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Salvador Said: "No hay que hacer eco de todo lo que se diga en las redes sociales o por caudillos que sólo buscan torpedear el sistema"

Sofía Errázuriz 12/07/2016

Empresario asegura que las reformas impulsadas en Chile han afectado los índices de inversión, empleo y consumo en el país. Donde sí está viendo un cambio positivo es en Argentina, con la llegada al poder de Mauricio Macri.

Salvador Said Somavía es un reconocido empresario chileno, director de Parque Arauco, BBVA Chile y Embotelladora Andina, entre otras compañías, en las que participa a través de Inversiones Caburga, brazo de inversiones del grupo.

En entrevista con PULSO se refirió al acontecer nacional y cómo este está repercutiendo en sus negocios. En lo económico es cauto: no ve signos de reactivación y cree que las reformas impulsadas por el gobierno tampoco ayudan para revertir la situación. 

Dada esa realidad, actualmente el grupo se está centrando en hacer crecer los negocios que ya tienen, consolidándose en las industrias donde participan.  “Con las cifras actuales a nivel país, el crecimiento de las compañías no vendrá por el lado de los negocios”, asegura. 

Por otro lado, si bien es crítico respecto a la nueva Ley de Etiquetado, no teme un efecto mayor en Coca-Cola Andina  donde están potenciando hace tiempo los productos saludables.  

¿Cómo ve la marcha del país actualmente? 

-Al país lo veo sin aprovechar su inmenso potencial y creo que mucho ha tenido que ver con eso la incertidumbre que se ha generado sobre los efectos y alcances de las últimas reformas impulsadas por el Gobierno. Creo que mientras no haya real conciencia de sus consecuencias y dimensiones el país seguirá viendo afectados sus índices de inversión, empleo, consumo, etc. Hoy percibo un temor a lo desconocido y lo natural es que ese temor se traduzca en inacción. 

¿Ve signos de reactivación en el país? 

-Hace algunos días conocimos el Imacec para mayo, que mostró un crecimiento de un 1,8% con respecto al 2015, cifra que si bien estaba dentro de lo esperado, no muestra señales efectivas de reactivación. Creo que en este período de índices débiles de nuestra economía tenemos que trabajar, tanto el Gobierno como los empresarios, para apuntalar el crecimiento. Se deben tomar medidas que cambien las expectativas de la gente y logren niveles de crecimiento más acordes con nuestro potencial como país. Las  buenas políticas gubernamentales son fundamentales para impulsar el crecimiento. Necesitamos políticas que otorguen incentivos a la inversión y a la contratación de personal y que permitan que los privados salgamos de este letargo en que estamos, disipando así las incertidumbres que nos han mantenido cautelosos estos últimos años. 

¿Qué otros negocios está mirando? 

-Por el minuto, estamos enfocados en nuestros negocios actuales, trabajando para hacerlos más eficientes, centrando nuestros esfuerzos en la productividad, ya que hemos percibido que, con las cifras actuales a nivel país, el crecimiento de las compañías no vendrá por el lado de los ingresos. El desafío actual está en nuestra filosofía de ser empresas innovadoras, emprendedoras y eficientes, que logren obtener ventajas disminuyendo los costos, pero evitando tomar la decisión más dolorosa: generar desempleo. Sin perjuicio de lo anterior, nunca nos hemos cerrado como grupo a evaluar negocios en otras áreas, pero la preocupación hoy en día está  en seguir creciendo y consolidando en las industrias en que participamos.

¿Cómo cree que está hoy la imagen del empresariado a nivel general?

-Creo que hay una crisis de confianza en las instituciones a nivel país, y dentro de esta crisis la imagen del empresariado se ha visto fuertemente golpeada. Lo anterior es muy preocupante, porque un país, o más que un país, una sociedad, necesita tener confianza en sus instituciones para crecer. Debemos revertir lo anterior, dejar de lado el pesimismo y no hacer eco de todo lo que se señale, o denuncie, en las redes sociales o por caudillos que sólo buscan “torpedear” el sistema. Debemos ser responsables en cuidar el enorme prestigio que Chile se ha ganado en los últimos años. Como dije en otra entrevista hace un tiempo: somos un país que en términos de tamaño es muy menor, pero pese a eso somos respetados en todo el mundo. ¿Por qué? Porque nuestras instituciones funcionan, porque respetamos las reglas y porque hemos desarrollado cosas que otros países han tratado de imitar. Me preocupa de sobremanera que se ponga en riesgo de forma irresponsable ese tremendo capital que tiene Chile.

¿Ve opciones de invertir en Argentina, con la llegada de Macri?

-Nosotros estamos en Argentina hace muchos años con Coca Cola Andina, donde somos el primer embotellador de ese país. Naturalmente, la llegada de Macri genera optimismo y eso es muy relevante para nosotros, ya que nuestras operaciones en Argentina son muy importantes. Estamos en el largo plazo en Argentina y le tenemos mucha confianza a ese país.

 ¿Cómo ve la ley de Etiquetado?

-Como concepto no me parece mal, pero definitivamente es mejorable. Creo que se deberían haber estudiado de mejor manera los umbrales según el tipo de producto, el nivel de nutrientes críticos y, también, considero que es un error que se centre únicamente en lo negativo, excluyendo la posibilidad de premiar u otorgar incentivos a los productos que sí son saludables, lo que me parece vital en una política pública de este tipo. Por último también extrañé que ésta forme parte de una política integral a nivel país que incluyera lo que, a mi juicio, es lo más relevante: incentivar la actividad física, que, sobre todo en los niños, es la principal defensa contra el sobre peso y el sedentarismo.

¿En qué le afecta a su compañía?

-En Coca Cola Andina contamos con excelentes productos en los segmentos light, zero, jugos y aguas, categorías que estamos potenciando. Coca Cola a nivel mundial está encaminando sus esfuerzos hacia una vida saludable.

¿Qué efecto tendrá el brexit en todos sus negocios?  

-En lo inmediato, no veo un efecto directo significativo en nuestros negocios. 

¿Y a nivel global? 

-Más que la economía, donde han salido una gran cantidad de expertos a dar sus opiniones y a exponer qué consecuencias puede tener para los distintos países, creo que es en otros aspectos donde el Brexit nos ha dejado grandes lecciones: Primero, que hay que estar preparados para enfrentar situaciones inesperadas que se están dando en las distintas naciones y, segundo, que hay que ser responsables y reflexivos en la toma de decisiones, más cuando éstas tienen sus efectos en el largo plazo.