Empresas & Mercados

Mercados retrasan sus perspectivas de alza de tasas en EEUU para fin de año

Francisca Guerrero 25/01/2016

Entre los analistas hay consenso respecto a que la débil situación global postergaría el incremento hacia noviembre, en lugar de marzo.

La primera reunión del año de la Reserva Federal será mucho más interesante de lo que todos hubieran pensado en diciembre. Nadie esperaba los vientos en contra que enfrentaron los mercados globales desde la primera jornada bursátil del 2016, factores que sin duda serán tratados en el Comité de Política Monetaria de la Fed (FOMC) este martes y miércoles y que tienen el potencial de modificar los planes para el resto del año.

El contexto doméstico e internacional están poniendo de inmediato a prueba el compromiso de flexibilidad del organismo liderado por Janet Yellen. Y es que las cifras no pintan un cuadro favorable para el alza de tasas en Estados Unidos, lo que fue recogido por el mercado. El índice de probabilidades de alza de tasa de interés de la Fed elaborado por Bloomberg, apunta a un incremento recién en noviembre de este año. Esto difiere radicalmente con las apuestas de finales de 2015, cuando se veía un incremento en la reunión de marzo.

Los datos

Por una parte, el dólar ha continuado fortaleciéndose. Si inmediatamente después de que la Fed subiera en 25 puntos básicos la tasa, hasta el rango de 0,25%-0,5%, el Dollar Index marcaba 97,871 puntos, el viernes pasado cerraba en 99,415, un incremento de 1,41%, lo que no son buenas noticias para el sector exportador de la primera economía mundial. Por otra, la inflación de diciembre marcó -0,1% quedando por debajo de las estimaciones que esperaban que se mantuviera plana (0%) y sin mostrar signos de un repunte que lo lleve en el mediano plazo a la meta de 2% del banco central. Adicionalmente, no hay buenas perspectivas para el crecimiento del 4T de 2015, que según la encuesta de Bloomberg sería de 0,8%.

“En este momento, la Fed está muy enfocada en la economía doméstica de EEUU y si bien ha visto un amplio avance del empleo desde diciembre, la performance del PIB del cuarto trimestre del año pasado es pobre. Eso los hará más precavidos respecto a los futuros cambios de la tasa de interés”, aseguró a PULSO el economista de Brookings, Barry Bosworth.

Pero el golpe más brutal a las perspectivas de un segundo incremento de la tasa de interés en marzo provino desde el exterior. El derrumbe del petróleo y los temores a una desaceleración de mayor envergadura en China se conjugaron para generar una ola de ventas en los mercados internacionales. Aunque en las últimas jornadas el crudo mostró cierta recuperación, en lo que va del año el valor del WTI y el Brent han retrocedido 19,3% y 14,51%, ante un desequilibrio generado por el sobreabastecimiento de petróleo. En tanto, China registró una expansión de 6,8% entre octubre y diciembre, la variación más baja de 2009, y creció 6,9% en todo 2015, el avance más débil en 25 años.

Todo esto comandó el pánico con el que operaron los agentes del mercado en las primeras semanas de 2016, periodo en que bajaron 17,59% el Shanghai Composite, 7,48% el Eurostoxx  y 7,10% el S&P 500. 

En este contexto, el Banco Popular de China, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón se han mostrado cautelosos. El primero ha inyectado en el mes más de 1.000 de yuanes en sus mercados financieros para frenar la salida de capitales del país, mientras que los dos últimos dicen estar en alerta y contar con las herramientas necesarias para actual si así es necesario. 

Así, “la Fed se verá forzada a tomar conciencia de la situación global y dada la inestabilidad y debilidad que hemos visto no espero ningún aumento en las tasas de interés en el futuro inmediato”, sostuvo Bosworth.

Su opinión es compartida por Joseph Gagnon, economista de Peterson Institute. “No espero un alza en marzo y muchos factores están empujando en la misma dirección: la caída de las acciones, la rebaja de las perspectivas para el crecimiento global, la apreciación del dólar, la caída de la inflación. Tendríamos que ver una noticia económica sorprendente o la reversión de esos factores antes de que la Fed decida subir las tasas”, señaló.

Para Sam Bullard, economista de Wells Fargo, las turbulencias con las que nos recibió el 2016 se configuran como “riesgos para las perspectivas y para alcanzar los objetivos específicos de la Fed. Las discusiones sobre los datos actuales, la performance de los mercados y las perspectivas globales estarán presentes en la sala de reunión del FOMC y probablemente veremos el miércoles una declaración que nos dé una guía sobre el curso de la política de aquí en adelante”.

“Estimamos tres incrementos en el año. Saltando marzo, serían en junio, septiembre y diciembre, terminando 2016 en el rango entre 1% y 1,25%”, especificó Bullard a PULSO.

Archivos relacionados