplo?

– Estamos viendo de qué forma se pueden usar combustibles menos contaminantes en el transporte durante la visita. Otro tema es cómo lograr disminuir los residuos sólidos, más que reciclarlos. Por ejemplo, que en vez de utilizar botellas plásticas desechables, los asistentes lleven sus envases reusables y para eso habrá estaciones para recargar agua. Incluso, trataremos de que si los asistentes no pueden dejar de llevar algo que genere residuos, que se los lleven de vuelta, en vez de tener una tropa de voluntarios limpiándolos. Otro tema que estamos viendo es la huella del agua.

¿La huella del agua?

– Exacto, queremos medirla durante esta visita, algo que no es tan fácil. Para eso, GreenLab de la Universidad Católica ofreció todos los recursos para calcular esta huella, así como cualquier otra durante la visita papal. Y luego, tenemos que ver cómo compensar la huella del agua. En el tema del carbono es más fácil, pero con el agua no tanto.

¿Y cómo se compensa el agua en un evento de este tipo?

– Estamos viendo con las empresas sanitarias, alguna medida que compense su uso, ojalá de manera permanente, para hacerse cargo del agua que se consumirá durante la visita.

¿Se podrán involucrar en la organización del mismo evento para llevarlo esto a la realidad o harán básicamente recomendaciones?

– Somos parte de la comisión de actividades, no externos, por lo que vamos a estar involucrados. Al principio – cuando se nos ocurrió esto-, pensamos sólo en los tres días de la visita. Pero en realidad hay una etapa previa y un legado. Y… realmente, la mayoría de los elementos están enfocados a la etapa previa.

¿Cómo alguien puede participar de la comisión?

– La puerta está abierta a todos lo que quieran ser voluntarios y la idea es ir sistematizando la ayuda. Muchas organizaciones se entusiasman y ya están ofreciendo sus horas hombre para colaborar”.

Schaeffer: “Hay muchas historias positivas en el mundo mapuche”

¿Cuál es la visión del sector privado con respecto a esta agenda y legado sustentable?

– Me incorporé en la misma lógica de ayuda, pero desde el expertise que teníamos con los temas sociales, como la inclusión, la discapacidad y equidad de género, por nombrar algunos. Estamos viendo cómo a los eventos masivos de Iquique y Temuco, les damos una connotación más local, por ejemplo al tema mapuche en el sur y los aymaras en el norte. De qué forma les reconocemos sus ritos y cultura, dentro de la visita.

Justo en que la Región de la Araucanía pasa por un nuevo conflicto con el pueblo mapuche…

– Muchas veces los medios muestran una visión negativa de lo que pasa en el sur del país, pero hay muchísimas historias positivas que ha hecho el mundo mapuche, aymara y quechua (por nombrar algunos), al desarrollo de Chile. Parte importante de lo que somos se los debemos a ellos y aquí está el desafío de cómo incorporamos esos valores a la visita papal.

¿De qué forma se incorporará también el fenómeno de la inmigración en el aspecto social de la visita?

– Mucha gente de diferentes partes del mundo ha aportado a lo que es hoy Chile. Entonces, también se debe destacar desde el rol positivo del rol de los extranjero y eso, junto con incorporar la importancia de los pueblos originarios, se debería incorporar en los eventos.

¿Y el equipo de voluntarios que estará in situ también debe entender estos conceptos?

-Efectivamente. Tenemos que ver cómo los voluntarios se preparan para recibir y atender a otras culturas, a las locales, así como a personas con discapacidades u otras diferencias. Y el objetivo es capacitarlos al respecto, para que sean empáticos con la diversidad, en todos sus aspectos. En definitiva, la visita del papa Francisco I es una tremenda oportunidad para que volvamos a mirarnos como sociedad.