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Construir confianza para potenciar el crecimiento de las organizaciones

Paula Núñez 15/03/2017

Ante la crisis de desconfianza que vive el país, hoy las instituciones se enfrentan a un enorme desafío: reconstruir espacios de diálogo confiables. Sin embargo, los expertos señalan que no es algo propio de nuestro país. En los últimos diez años los niveles han tendido a caer a nivel global, lo que habla de la importancia de incentivar la integración de cambios estructurales con el fin de poder revertirlo.

Financiamiento irregular de la política, colusión del tissue, caso Caval y más reciente, investigación por fraude en Carabineros son sólo algunas de las situaciones que han puesto en jaque a las instituciones en los últimos años. Esta crisis de desconfianza se refleja en varios sondeos, entre ellos, la encuesta bicentenario UC-Adimark, que reveló que sólo un 22% confía “mucho o bastante” en la Iglesia Católica; un 16% en los medios de comunicación; un 7% en los tribunales; un 7% en las empresas; un 5% en el Gobierno; y un 2% en los parlamentarios. Pero ¿qué se puede hacer para contrarrestarlo?

Con el fin de analizar y plantear soluciones, Las Majadas de Pirque ideó un ciclo de talleres que tienen a la confianza como eje de desarrollo. “Declaramos este 2017 como el año de la confianza, y en este contexto estamos realizando distintas acciones que nos permiten profundizar sobre cómo se crea confianza, cuál es su relevancia en la sociedad y en las organizaciones, y cómo podemos gestionarla”, dice Pablo Bosch, gerente general de las Majadas de Pirque. El empresario señala que se trata de un activo que se puede gestionar. Es decir, que se puede crear, reproducir, regenerar, pero también perder. Por eso realizarán entre marzo y junio, cuatro talleres a cargo de distintas consultoras, donde se busca comprender no sólo para qué sirve la confianza, sino cómo se forja, se sostiene, se multiplica y se reconstruye (ver listado).

El primero de la serie, denominado “La velocidad de la confianza”, será impartido por Walter Santaliz, socio consultor de Franklin Covey. “En el taller abordaremos las cuatro dimensiones del liderazgo, entre las que se encuentran inspirar confianza, desatar el talento en la gente, y alinear los sistemas. Pero si no hay confianza, los otros no sirven”, dice Santaliz.

La segunda sesión será el 25 de abril y estará a cargo de Sebastián Amaral, consultor asociado en Idemax, quien hablará acerca del rol de la confianza en entornos corporativos y cómo su ausencia puede ser sinónimo de bajos niveles de innovación. “Una cultura donde no hay confianza no promoverá con éxito la experimentación y el error. En cambio, cuando una organización cuenta con altos índices de confianza, sus miembros tienden a experimentar más, pues tienen la certeza de que hacerlo no será mal visto ni mucho menos penalizado”, señala Amaral.

El tercer taller, llamado “Diseñando confianza en una economía compartida” es liderado por Rodrigo González, socio y creador de la consultora Petit, y se realizará el 23 de mayo. En él, González abordará cómo a pesar de la desconfianza, la gente tiende a creer en plataformas donde el rol del intermediario es mínimo. Uber y Airbnb son sólo algunas de las plataformas nacidas en la era de la economía compartida. “Si años atrás le dabas tu dirección, horario de salida, y datos de tarjeta de crédito a un extraño, la gente te tildaba de loco. Pero eso ha cambiado. Hoy esos comportamientos son normales con aplicaciones como Uber, donde las reglas sobre lo que pasa son muy claras”, dice González. Él agrega que a pesar de que se ha perdido la confianza en las instituciones, la relación de las nuevas generaciones con este tipo de sistema es fuerte, y que mientras menos intervención de terceros exista, más confianza le generan al usuario.

La última jornada se realizará el 27 de junio y abordará cómo producir decisiones legítimas en escenarios de baja confianza, a cargo de Rodrigo Araya de Tironi. “Hoy las organizaciones se enfrentan a un desafío que tiene que ver con cómo validan sus decisiones en entornos de desconfianza. Para ello hay procesos. Pero también como organismo hay que aprender a llevar situaciones donde es difícil llegar a acuerdo o simplemente no se puede. Entablar relaciones en entornos de desconfianza es complejo. Pero a veces hay que hacerlo”, manifiesta.