BARRIOS CON CALLES DE ADOQUINES

Pulso Ciudad

Urbanismo contra la delincuencia

Efraín Moraga 06/04/2018

Evitar puntos ciegos, la instalación de luminarias y establecer una comunión entre los instrumentos de planificación, están entre las claves para construir una ciudad más segura.

EL URBANISMO se suele asociar con la construcción y planificación de calles, veredas, plazas y parques, pero esto no es lo único que abarca este término. La inteligencia que hay detrás de la ejecución de estas obras puede evitar la ocurrencia de delitos, lo que es llamado “prevención situacional”. Eliminar puntos ciegos, la instalación de luminarias, combatir los lugares donde ocultarse y un correcto tratamiento de las áreas verdes, están entre las principales medidas para contribuir con la seguridad de las ciudades.

La mirada situacional es una estrategia que tiene por objetivo el disminuir las oportunidades de ocurrencia de un acto de violencia y percepción de inseguridad de la población en determinados espacios de la ciudad, por medio de programas e iniciativas orientadas a modificar ciertos factores y condiciones de riesgo espacial en el entorno de las urbes.

Según estudios de la Subsecretaría de Prevención del Delito, la subutilización de los espacios públicos a nivel de barrio es uno de los principales problemas de seguridad a nivel local, pues su abandono facilita que ocurran delitos de oportunidad e incrementa la percepción de inseguridad en las comunidades.

“Todo lo que es el desarrollo de la iluminación urbana es un área de trabajo muy importante. También hay que considerar la presencia o ausencia de barreras físicas, tales como rejas. Por otro lado, se debe considerar la gestión. Es decir, la existencia o no se guardias privados y el diseño de espacios integradores”, señala Leonel Pérez, director del Departamento de Urbanismo de la Universidad de Concepción.

Por este motivo es clave evitar arbustos en las plazas, limitar el follaje de los árboles -de forma de evitar que se generen escondites-, no acumular basura y no abandonar las casas por mucho tiempo -como advierte la teoría de las ventanas rotas-.

“Se trata de la intervención sobre todas las características físicas y ambientales, y de comportamiento asociado a estas, que explicarían la comisión de delitos de oportunidad. El urbanismo da cuenta de cómo uno puede pensar un territorio y definir el uso del mismo. Además, de habilitar ese espacio determinado con la dimensión seguridad que la acompañe. Es decir, hay muchas herramientas que el urbanismo tiene para mejorar o habilitar esas condiciones”, manifiesta Alejandra Luneke, investigadora del Instituto de Estudios Urbanos UC.

Política de prevención

Los expertos hacen un llamado para que las autoridades consideren el tema y pongan énfasis en el combate a la delincuencia desde el urbanismo. “Los municipios tienen un rol súper activo, ellos son los que tienen el conocimiento sobre el espacio urbano y las competencias sobre este. Son estas organizaciones quienes pueden poner las reglas claras respecto a las áreas a intervenir. También es importante que exista una coordinación con Carabineros”, dice Pérez.

Otro aspecto a destacar es que el urbanismo ha reconocido los lugares donde existe mayor predisposición a que ocurran delitos de carácter situacional. “Hay que incentivar a los privados para que construyan espacios más seguros. Por ejemplo, ocurren más delitos en lugares comerciales, sobre todo, en las afueras de los supermercados. Son zonas donde en ocasiones falta iluminación, existe una vegetación descuidada o no hay barreras que limiten la escapada de los delincuentes”, asegura Pérez.

Es por este motivo que es clave realizar un estudio de los diferentes espacios de la ciudad. “Hay que identificar -por medio de análisis de usos de suelo-, qué tipo de comportamientos pueden haber en un territorio determinado. Por ejemplo, si se autoriza la instalación de un centro comercial en una esquina, existe claridad de que se pueden tener delitos asociados al robo, asalto y lanzazo debido a la mayor concentración de personas. Es por este motivo que es clave mirar el plano regulador y los seccionales, además de todos aquellos instrumentos de planificación urbana y ordenamiento. Esto permite anticiparse a los posibles problemas”, destaca Luneke.

Para hacerse una idea, sólo en la comuna de La Florida cada día ocurrieron unos cinco robos violentos a vehículos.

En tanto, un reporte de Fundación Paz Ciudadana identificó algunos conceptos claves para evitar la ocurrencia de delitos en los espacios educacionales: vigilancia natural, accesibilidad y movimiento; configuración de usos y utilización de los espacios, además de participación y articulación comunitaria, están entre los más importantes.

“Es clave hacer comulgar los instrumentos de ordenamiento territorial y planificación urbana con los planes locales de seguridad pública”, explica Luneke.

Es por este motivo que el Ministerio de Obras Públicas y el Departamento de Gestión Territorial de la Subsecretaría de Prevención del Delito, entre otros organismos, se han encargado de abordar este incipiente tema.

“Se trata de un asunto emergente. Cada vez hay más unidades especializadas, pero todavía es muy prematuro. Por ejemplo, de las 11 comunas del Gran Concepción (Coronel, Chiguayante, Lota, San Pedro de la Paz, Concepción y Talcahuano , entre otras localidades), sólo unas dos tienen organismos que están abordando la prevención situacional”, señala Pérez.