Nicolás Farfán

Pulso Ciudad

Nicolás Farfán: “Antes, la tarjeta joven era muy importante. Hoy se transformó en una app”

Daniel Fajardo 01/12/2017

El timonel del Injuv explica cómo esta entidad se está adaptando a una generación más tecnológica y opinante, pero a la vez, algo más individualista. Según Farfán, el transporte, el medioambiente y el reciclaje, son temas clave para los millennials dentro del entorno urbano.

Quienes en la actualidad -definitivamente- no son millennials y bordeaban los 18 años en los ’90, se acordarán de la clásica y valorada “Tarjeta Joven”, una especie de llave para miles de descuentos en comida, espectáculos y otras actividades. Incluso aún está en la memoria de esa generación, aquella concurrida sede del Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) en la Alameda, con revistas, diarios, computadores e internet… ¡gratis!

Pero eso cambió y el Injuv ha tenido que adaptarse a las nuevas características de la Generación Y. “Una más demandante, más opinante, pero a la vez algo más individualista”, según el análisis que hace Nicolás Farfán, actual director del Injuv.

Farfán tiene 33 años. O sea, es un millennial. Es sociólogo y en 2014 fue asesor del gabinete de la Ministra del Trabajo y Previsión Social y luego, jefe del Departamento de Diálogo Social de la Subsecretaría del Trabajo. Con esa experiencia, hace casi dos años está a la cabeza de una entidad que, justamente, tiene un fuerte foco en lo social.

¿Cómo han cambiado las acciones y políticas del Injuv en los últimos años?

– En sus 25 años de historia, el Injuv ha ido tomando las temáticas de los jóvenes, gracias a que nuestra principal actividad son justamente los estudios. En base a ellos estructuramos nuestra oferta programática. Antes, la tarjeta joven era muy importante. Hoy es una app, que mientras el usuario va caminando por la ciudad, le alerta acerca de un convenio asociado cerca de donde se encuentra.

¿Qué otros elementos tiene esta nueva oferta?

– Para otras generaciones los beneficios para espectáculos y temáticas lúdicas era lo principal. Hoy, además de eso, existe una amplia oferta de descuentos en educación (con CFT) y en áreas relacionadas a la salud. Por otro lado, dejamos de gastarnos la plata en grandes conciertos y nos enfocamos al empleo joven. Ahí hemos puesto nuestros esfuerzos.

¿Por qué?

– Porque esta generación avanza más rápido, está más conectada con la tecnología y, además, es más contestataria sobre las discusiones de fondo como la educación y los temas laborales. Pero también han aumentado los denominados “ninis” (ni estudian, ni trabajan). Entonces, tenemos que hacernos cargo de todos esos cambios.

¿Por ejemplo?

– Sacamos un programa que se denomina “Tu primera pega”, que les ayuda en ese camino. Esto, porque según nuestros estudios, el 65% de los jóvenes no sabe hacer un CV. El 2016 lanzamos 5.000 becas de apresto laboral, donde se les enseñó a los beneficiados a hacer un CV, se les preparó para una entrevista laboral e incluso, se les hizo test psicológicos. Luego de esto, pasan a una bolsa de empleo, sonde hay una serie de empresas que no buscan personas con experiencia laboral previa. Y eso es clave para el primer trabajo.

¿Cómo han sido los resultados?

– ¡El 66% de los 5.000 jóvenes ya está trabajando! Además, hay otro tema clave. Hoy, muchas empresas ya no buscan grandes conocimientos, sino, habilidades blandas como liderazgo, trabajo en equipo, comunicación, etc. En esa línea, tenemos una serie de talleres.

También piden que ojalá sean bilingües…

– Sí, pero estudiar un idioma en Chile aún es caro para un gran porcentaje de la población. Por eso, en agosto lanzamos 30 mil becas para estudiar inglés o chino mandarín. Este último idioma es clave, porque cada vez más aparecen inversionistas chinos. Además, hicimos una alianza con Microsoft para capacitar en temas informáticos. Los números más optimistas dicen que se pierden cerca de 12 empleos anuales en el segmento de los jóvenes por no tener competencias tecnológicas.

Ciudad y participación

¿Cuáles son las principales demandas y necesidades de los jóvenes con respecto a lo que la ciudad les puede ofrecer?

-Lo que busca el millennial es una sociedad que esté constantemente innovando. Ellos nacieron estudiando en la Encarta y luego en un notebook. Por lo tanto, busca inmediatez, la que está de la mano con la innovación. Quizá los temas clave para los jóvenes de hoy son el transporte y el cuidado del medioambiente (donde entra también el reciclaje). En este ámbito están por ejemplo las ciclovías. Más del 25% de los millennials no trabajaría en una empresa que daña el medioambiente. También es clave la cultura, deporte y vida sana y se los están exigiendo a ciudades como Santiago.

¿Cómo es el nivel de los jóvenes con respecto a participación ciudadana? ¿Están realmente empoderados, tomando en cuenta que en general, no se motivan mucho por votar?

– Tengo un doble diagnóstico de eso. Los jóvenes están muy motivados en dar su opinión (y lo hacen mucho en redes sociales). Pero a la vez, tienen un gran vacío en términos de educación cívica, por lo que no podemos pedirles que se entusiasmen a emitir un voto, sino entienden la real importancia de hacerlo. Pero donde sí se ve su entusiasmo es en la participación de causas. Espero, eso sí, que aumente su participación en los sufragios. En una elección tan competitiva como la que estamos viendo, los jóvenes serán clave.

¿Qué proyectos tiene actualmente el Injuv con respecto a una mayor participación de los jóvenes?

– Estamos desarrollando las “Escuelas de Ciudadanía”, donde simulamos procesos electorales en escuelas municipales. Esto, porque, los estudios indican que un joven de Vitacura, vota en promedio, cuatro veces más que uno de La Pintana. También tratamos mucho los temas de equidad de género y de participación social.

¿Esta generación es más sociable que otras?

– Hicimos una encuesta a los jóvenes y los resultados indicaron que la mayoría cree que en cinco años más van a estar mejor, pero que en ese mismo período, el país va a estar peor. Eso claramente habla de un mayor individualismo, por eso, es una batalla que tenemos que dar y eso pasa mucho por la participación ciudadana.

Pero se entusiasman mucho con los voluntariados

– Exacto. Los millennials ven a la solidaridad como un valor fundamental. Más de 25.000 jóvenes han pasado por nuestros programas de voluntariado en los últimos cinco años. Incluso, cuando hacemos programas en sectores rurales o fuera de la ciudad, están impedidos de llevar tecnología, porque queremos que se conecten con el entorno y con lo que están haciendo.