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Evasión

Adiós a los ritos: la reinvención de los matrimonios

Paula Núñez 10/11/2017

Buscan acortar la comida y potenciar la fiesta, dejar de lado el modelo rígido y celebrar en una forma de lounge. Esta generación apuesta por casarse tardíamente y cuando lo hace, le gusta “tirar la casa por la ventana”.

Llegó la temporada primavera verano, y sin duda, una de las épocas preferidas por muchos para casarse. ¿La razón? El clima permite disfrutar de matrimonios al aire libre, llenos de naturaleza y calor.

En Chile, la edad promedio para casarse es 36 años para los hombres y 33 años, las mujeres, de acuerdo al INE. Sin embargo, al contrastar estos datos con lo que ocurría en los ‘90, cuando la media era de 27 Y 24 años respectivamente, se explica por qué los matrimonios han cambiado. Esto ha generado una nueva mirada a las celebraciones de los matrimonios.

Los novios actuales se inclinan por las celebraciones al aire libre con jardines espaciosos y cuidados, una barra que se caracteriza por estar abierta desde que empieza la fiesta. Por otro lado, el periodo destinado a la comida se ha reducido para potenciar la fiesta, donde detalles como la decoración y el “after” son la clave. “Los novios están apostando por acortar la comida, no quieren destinar una hora y media a ello, lo que buscan es potenciar la fiesta”, cuenta Ronald Hayes, gerente comercial de Casa García-Huidobro.

Hayes señala además que una tendencia fuerte es tener barra abierta toda la noche y a la hora del postre desarrollaron el concepto de la ‘promo a la mesa’: “Hoy no es de extrañar que, en medio de la cena, los más jóvenes pidan una piscola… porque les encanta. Nos hemos tenido que adaptar. Cada vez son más los novios que imprimen vasos con los nombres de sus amigos y cuando llega la hora del postre -además de contar con la barra abierta- , dejan en cada mesa hielera, pisco o whisky (dependiendo de la preferencia de los amigos) y la bebida, permitiendo que ellos tomen un trago de la manera que les gusta”.

Catalina Pamplona, organizadora de matrimonios, cuenta que “efectivamente hay una tendencia fuerte a dejar de lado el concepto de matrimonio tradicional e impulsar el formato ‘lounge’ donde la fiesta, el ambiente y el dj se priorizan. Hoy, no preocuparse de la música puede generar que los invitados se vayan con una mala impresión del evento”, dice.

Cambio de ritos

Antes, los novios apostaban por la torta como postre, un vals como primer baile, de tirar la liga y el ramo entre los solteros y souvenirs repetitivos. Hoy eso quedó en el pasado.

La torta ha sido reemplazada por el buffet de postres y el primer baile ha mutado a coreografías preparadas con tiempo, en que canciones de artistas de moda como Bruno Mars o Beyoncé son protagónicos. La liga casi ya no se usa; los novios poco a poco han empezado a dejarla de lado, siendo reemplazada por camisetas del equipo de fútbol que le gusta y, en algunos casos, incluso consiguen que éstas sean autografiadas por jugadores para marcar una diferencia.

Por su parte, el tradicional ramo ha experimentado una mutación, en que ya no se tira, sino que cuenta con una serie de cintas de colores, que son tomadas por las solteras; la novia empieza a cortar cintas hasta llegar a la última, que se queda con el ramo, todo en un entorno de diversión. “En algunos matrimonios, la disputa por el ramo se convertía en un momento no tan agradable, donde la competitividad se apoderaba de la circunstancia. Ante ello, el optar por el sistema de cintas, permite mantenerlo como un entorno limpio, en que los colores de las cintas se prestan para sacar unas fotos extraordinarias”, cuenta Vilma Buale, fundadora de Benedica Design, donde confecciona accesorios de matrimonios (@benedica_design en Instagram). Ella expresa que hoy hay un especial cuidado con los detalles. “Los souvenirs anticuados casi no existen, hoy hay preocupación de que sea algo diferente. Las suculentas están muy de moda, del mismo modo, hay novios que apuestan por regalar kits “anticaña”, para que los invitados no sufran el día después de la fiesta”, enfatiza.

Y cuando la fiesta se convierte en eje de la celebración, es clave la propuesta del bar: “Si bien, antes se apostaba por tragos simples como pisco sour, hoy los tragos de moda como el aperol spritz debe estar sí o sí. Incluso hay novios que optar por incorporar cócteles de autor en su propuesta de matrimonio. La idea es generar una experiencia única”.

Por su parte, la comida sigue siendo importante, pero se incorpora también en otros formatos. “Cuando tienes un matrimonio que ha durado hasta muy tarde, es súper importante tener algo para ‘reponer energía’. En ese contexto los carritos crecen a ritmo abrumador”, dice Hayes.

Decoración geo-shabby chic

La decoración cada día toma más relevancia en los matrimonios. Siguiendo tendencias contemporáneas, el estilo geométrico llega fuerte de la mano de colgantes florales y centros de mesa. Sin embargo, otra de las tendencias que ha estado muy latente es el shabby chic, que persigue la fusión de objetos antiguos y modernos, como máquinas de escribir antiguas, lámparas viejas, muebles desgastados, jarrones y puertas de antaño, espacio en que los tonos pasteles son los protagonistas: el rosa palo, beige, verde agua, azul cielo, terracota y dorado, propios de las casas de la campiña francesa o inglesa buscan dar toque cálido, romántico y vintage al matrimonio.