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Tomás Langlois: "Lo sorprendente es que los mercados emergentes se están convirtiendo en un refugio en los primeros días"

Paulina Breschi 29/06/2016

Dice que los mercados emergentes se están convirtiendo en un refugio en los primeros días post Brexit. Destaca que la reacción inicial de la Bolsa chilena, del peso y del cobre han sido positivas, algo que da "más tranquilidad".

La decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea ha generado volatilidad, escepticismo e incertidumbre en los mercados a nivel global. Dentro de ese contexto, Latinoamérica y los mercados emergentes reaccionaron como activos de refugio. Aunque todavía es prematuro señalar hacia dónde se dirigen los mercados tras la decisión de Inglaterra, Tomás Langlois, gerente de Renta Variable Latinoamérica de LarrainVial -quien participará mañana en el seminario de inversiones organizado por LarrainVial “La relevancia del buen diseño”-, destaca que el mayor riesgo de contagio para los mercados de la región es el menor crecimiento mundial. A su vez, considera que “la gran razón de porqué Latinoamérica en esta pasada se puede transformar en una suerte de refugio de riesgo, es por el tema político”.

¿Cómo reaccionaron ayer los mercados?

-Lo más sorprendente es que los mercados emergentes se están convirtiendo en un refugio en los primeros días, aunque son muy pocos días como para hacer una evaluación. Pero llama la atención que las monedas emergentes, tanto el real como el peso chileno, se están comportando bastante bien, y especialmente el cobre, que está subiendo. El cobre se está transformando junto al oro en uno de los activos más fuertes del mundo. Entonces, lo poco que se ha visto dentro de los primeros días da la idea de que el ajuste no va a ser tan fuerte en los mercados emergentes, como Chile y algunos latinoamericanos. Eso da como para tener un poco de tranquilidad dentro de la tormenta. Porque aquí los principales riesgos son que al final haya un contagio vía devaluación de las monedas, que haya un expectativa de menor crecimiento global, dado que Europa se empieza a enredar, pero la verdad es que es muy prematuro, hay demasiadas variables en juego y muchas suposiciones. 

¿Será sostenible el crecimiento de las monedas y el cobre?

-No, es muy prematuro para decir que va a seguir tan fuerte. Uno debiese esperar que si sigue la crisis en Europa, eso va a terminar afectando las perspectivas de crecimiento global y eso le debería pegar a todo tipo de activo. Pero hay que diferenciar entre los activos más seguros y más riesgosos. En términos de riesgo relativo, hoy Latinoamérica está menos riesgoso que antes, al menos frente a Europa.

¿Es momento de salir de Europa?

-Creo que como todas las crisis hay mucha nebulosa, mucho riesgo, y se tienden a confundir países más seguros que otros que se les castiga por igual, por lo tanto, pueden haber buenas oportunidades tanto en Europa como en el resto del mundo si se da un castigo excesivo a activos de buena calidad. 

¿Qué países podrían significar esas oportunidades?

-Dentro de Europa hay países como Alemania y países nórdicos, que están en mucho mejor pie que el resto de Europa. O sea, una devaluación del euro a Alemania – que es un país importador- le termina favoreciendo, entonces no hay que caer en la sobre reacción y castigar todo por igual. Por su parte, en Latinoamérica hay mercados que les golpea bastante más lejos. Si hay sobre reacciones tanto en el mercado accionario como moneda, ahí pueden ser buenos puntos de entrada en una perspectiva a largo plazo, porque la verdad es que no van a ser tan afectados como la misma Europa. Lo importante aquí es separar un poco cuáles son los países que están haciendo bien las cosas y tienen buen crecimiento, y que,  momentáneamente, por una percepción de riesgo alta son sobre castigados. 

¿Puede haber un efecto del Brexit retardado en emergentes?

-El principal efecto del Brexit es que puede haber menor crecimiento mundial, y eso sí le pega a otros países. Ahora es probable que el mismo crecimiento mundial busque otras formas de asentarse y no verse tan afectado: por ejemplo, los planes de contingencia que hagan los principales bancos centrales del mundo, y ya están empezando a hablar de algunos mecanismo de intervención. Con todo, hoy es muy prematuro ver cuál va a ser el efecto a nivel mundial de crecimiento. 

El Brexit ha abierto oportunidades para Latinoamérica y Chile. ¿Siguen siendo atractivos dentro del contexto de cambio de ciclo político?

-La gran razón de porqué Latinoamérica en esta pasada se puede trasformar en una suerte de refugio de riesgo, es por el tema político, que es muy importante en la región: no da lo mismo quién gobierne. Aquí felizmente se han juntado tres países muy importantes, como son Brasil, Argentina y Perú, y que estos tres países estén teniendo cambios tan importantes no es menor: está cambiando la percepción de riesgo de los inversionistas globales sobre Latinoamérica y, por lo tanto, hay expectativas de que haya más crecimiento, mejores reformas, más estabilidad, que son lo que buscan sobretodo inversionistas a largo plazo en minería, y eso es lo que debería terminar resultando en mayores flujos de inversión permanente en estos países. ¿Cómo le pega eso a Chile? Ayuda a que lleguen más inversiones a nuestro país. Ahora lo que no ayuda, es que si Chile se sigue quedando abajo en términos de reformas, de atraer con medidas razonables a los inversionistas, obviamente un inversionista minero va a preferir hacer inversión en Perú y no en Chile. Hay que tener ojo con la segunda derivada, que si bien va a haber más flujos, si no nos ponemos al día y lo hacemos mejor que los vecinos, terminaremos viendo como pasan las grandes inversiones mineras en Perú y Argentina. 

¿Y para eso tendríamos que esperar unas próximas elecciones?

-El actual gobierno no tiene para qué esperar próximas elecciones para hacer los cambios. Es cosa de hacer medidas racionales y que vayan en sintonía con lo que vaya haciendo el resto del mundo. Aquí nadie pide condiciones especiales, son reglas claras del juego y permanente. 

Considerando todos estos factores:  ¿cuál es la apuesta de inversión a largo plazo?

-Como siempre los países que mejor lo hacen son los que tienen las mejores instituciones y reformas y, de alguna manera, reglas más claras y convincentes para los inversionistas. En Latinoamérica se ve que países como Argentina y Perú, que están liberalizando de nuevo sus mercados, al igual que México. La receta es buscar, primero, países donde se estén haciendo las cosas con énfasis en crecimiento. Porque lo que un inversionista busca es crecimiento en las utilidades de las empresas y en un país que crece poco, o menos que el resto, es difícil encontrarlo.