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Comercio, turismo y cuidado: las áreas con mayor presencia extranjera

Paula Núñez 24/05/2017

Con una tasa de participación laboral de 76,7%, la cantidad de inmigrantes ha crecido de manera sustancial en la última década. Sólo en la Región Metropolitana concentra el 69,1% de su población. Otros asentamientos fuertes se encuentran al norte, donde han aumentado en número sobre todo en el sector de la construcción. Los expertos piden poner atención a la regulación que limita su entrada al 15% de las empresas.

La cantidad de inmigrantes en edad laboral en Chile llega al 66%. El interés en oportunidades laborales se ha convertido en la principal motivación para llegar a nuestro país. Algunos, incluso, hablan del “sueño chileno” con el que buscan entregar mejores condiciones de vida a sus familias y progresar.

La tasa de participación laboral de foráneos en Chile se ha mantenido positiva en las últimas décadas. Actualmente el 76,7% de su población en edad de trabajo se encuentra activa, superando a los chilenos que llegan al 57,7% de la población. Los principales centros urbanos a los que llegan los inmigrantes son la Región Metropolitana, con el 69,1% del total de inmigrantes, donde su presencia ha aumentado 101% desde el año 2005. La siguen Tarapacá y Antofagasta que concentran el 6,6% de cada una con 30.520 y 30.528 extranjeros, respectivamente. Las ramas de actividad económica con mayor presencia extranjera son el comercio, hoteles y restaurantes, servicio doméstico, construcción y agricultura.

De acuerdo a la última encuesta Casen, el 11,4% de los inmigrantes trabaja en el sector de la construcción. “La cantidad de extranjeros en el rubro es creciente. Ellos lo eligen porque lo ven como un sector donde tienen potencial de crecimiento. No sólo porque los sueldos son buenos, sino que al aprender, tienen claras posibilidades de tener desarrollo de carrera”, dice Javier Hurtado, gerente de estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Hurtado señala que aún hay muchos desafíos que superar, no sólo en el rubro, sino que a nivel macro. “Es necesario mejorar la legislación porque es un porque tiene una visión poco clara en algunos aspectos. Se pide a los extranjeros que estén al día con sus papeles, pero a la vez se les limita el trabajo con restricciones porcentuales. Eso no puede ser”, agrega.

El comercio se ha convertido en el área de mayor presencia de inmigrantes tanto a nivel formal como informal, espacio donde el 20,7% de las diferentes nacionalidades participan. Los hoteles y restaurantes se perfilan como uno de los sectores en que los extranjeros tiene mayor presencia, con el 12,6% de su población.

¿Qué pasa en el agro?

“La inmigración en el mundo agrícola es una realidad. Si bien hace diez años era habitual ver peruanos o colombianos, hoy vemos que el número de haitianos va en aumento en los campos”, cuenta Patricio Crespo, empresario agrícola y ex presidente de la SNA. Para el ex dirigente gremial, los desafíos en el mundo del agro, al menos para los haitianos, tienen que ver con ayudarlos a vincularse con el entorno. “Hay una necesidad de mano de obra, pero la capacitación cuesta al tratarse de idiomas diferentes y la industria se ha ido tecnificando. Por ejemplo, las podas cada día son más específicas y hay una barrera del lenguaje patente”, enfatiza. Como primer paso aconseja empaparse del lugar en que se insertan, “esto no sólo les permitirá tener mayores posibilidades de contratación, sino que también un mayor desarrollo de carrera”.

