FILE PHOTO -  Playboy magazine founder Hugh Hefner poses for a portrait at his Playboy mansion in Los Angeles

Evasión

Hugh Hefner: el legado más allá de Playboy

Paula Núñez 29/09/2017

A los 91 años falleció el dueño de la mansión que convirtió a conejitas como Kendra Wilkinson y Holly Madison en verdaderas celebridades. “Hef” apostó por las libertades individuales, dando espacios a voces que en su minuto fueron clave en el devenir cultural, político y social. A nivel local, Miguel Piñera lo considera como una de sus grandes inspiraciones.

EN 1953 introdujo al mundo “Playboy”, convirtiéndolo en un verdadero ícono de la cultura pop. De la mano de su inseparable pipa y su bata de seda, el nombre de Hugh Hefner se transformó en sinónimo de entretención para adultos, considerándose como una pieza clave en la revolución sexual que experimentó EEUU en la década de los ‘60. Hoy, el imperio Playboy se enfrenta a una nueva encrucijada: cómo asegurar la continuidad del negocio en momentos en que las nuevas generaciones se han abocado a internet.

Una generación creció con Hefner como referente, entre ellos, Miguel “Negro” Piñera. “Hefner era un visionario, un emprendedor que conocía muy bien lo que hacía y que generó inspiración y admiración por parte de muchos nosotros. Se trata de un hombre que vivió y murió en su ley. Cuando analizas todo lo que hizo; construyó un imperio a escala mundial, todo a punta de esfuerzo y trabajo. A cualquier hombre de mi edad le hubiera gustado ser él, eso es innegable. Con lo bien que la pasó en vida, llegar a los 91 años fue un gran mérito”, dice el hermano del ex Presidente.

Criado en el seno de una familia conservadora de Chicago, Hef -como se hacía llamar- estuvo en la armada, posteriormente asistió a la universidad e ingresaría al mundo de las publicaciones. Creyendo que había un nicho inexplorado para las revistas masculinas, Hefner fundó su imperio con la venta de sus muebles y préstamos de miembros de su familia con los que reunió US$8.000. Marilyn Monroe protagonizaría la primera edición en diciembre de 1953 en medio del estreno de su aclamada cinta Niagara. Pero la revista no sólo se acercaba a contenido sexual o humorístico, también tenía espacio para hablar de política, literatura y cultura que se reflejó en artículos de Ray Bradbury, Gabriel García Márquez o Jack Kerouac. Además, de portadas tan alocadas como la dirigida por Dalí en 1973, cuando unas figuras femeninas se fundían con un huevo enorme o dichos controversiales, que han generado que a la actualidad la revista se publique en más de 20 países con ventas sobre US$1.000 millones al año.

En 1960 abriría el primer club Playboy en Chicago, negocio que se multiplicaría hasta llegar a latitudes como Jamaica y Japón, espacios en que artistas como Cher y Sammy Davis Jr. protagonizaron espectáculos. A lo largo de los años, el holding también construyó resorts, agencias de modelos además de iniciativas en los medios como la serie “Playboy’s penthouse”, protagonizada por Tony Bennett y Nina Simone entre 1959 y 1960. Hacia los 70 Playboy se convirtió en una empresa pública con una circulación que superaba los siete millones de ejemplares, generando beneficio por sobre US$12 millones a 1972. Sin embargo a mediados de esa década, la revista se enfrentó a un periodo difícil a raíz de la crisis económica que azotó a EEUU. En los ‘80 seguía sumida en periodos complejos que llevaron a cerrar el negocio de clubes nocturnos.

En la última década, el reality “Girls of the Playboy Mansion” tuvo a Hefner como protagonista de aventuras con sus conejitas a lo largo de seis temporadas.

La continuidad del imperio

Con 25 años a su haber, el liderazgo del imperio Playboy lo tomaría Cooper Hefner, fruto del segundo matrimonio de Hugh con la modelo Kimberley Conrad. Él se desempeña como director creativo de la compañía desde 2016, año en que la revista tomó la decisión de eliminar los desnudos; medida que Cooper rechazaba y que criticó en varios medios. “Mi preocupación es asegurar que exista una compañía que le importe a la gente en los próximos 15 años”, señaló a Business Insiders. Esto generó que la cantidad de suscriptores decayera alrededor del mundo y se convirtió en el detonante de la salida del fundador de Playboy. “Mi padre vivió una vida excepcional como pionero en los medios e impulsando a las voces detrás de algunos de los movimientos culturales y sociales más significativos de nuestros tiempos, siempre abocando a la libertad de expresión, derechos civiles y libertad sexual”, señaló Cooper a través del sitio del holding.

El multimillonario cumplió una de sus últimas voluntades: morir en la mansión Playboy. Un anhelo que le causó pérdidas por cerca de US$100 millones y cláusula para venderla durante el año pasado. La propiedad fue adquirida por su vecino, Daren Metropoulos. Los restos de Hefner descansarían junto a los de Marilyn Monroe.