Empresas & Mercados

Sector agrícola en alerta por escenario financiero tras frente de mal tiempo

Sofía Errázuriz 24/05/2016

Productores de nueces, manzanas y uvas viníferas se enfrentan ante un término de temporada complejo. Este estuvo marcado por fuertes pérdidas y una menor producción a causa de un clima atípico. 

Las fuertes lluvias de abril, los bajos precios, altos porcentajes de humedad en el verano, una primavera helada y un invierno con pocas horas de frío golpearon fuertemente las cosechas frutícolas.

Los más afectados fueron los productores de nueces, manzanas y uvas viníferas, que perdieron gran parte de sus producciones.  

En  el caso de las uvas viníferas, los productores debieron enfrentarse a una vendimia compleja y no sólo por las intensas precipitaciones, sino que también por los bajos precios. Según datos de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), esta situación arrastró una caída estimada en la producción de uvas de un 30%, equivalente a unos 400 millones de litros de vino menos para esta temporada. Esto implica una producción final de vinos de aproximadamente 800 millones de litros y estiman pérdidas que superan los US$220 millones sólo para los productores de uvas

“Las lluvias que duraron como una semana impidieron que la maquinaria entrará a los campos en la fecha adecuada.  A esto se suman los altos porcentajes de humedad durante el verano que tampoco ayudaron a contrarrestar el efecto de las precipitaciones, sino que por el contrario, generó que el período de pudrición fuera más rápido”, aseguró Juan Sutil, empresario, presidente de Empresas Sutil. 

Las nueces no fueron la excepción a la regla, pues las violentas lluvias también afectaron a exportadores que ahora no podrán cumplir con sus programas de embarques,  y a productores que deben hacer frente a las pérdidas. Estos daños fueron calculados por Chilenut en US$100 millones, equivalentes a 46 mil toneladas, siendo la más perjudicada la variedad Chandler, de recolección más tardía, en donde la lluvia afectó a unas 30 mil toneladas. 

Recientemente fueron las lluvias, pero primero la temporada de manzanas estuvo marcada por un invierno con pocas horas de frío y una primavera helada, complejizando aún más el panorama para la segunda fruta de exportación más importante de Chile, después de la uva. 

Las proyecciones no son muy alentadoras para los exportadores de manzanas. Según cifras de Fedefruta, se estima un envío de 580 mil toneladas, un 7,7% menos que la temporada pasada, por un valor de US$ 510 millones, lo que también representa una baja del 8,4%.  “La más perjudicada fue la variedad Fuji, porque las lluvias produjeron una partidura que impide que la fruta pueda ser exportada”, asegura Ramón Achurra, Presidente de Fedefruta. 

Financiamiento

Ahora muchos productores se preguntan qué pasará con las pérdidas económicas que este temporal les significó y cómo se financiarán para estar preparados durante las próximas temporadas. Subsanar las pérdidas que tuvieron, principalmente aquellos que tenían plantaciones solamente de uvas, manzanas o nueces, es actualmente la prioridad para todos quienes perdieron la totalidad de su año agrícola o una parte importante. La escasez de caja es un problema más a la hora de comenzar a invertir para la temporada que se aproxima. Por ello, se decidió recurrir a los organismos e instituciones financieras públicas y privadas, con el fin de contar con el suficiente respaldo financiero, es la alternativa que hoy los productores  están barajando para enfrentar la situación. 

En este contexto, el presidente de Fedefruta, Ramón Achurra, y la directora del mismo gremio, María Inés Figari, se reunieron el lunes pasado con el gerente corporativo de Corfo, Pedro Sierra, para plantearle la situación que vive el sector frutícola y la necesidad de financiar al sector tras la temporada marcada por los factores climáticos. 

Una alternativa que barajan desde el gremio es la reincorporación del crédito B11, otorgado antiguamente por Corfo. “Este era con aval del Estado y a una tasa mucho más baja de lo que había en ese tiempo. Este instrumento lo manejaban los bancos privados, pero la Corfo lo eliminó el año pasado porque nadie lo pedía. Ahí hubo una descoordinación”, asegura Achurra. Como gremio, también se han reunido con Banco Estado para buscar alternativas de financiamiento. Lo anterior, además de las propias gestiones que los mismos productores están llevando adelante con los bancos privados. 

La gerente general de Chilenut, Elena Puentes, añadió que además están recurriendo a la “INDAP para que ayude a los pequeños y medianos productores que fueron los más afectados por el fenómeno, también estamos negociando con AGROSEGURO para definir un producto que pueda cubrir pérdidas producidas por heladas o lluvias”.