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Reguladores y banca en línea con FMI por endeudamiento de hogares, pero no habría riesgo

Mariana Marusic 18/10/2017

El BC, la SBIF y la ABIF están de acuerdo con el FMI sobre la creciente deuda de los hogares en Chile, pero dicen que se debería principalmente al crédito hipotecario. “No representa riesgos para la estabilidad financiera del país”, aclara la Super de Bancos.

Los reguladores y los bancos comparten la visión del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el creciente endeudamiento de los hogares en el país.

En su último Reporte de Estabilidad Financiera Global, el FMI hizo un llamado a monitorear los niveles de endeudamiento frente a shocks negativos extremos, y alertó que “en una serie de economías de mercados emergentes, especialmente Chile, China, Malasia, Tailandia, Paraguay, Polonia y algunos países del sudeste y del centro de Europa, la deuda de los hogares como parte del PIB se expandió rápidamente en muy poco tiempo, desde 10% del PIB en 2005 a más del 60% en algunos casos”.

Sobre esto último, el Banco Central (BC), la Superintendencia de Bancos (SBIF), y la Asociación de Bancos (ABIF) afirman que están de acuerdo con el organismo internacional, considerando que el endeudamiento de los hogares al segundo trimestre alcanza el 46% del PIB del país (ver gráfico), explica el Central. Sin embargo, hace una salvedad: “cabe señalar que gran parte del aumento del nivel de endeudamiento observado en los últimos cuatro años se debe al mayor dinamismo del componente hipotecario”.

En efecto, el ente rector argumenta que durante dicho período, este tipo de préstamos ha crecido a tasas reales superiores al 7%, “siendo impulsado principalmente por una mayor deuda promedio. Esto último es coherente con la evolución exhibida por los precios de la vivienda”, advierte el BC.

A lo mismo apunta la SBIF. La entidad comenta que el crédito hipotecario es el elemento principal a la hora de explicar esta deuda al alza, “y en términos de riesgo, las colocaciones hipotecarias son menos riesgosas para la estabilidad financiera dada la existencia de colaterales”, puntualiza el regulador bancario.

Es más, la Superintendencia es clara al decir que pese a que comparte la visión del FMI, “el nivel de endeudamiento de los hogares en Chile no representa riesgos para la estabilidad financiera del país, gracias a la solidez del sistema y de su institucionalidad supervisora y regulatoria”.

Esto en un contexto en que el país cuenta con un sistema bancario que hoy es percibido como unos de los más fuertes del mundo según el Foro Económico Mundial, recuerda el regulador. Además, el aumento de la deuda ha ido de la mano con mayores niveles de provisiones, en línea con la normativa de provisiones para créditos hipotecarios que publicó la SBIF en diciembre de 2014 y que implementó en enero de 2016. “Ha generado un colchón de mayores provisiones con el fin de estar preparado frente a eventuales shocks”, afirma.

Justamente a esto hizo referencia el FMI en su informe: un sector bancario fuerte mitiga una eventual vulnerabilidad por el creciente endeudamiento. “Los países donde la supervisión bancaria es más estricta y los requisitos de provisiones y capital son más estrictos, reducen el posible efecto negativo de la deuda de los hogares”, dice la SBIF (ver recuadro).

Para el gerente de estudios de la ABIF, Luis Opazo, aunque el ritmo de crecimiento de la deuda ha sido rápido en Chile en el último tiempo -como proporción del PIB ha subido desde niveles cercanos al 30% en 2005 al 46% en 2017-, los niveles actuales siguen ubicándose en la parte media baja de lo observado en varios países (ver gráfico).

Además, Opazo dice que como este incremento se asocia fundamentalmente al dinamismo de la deuda hipotecaria, “su incidencia en la carga financiera es acotada”. De hecho, a esto hizo referencia el último Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del BC, donde indica que la razón de carga financiera sobre ingreso disponible de los hogares se ha mantenido estable, cercana al 15% durante los últimos cinco años.

“Si bien es importante mantener un monitoreo de la situación financiera de los hogares a través de indicadores tales como la deuda sobre PIB o carga financiera, especialmente en ciclos como el actual, los niveles de no pago en la industria bancaria se han mantenido estables”, recalca Opazo.

SBIF: nueva LGB mejora estabilidad

Aunque hay mayor endeudamiento de los hogares, la SBIF destaca que las cargas financieras se han mantenido estables. Con todo, dice que el índice de cartera con morosidad de las personas en Chile se encuentra en torno al 2% de las colocaciones totales, “sin presentar mayor variación en lo que va de año, lo que se considera un nivel bajo”, detalla.

Aún con cargas financieras estables, el regulador cree que “la estabilidad del sistema financiero tendería a mejorar aún más con la aprobación de la modernización de la legislación bancaria (LGB) que se encuentra en discusión en el Congreso, y la consiguiente implementación de estándares de Basilea III”.