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Pulso Ciudad

El déficit verde de las urbes chilenas

Efraín Moraga 02/03/2018

Existe una carencia importante de estas áreas en el espacio público de la ciudad, pero ya hay algunas iniciativas públicas y privadas que buscan mejorar la disponibilidad de este recurso.

Las áreas verdes son fundamentales para mejorar la calidad de vida de los habitantes de una ciudad, pero estos espacios se encuentran en déficit en la mayor parte de ellas a lo largo de Chile: 17 hectáreas es la necesidad de este recurso urbano en Antofagasta, mientras que hacen falta 30.000m2 adicionales en Coquimbo, 44,6hás en el Gran Santiago y más de 12 en el Gran Concepción.

“Uno entiende que los municipios no tengan los recursos para hacer áreas verdes o plazas, por el tema del riego y mantención. Pero se están yendo al otro extremo, donde todo está con cemento. Por ejemplo, la Plaza de Armas de Santiago se llena de gente, pero justo donde están los árboles. En cambio, es súper desagradable cruzar el sector que está al frente de la Catedral. En definitiva, lo que más aporta a la calidad de vida de las personas es el tema de las áreas verdes”, señala Layla Jorquera, fundadora de la organización Mujer Arquitecta y miembro del Comité de Arquitectos Jóvenes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), aconseja un promedio de 9m2 de áreas verdes por habitante. Sin embargo, en Antofagasta existen 1,3m2 de estos espacios por persona, mientras que en el Gran Coquimbo hay 5,3m2, en el Gran Valparaíso 3,6m2, en el Gran Santiago 3,7m2 y 7,3m2 en el Gran Concepción. Punta Arenas es la única zona con superávit (12,2m2).

“Hay importantes avances en el desarrollo de infraestructura, parques y recuperación de sitios eriazos, pero los recursos para conservación y mantención son una traba importante para dar continuidad a dichos esfuerzos, en especial en comunas de mayor vulnerabilidad y pobreza”, asegura Marcelo Sánchez, gerente general de Fundación San Carlos de Maipo (FSCM).

Iniciativas

Para combatir el déficit de áreas verdes en la ciudad, organizaciones del sector público y privado se han encargado de impulsar diversas iniciativas.

Este es el caso de la FSCM, que en 2016 compró 300 hectáreas en el Humedal de Batuco, un área que se encuentra a unos 35km de Santiago. El objetivo de la organización es uno solo: transformar este espacio en el próximo cerro San Cristóbal para la ciudad.

“Desde el año pasado y con el apoyo técnico de The Nature Conservancy, además de la participación de cerca de 50 organizaciones locales, estamos desarrollando un plan de conservación, cuya meta es recuperar y monitorear el humedal, junto a su flora, fauna y servicios ambientales”, dice Sánchez.

El Humedal de Batuco es un lugar reconocido a nivel global para el avistamiento de aves, en él habitan más de 100 especies, entre residentes y migratorias, muchas de las cuales están en peligro de extinción.

Plazas de Bolsillo es otra iniciativa que busca mejorar el espacio público e incrementar las áreas verdes de la ciudad. El proyecto nació de la mano de la Intendencia Metropolitana, junto al Gobierno Regional y el Ministerio de Obras Públicas (MOP). El primer espacio de este tipo fue inaugurado en la calle Morandé, justo frente a La Moneda, y hoy va por la segunda etapa del proyecto.

“La iniciativa surge de la oportunidad de hacer algo con el terreno eriazo mejor ubicado de Chile, que estaba bajo la propiedad del MOP y que no tenía un destino en el corto plazo, dado que no existían recursos para construir un edificio en ese lugar. En ese contexto, descubrimos la experiencia de los Parques de Bolsillo realizado en México y le propusimos al intendente y al ministro hacer un espacio de uso público transitorio, mientras se definía el destino de ese lugar”, afirma Pablo Fuentes, coordinador del proyecto Plazas de Bolsillo y director regional de Planeamiento del MOP.

Pero debido al aporte urbano que realizó el proyecto y la acogida por parte del público, Plazas de Bolsillo comenzó a crecer. “Este proyecto, de una manera más austera y en lugar de esperar grandes presupuestos, toma una serie de decisiones rápidas y ejecutivas, para habilitar temporalmente un espacio de uso público para las comunidades. Es una manera rápida de acercar la buena ciudad a las personas, mejorando su calidad de vida”, dice Fuentes.

Así, este jueves se inauguró la Plaza de Bolsillo número 11 del proyecto, la que se ubica en el sector de Santa Isabel en la comuna de Santiago. Pero esto no se queda sólo allí, pues se contempla que en el corto plazo se realizarán otros cinco proyectos de este tipo. Estas van a estar en las comunas de La Reina, Independencia, Recoleta, Pedro Aguirre Cerda y en Renca.