Fuera de Serie

Alan Estrada, el youtuber de viajes más famoso de Hispanoamérica: "Viajar es la cura para todos los prejuicios"

Paula Núñez 20/04/2017

El creador de Alanxelmundo cuenta cómo Youtube ha impulsado a una generación. Además, da su visión de cómo la tecnología ha revolucionado al turismo.

BANGKOK, Sukhothai, Buenos Aires, Torres del Paine, Chiang Mai, Chiapas, Petra, Amberes, Brujas, Cancún, Nueva York, Rotterdam, Isla de Pascua, Bwindi, Ámsterdam y Londres son sólo algunas de las ciudades que ha visitado Alan Estada, conocido en Youtube y redes sociales como “Alanxelmundo”. Estrada nació en Tepatitlán de Morelos, en Jalisco (México) y es actor. El mundo de la tablas lo llevó a estar en obras como Chicago y participar de temporadas fuera de México.

Es de la generación “youtuber”, pero su perfil es muy distinto al de Germán Garmendia de “HolaSoyGerman” (youtuber chileno que es el segundo más visto en el mundo). Estrada goza de llegar a nuevos destinos, recorrer países y realidades, empaparse de culturas y costumbres. Su éxito ha sido tal que hace tres años decidió poner en pausa su vida en los escenarios y hoy se dedica 100% a su canal de Youtube, que data de 2010. Acaba de subir un video de Phuket (Tailandia), hace dos semanas estuvo en Argentina y ya ha visitado lugares como Panguipulli, Huilo-Huilo, y La Serena en Chile. Estuvo de paso por Santiago para participar de un seminario de marketing digital y tendencias turísticas organizado por Turismo Chile. Alanxelmundo cuenta cómo los viajes cambiaron su vida.

¿Cómo descubriste el amor por los viajes?

-Fue a los 24 años. Yo nunca fui una persona viajera, mi familia es una típica familia mexicana y hasta esa edad mi único gran acercamiento había sido ir a Disney. Pero pasaron muchos años para poder convertir a los viajes en mi trabajo.

La verdad, la película “La playa”, me inspiró para comenzar a mochilear con una amiga a la India, Camboya y Tailandia. Cuatro meses después del tsunami fui a recorrer. No tenía mapas, reservas, nada. En Nueva Delhi mi amiga cayó al hospital. La verdad es que todo salió mal, pero me despertó. El mundo era mucho más de lo que pensaba.

¿Cómo llegaste a Youtube?

-A partir de ese viaje, empecé a grabar videos para mi familia. Al volver a México hacíamos reuniones y revisábamos lo que había pasado. Un año y medio después fui solo a China y me dijeron que el video estaba entretenido. Lo subí a Youtube y se convirtió en el primero de Alanxelmundo.

¿En qué momento decides dejar de lado tu carrera de actor para centrarte en los videos?

-Tengo el canal desde hace siete años, pero fue hace tres que decidí hacer una pausa en mi carrera como actor, para dedicarme 24/7 a Alanxelmundo. Tomé esta decisión cuando me di cuenta de cuánto había crecido la comunidad viajera. Hoy vivo de viajar y me va muy bien. Mejor que en toda mi vida. Pero al principio nadie daba un peso por las plataformas digitales. Yo trabajé en Televisa y cuando planteé el proyecto, era muy frustrante darme cuenta que no veían importancia a lo que ocurría en internet. Hoy hemos visto que eso cambió.

¿Cómo es el público que te sigue?

-Es muy diverso. Hay mucho millennials, pero también una importante cantidad de adultos. Quizá las personas de 60 años no son tan activos a la hora de comentar o compartir videos o fotos, pero lo ven bastante.

Una de las características de tus videos es que viajas de distintos modos: desde un paseo económico en bicicleta hasta viajes VIP, donde muestras experiencias lujosas.

-Sí, lo hago porque de ese modo hay respuesta para todos los perfiles. Hay gente muy joven que ya son viajeros activos, como otros que tienen más medios para hacerlo. La verdad es que nuestra generación ha sido privilegiada. Ya no es tan caro viajar como lo fue para nuestros padres o abuelos.

¿Qué rol juegan los viajes en tu vida?

-Hoy representa no sólo mi forma de vida, sino mucho aprendizaje, porque tenemos la posibilidad de conocer realidades totalmente opuestas a las nuestras. No sólo se trata de tener fotos o videos con paisajes hermosos, sino de aprender y crecer. Soy un creyente de que viajar es la cura para todos los prejuicios. Tal como las palabras generan nuevas realidades, el viajar abre nuestra mente. En la medida en que podamos contagiar a la gente a salir de su zona de confort, tendremos personas más abiertas a aprender y transformar el planeta.

¿Cuáles son tus imprescindibles a la hora de viajar?

-Primero, mi cámara para documentar lo que va pasando y mi pasaporte. Esas son las únicas dos cosas que me preocupan. Todo lo demás se puede reemplazar. A nivel interno, la clave está en tener una actitud positiva. Hay que tener presente que quizá no todo va a salir bien, pero seguro te deja un aprendizaje.

¿Cómo preparas tus viajes?

-La verdad estudio bastante los lugares antes de llegar, busco videos y libros. Aunque a veces sólo basta una foto en Instagram para tener ganas de ir. Me gusta mucho leer autores locales. Por ejemplo, para mi primer viaje a Chile leí “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño. Esto aumenta tu cercanía con el lugar. Te transporta al destino.

Para ti, ¿hay una diferencia entre viajes y vacaciones?

-Claro que son distintos. Para mí, unas vacaciones son estar en una playa haciendo nada, comiendo bajo el sol. Pero viajar es involucrarse con un nuevo lugar. Si vienes a Chile, aprendes un poco de la cultura de los modismos, porque de lo contrario no entenderás nada, ¿cachai? Hoy la era digital ha permitido transformar los viajes poniéndolos al alcance de todos y con internet tenemos una ventana a nuevos paisajes, nuevas realidades.