Fuera de Serie

La chilena que triunfa tejiendo a crochet en Australia

Macarena Zarhi 13/10/2016

Hace siete años dejó Chile, y ha vivido en diferentes países. Hoy está radicada en Bayron Bay, donde vende vestidos de novia que realiza bajo una técnica ancestral que conoció gracias a su abuela mapuche.

Isabel Catepillán (35) podría trabajar en cualquier multinacional o empresa gracias a sus estudios de Ingeniería Comercial que realizó en la Universidad Católica de Valparaíso. Sin embargo, la vida le enseñaría un camino diferente. El diseño y el arte, más la suma de viajes era lo suyo. Comenzó en Nueva Zelanda, viajó por Asia y en Australia, conoció a su pareja, con quien vive actualmente. 

En Byron Bay, un balneario en la costa este australiana, se dedica a diseñar y elaborar vestidos de novia tejidos a crochet, técnica que aprendió gracias a sus antepasados, especialmente de su abuela de origen mapuche. Cuando era pequeña veía a toda su familia tejer. Para su mamá, tías y abuelas, era como un pasatiempo de fin de semana o vacaciones. Hasta hace poco sólo sabia lo básico, pero Catepillán, significa “espíritu feroz” en mapudungún y cree que eso fue una manera simbólica de lo fácil que le resultó aprender. 

¿Cómo te sientes haciendo esto día a día?

-Me gusta mucho porque se trata de honrar las raíces y vivir a un ritmo más natural. Como sociedad hemos perdido el valor de las cosas. Todo es instantáneo, desechable y estamos viviendo las consecuencias de eso. Hace solo un par de generaciones se hacia todo en la casa: las tortas de cumpleaños, las cortinas, la salsa de tomates, las bastas de los pantalones. Ahora se trabaja mucho para poder pagar una vida cómoda.

En mi caso siento que hay cada vez más parejas buscando alternativas mas conscientes, lugares naturales, banquetes orgánicos y ahí es donde pensé que mi trabajo encajaría. Mis diseños son únicos, elegantes y femeninos con materiales simples y 100% naturales y que se pueden seguir usando o pasarlo a la siguiente generación.

¿Hace cuánto comenzaste?

-En una de mis vueltas a Chile, justo antes de venirme a Australia, empecé a tejer otra vez, hice poleras de algodón y bikinis. Seguí con los vestidos y en seis meses hice cinco, un par de semanas después de promocionarlos por Instagran y mi web www.isacatepillan.com, vendí el primero y tres meses más tarde lancé mi marca Isa Catepillán.

¿Cómo fue tener éxito? ¿En qué tipo de persona te enfocaste?

-Pensaba que mi trabajo llamaría la atención de novias más alternativas, gente que valora el trabajo hecho a mano, los materiales naturales y el arte. Pero tuve la suerte de que el crochet está muy de moda. Es tanto, que esta temporada las colecciones de diseñadores como Valentino, Dolce & Gabbana, Balmain y Desigual vienen llenas de esta técnica.

¿Como te has ido consagrando en tu trabajo?

– Soy una total aprendiz de la técnica y de lo que significa desarrollar una marca, sin embargo, es aterrador ver cómo crece tan rápido. Hace poco aparecí en una de las revistas de novias mas grande de Australia y ya me han contactado de diferentes medios para entrevistas y colaboraciones. Hace unos meses recibí un e-mail de British Vogue y aunque no llegamos a ningún acuerdo, estoy pensando si estoy lista para eso.

¿Cuál es tu material favorito a la hora de trabajar?

– Por ahora sólo trabajo con hilo de algodón color crudo, y para el forro, lo que más me gusta es la seda natural. Para las novias veganas la alternativa es seda de soya, una fibra parecida pero a base de plantas. 

¿Cómo es un día donde vives ?

-La playa me hace sentir de vacaciones, aquí es muy tranquilo, nos acostamos temprano y ya a las 6 am estamos despiertos, me encanta ver que en pueblos como este la gente va a surfear antes de irse a trabajar. No tengo rutinas, hay días para diseñar y buscar inspiración, otros para difundir lo que hago, organizar una sesión de fotos o planear mis post y a veces tejo todo el día. Para mí es esencial conectar con la naturaleza, salir a correr o practicar yoga, que me ayuda a mantener la mente calma, fortalecer la postura y los músculos especialmente para cuando me paso muchas horas tejiendo.

¿Qué es lo que más extrañas de Chile? 

-Definitivamente mi familia, las sobremesas y el humor, me encanta la cultura de estar juntos y reírnos de todo. Aquí la gente es más fría y son demasiado educados, al punto que nadie te tira una talla porque tienen miedo a ofenderte. Donde vivo hay un montón de gente de otros países y culturas pero todavía hay australianos que se ponen nerviosos cuando les hablas con otro acento o los saludas de beso. 

¿Hay algo que te haría volver? 

-Por el momento no, pero sueño con poder ir todos los años y quedarme 2 o 3 meses, sería genial dar a conocer lo que hago y volver para hacer un desfile o algo relacionado con mis vestidos. Ya vendí un par allá y fue un placer trabajar con novias chilenas, diseñamos los vestidos por Skype, me mandaron sus medidas y todo fluyó fácil. Pronto voy a lanzar mi web en español y espero que eso ayude a ir armando camino de vuelta a casa.