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Minera Caserones: este año será todavía más exigente que 2015

Constanza Valenzuela 06/06/2016

Presidente ejecutivo de Minera Lumina Copper proyecta que este año la mina logrará alcanzar un costo directo de US$1,88 por libra.

“Si 2015 fue un año de duros aprendizajes, transversal a todas las grandes mineras del país y el mundo, los desafíos durante 2016 son quizás más exigentes: finalizar con éxito el ramp up y cumplir los estrictos niveles de diseño en todos los procesos de la operación y las facetas de sustentabilidad”.

De esta manera el presidente ejecutivo de Lumina Copper -titular de Caserones, una de las últimas minas en inaugurarse en el país-, Ricardo López, entregó sus proyecciones sobre lo que será este año para la minera de cobre y molibdeno, añadiendo que, si todo eso se logra, se alcanzará un estado superior de operación y se honrarán los compromisos con los dueños, las autoridades y la comunidad.

Por medio de una carta enviada a inversionistas, López -quien sucedió al actual CEO de Codelco, Nelson Pizarro, al mando de Caserones- expuso las metas de la cuprífera para este año, que involucran lograr un cash cost (C1) por debajo del precio del cobre y finalizar la puesta a punto del proyecto.  

“Es importante recalcar que nuestras metas en costos son exigentes. Para 2016 estamos proyectando un costo directo de US$1,88, inferior al deteriorado precio del cobre, y mantenernos en niveles similares o más bajos”, aseguró el timonel de Lumina Copper.

Además, añadió que 2016 será el año en que Caserones alcanzará definitivamente su plena capacidad operativa “y se transformará en un negocio sustentable a lo largo de sus 28 años de vida útil”, 

El año recién pasado fue un año complejo para el proyecto  ligado a los conglomerados Mitsui y Nippon Mining,  ya que no se cumplieron  las metas; particularmente en lo que respecta a la puesta en marcha de la concentradora.

Asimismo, la minera se vio brutalmente afectada por la abrupta caída del metal rojo, lo que se sumó a desastres ambientales que obligaron a paralizar funciones. 

Todo ello derivó a una pérdida cercana a US$1.000 millones.