La visión de la inmigración que tiene Crespo es positiva, sin embargo, cree que hay que poner atención en algunos puntos. “Como ocurre con la mayoría de los países, a medida que se van desarrollando, los chilenos hoy no quieren hacer trabajo de esfuerzo, privilegian tener espacios de recreación, instancias de desarrollo familiar. Los inmigrantes se han hecho cargo de labores como ésta, que nuestros compatriotas no tienen muchas ganas de hacer. Pero debe ser un tema muy regulado. No se trata de abrir las puertas sin analizar las políticas detrás”. Algunos han planteado permitir que aumente el porcentaje de inmigrantes permitido por empresa. “No sé qué tan bueno sea. De qué sirve dejar que lleguen más inmigrantes si los servicios de salud no dan abasto o los colegios no pueden recibirlos. La inmigración se debe permitir en la medida en que ellos puedan estar en condiciones dignas, en que los sistemas de protección social den respuesta a sus requerimientos”. Crespo enfatiza en que “ellos -los inmigrantes- tienen que tener condiciones de trabajo dignas, humanas”.

¿Impacto negativo en el mercado laboral?

Las políticas migratorias en el último tiempo se han cuestionado y uno de los grandes miedos ha sido el impacto negativo que podrían tener en el mercado laboral. Sin embargo, un estudio del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Clapes-UC) lo desmiente. De hecho, la participación de los extranjeros en el empleo total sólo llega al 2,7%, porcentaje que se aleja del promedio internacional. De acuerdo con el análisis, lo que ocurre es que los extranjeros han comenzado a ocuparse en sectores que los chilenos han abandonado en busca de mejores empleos y más productividad.

Esa visión se ha traspasado, por ejemplo, a la categoría de servicio doméstico, donde la presencia extranjera tiene un peso relevante. Tal ha sido la escasez de trabajadores nacionales en este segmento, que ello se ha expresado en alzas de los salarios superiores al 30% desde 2010. “En Chile ha habido una tendencia persistente a la reducción de la participación del empleo de servicio doméstico puertas adentro en el total del empleo. A medida que este tipo de empleos son menos apetecidos por los chilenos, se abren oportunidades para personas de nacionalidad extranjera que están disponibles para ejercerlos, las cuales provienen de países con niveles de ingreso inferiores a Chile”, establece Juan Bravo, investigador del centro.

“La gente podría dar menor valor a los beneficios económicos de la migración porque no le gustan los cambios sociales y culturales y temen que lleguen inevitablemente con la inmigración”, dijo David Lipton, primer subdirector gerente del FMI en un seminario en Bruselas.

Actualmente la legislación laboral fija que el tope de trabajadores extranjeros en una empresa no debe superar el 15%. Si bien este tema ha estado dentro del debate para aumentarlo, aún se mantiene. Industrias como la minería o agricultura, en que los costos vinculados a mano de obra han aumentado considerablemente podrían ser de las más beneficiadas.

Sofofa apuesta por el trabajo conjunto a través de una alianza con la  Organización Internacional para las Migraciones

Hoy a las 10:00 OIM y Sofofa firmarán un acuerdo de cooperación. “Las empresas y el país deben acoger a todos los inmigrantes, mientras estos cumplan con la ley chilena y se trate de personas que salieron de su país de forma libre y sin dificultades”, dijo Hermann von Mühlenbrock, presidente de la Sofofa, agregando además que “no podemos segmentar por el color de pelo o procedencia, pero si los mercados no los pueden acoger, evidentemente tendrán que volver a su lugar de origen”, señaló Von Mühlenbrock.

Algunos puntos de trabajo son:

  • Contribuir en la implementación de la Agenda 2030 y los ODS. Del mismo modo ser un aporte para la implementación de la agenda anual de actividades de la industria chilena en el ámbito de la migración, movilidad y políticas públicas.
  • Impulsar actividades destinadas a la comprensión por parte de las empresas y de la sociedad en su conjunto de valor.
  • Fomentar el estudio de las temáticas relativas a la migración en las organizaciones.
  • Apoyar la implementación de futuras instancias de cooperación conjunta y análisis sectoriales relacionados con la temática de la migración, tales como, la conformación de consejos, comités sectoriales u observatorios empresa-migración, entre otras.
  • Proponer nuevas iniciativas que aborden la coyuntura de la migración y su impacto en el desarrollo, en la innovación y en la productividad de la industria chilena y proyectar las bases y alcances de este acuerdo a nivel nacional e internacional.