Pulso Ciudad

Infraestructura inteligente: cómo mejorar la calidad de vida en las Smartcities

Efraín Moraga 03/11/2017

Gimnasios de uso público y plazas de bolsillo, cruces 3D, tótems informativos y señalética bilingüe, están entre las intervenciones de urbanismo táctico que apuntan hacia un mejor espacio público para los habitantes de las ciudades inteligentes.

La instalación inteligente de infraestructura urbana es clave para el desarrollo de las smart cities, pues permite mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Si bien la tecnología cumple un importante rol de cara a enfrentar este desafío, existen otros elementos que también debieran ser considerados en este tipo de urbes.

Así, gimnasios y plazas de bolsillo, tótems informativos y señaléticas bilingües, además de cruces 3D y una semaforización integral, son ejemplos de lo que se puede hacer para avanzar en este aspecto. “La ciudad inteligente es aquella que es sustentable y, por lo tanto, equitativa. Por este motivo, las tecnologías deben ser entendidas no como un fin en sí mismo, sino como lo que empodera y facilita a los ciudadanos el acceso a los beneficios que tiene una ciudad, para lograr que esta sea más democrática y eficiente”, señala Luis Eduardo Bresciani, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU).

Un ejemplo de avances en materia de infraestructura inteligente es el proyecto desarrollado por la Alcaldía de Londres, quien se propuso un ambicioso plan, el que consiste que al 2025, la capital de Reino Unido se transforme en una ciudad inteligente.

En respuesta a esta necesidad planteada por la autoridad local, la compañía Direct presentó un prototipo de cruce peatonal tecnológico que busca evitar accidentes a causa del tránsito de personas distraídas a causa del uso del celular mientras caminan.

Este proyecto consiste en una serie de luces LED que se instalan en el pavimento de las veredas y que están conectadas al sistema de semáforos, de esta manera se puede alertar a los peatones sobre las condiciones de tráfico e indicar cuándo es su turno para atravesar la calle.

De hecho, en los países desarrollados este es un grave problema, pues diariamente causa accidentes debido a la distracción de los “cibercaminantes” (que no despegan la mirada de sus smartphones). Tanto es así, que han creado el término de ‘zombiewalking’ para describir el fenómeno.

Chile no dista de esa realidad. De hecho, en Concepción ya se están realizando avances al respecto. En la Av. Palcaví se instalaron los primeros semáforos inteligentes para quienes caminan mientras miran el celular, idea que surgió tras un accidente que cobró la vida de un estudiante en un cruce de este lugar.

En Chile, un 98% de los siniestros por distracción protagonizados por peatones están relacionados con el uso del celular, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). “Lo que debieran facilitar las nuevas tecnologías, es permitir que los ciudadanos puedan tomar mejores decisiones en los núcleos urbanos y eso implica tener mucha más información disponible para el transporte, el acceso a servicios, la toma de decisiones del Estado y en sus comunas. Eso es democratizar la ciudad”, asegura el presidente del CNDU.

Islandia es otro país que ha presentado ideas innovadoras en cuanto al desarrollo de infraestructura inteligente. Por ejemplo, la dirección de vialidad de ese país creó un programa de cruces peatonales en tercera dimensión, lo que crea un efecto volumétrico de los pasos de cebra, obligando a los conductores a reducir la velocidad. El piloto se desarrolló en Isafjordur, una ciudad ubicada al noroeste del país, en la intersección de las calles Hafnarstræti y Pólgata.

Más tarde, esta iniciativa tuvo repercusiones en otros lugares del mundo y Chile no estuvo ajeno de los efectos de este proyecto. Así, hace unas semanas la Municipalidad de Las Condes instaló el primer paso de cebra en 3D del país, en la calle del Inca con la esquina República Árabe de Egipto.

Del mismo modo, existe otro tipo de infraestructura urbana que se puede desarrollar de manera inteligente. Un ejemplo de esto es la red de alcantarillado, la que podría albergar otros usos.

El Programa Sin Límites de la Universidad Católica (UC) está desarrollando un proyecto para aprovechar las redes sanitarias de la ciudad para la instalación de fibra óptica, lo que podría suponer un primer paso para la utilización de estos espacios para el soterramiento de cables, uno de los grandes desafíos de la ciudad. “Es lo que viene en proyectos de ciudades sostenibles o inteligentes, que es ocupar la infraestructura de subsuelo existente en algo que sea positivo para los núcleos urbanos”, manifiesta Gerardo Ureta, académico de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Construcción de la Universidad Mayor, quien además es parte del proyecto desarrollado por la UC.

Así, el plan llevado a cabo por Programa Sin Límites de la casa universitaria ya presenta algunos avances desde el punto de vista de la planificación, pero todavía falta camino por recorrer. “El piloto se ejecutará en el mismo Campus San Joaquín de la UC. Estamos haciendo todas las evaluaciones técnicas y económicas para ver cómo lo desarrollamos. Llevamos trabajando tres meses, pero falta mucho todavía”, dice Ureta.

Además, existen otros elementos de infraestructura urbana que podrían cooperar con la seguridad de las ciudades. Un ejemplo de esto son los “ShotSpotter”, que son unos sensores acústicos que se ubican en la ciudad de Boston, Estados Unidos, y que permiten detectar y determinar la ubicación de un individuo al disparar un arma de fuego.

Otra intervención de urbanismo táctico que podría contribuir para transformar a Santiago en una ciudad más inteligente, es la modificación de las señaléticas urbanas, pues estás pueden contribuir a generar un espacio con una mejor lectura urbana. “Si uno va por Costanera Norte, hay varias salidas que no se entienden. Cuando viene un extranjero, muchas veces no sabe dónde ir, puesto que no hay lugares señalados como de interés o turísticos. Faltan aplicaciones que informen qué hay en esta ciudad”, afirma Ureta.

Así, toma fuerza la idea de instalar tótems con datos sobre la ciudad y otras iniciativas como el mejoramiento de la plataforma de información del sistema de transporte público, de manera que la ciudad sea más amigable para turistas y sus propios habitantes.

“Se podrían instalar plataformas similares a las que hay en los malls, en términos de una pantalla que indique donde está el individuo y que a partir de esa información, el ciudadano pueda elegir dónde ir. También podríamos jugar con los códigos QR, de manera de que estos entreguen información sobre edificios y lugares de interés para las personas, comenta Ureta.

Del mismo modo, también se destacan elementos como plazas de bolsillo, gimnasios de uso público, infraestructura para la práctica del deporte, ciclovías, sistemas de análisis y control de flujo de peatones, puntos de carga para autos eléctricos, entre otros.