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Los escenarios que se abren para Escondida: anticipan pérdidas y deterioro de equipos

Constanza Valenzuela 10/03/2017

Treinta días lleva la mayor productora de cobre del mundo paralizada como consecuencia de un conflicto laboral. Sin embargo, a partir de hoy se abren nuevos caminos que podrían cambiar el rumbo del conflicto.

Como la huelga más costosa y larga de su historia se posiciona el actual conflicto laboral que mantienen los trabajadores del sindicato único de Escondida y la minera, por la renovación del contrato colectivo. La paralización ya suma 30 días y si bien las posiciones no han logrado acercamiento, la legislación establece nuevos espacios que se abren y podrían cambiar el actual rumbo del conflicto.

En concreto, desde hoy los trabajadores de la minera podrían “descolgarse”, lo que se traduce en que los 2.500 miembros del sindicato de manera individual podrían reintegrarse a la empresa al menos en las condiciones ofrecidas por el empleador en su última oferta. En el caso de que el “descuelgue” superara el 50% la huelga, se daría por finalizado el conflicto (ver recuadro). Sin embargo, al interior del sindicato aseguran que los descuelgues no serían masivos. “Entramos todos y salimos todos de esta huelga. Esa es la convicción que tienen todos los trabajadores y que será ratificada reunión a reunión”, comentó el vocero del sindicato, Carlos Allendes.

Asimismo, desde la empresa están viendo opciones para activar la producción de Escondida nuevamente a través de contratistas, lo que pondría presión a los trabajadores. Sin embargo, hay dudas de que efectivamente los reemplazantes puedan acceder a sus funciones por los cortes de camino, ya que desde el propio sindicato han comentado que no permitirán que la empresa utilice dicho mecanismos.

“Vamos a evaluar, priorizando el tema de seguridad y hemos dicho que después del día 30 vamos a evaluar la opción de operar, nos interesa retomar los proyectos que están detenidos, como la planta Los Colorados y Colosos, es una alternativa que sabemos que no es simple dados los bloqueos”, comentó Patricio Vilaplana, vocero de Minera Escondida, en conversaciones con la Radio Duna.

Mientras, los trabajadores descartaron esta posibilidad. “¿Y por dónde van a entrar? En todo caso nosotros sabemos que no van a operar porque hubo un compromiso en tribunales”, indicó el presidente del sindicato, Patricio Tapia.

Pese a lo anterior, fuentes ligadas a la empresa comentan que ya se estima que la empresa ha dejado de percibir entre US$45 millones y US$60 millones a la semana, lo que se traduce a la fecha en un saldo por sobre US$200 millones en lo que va de la huelga. A esto, se suman a los efectos que tendrá la paralización en la maquinaria y la productividad.

“Nos vamos a demorar muchas semanas, y ojalá que no meses, en poder retomar niveles productivos, en poder cumplir con las metas de productividad que teníamos. Por eso, por ejemplo, hemos recalcado tanto en la importancia de cumplir con los servicios mínimos porque si llegara a haber un deterioro en un equipo podríamos tener una línea detenida meses, y eso significa pérdidas sistemáticas por mucho tiempo”, agregó Patricio Vilaplana.

Los caminos que quedan para destrabar el conflicto

  • Las posiciones se acercan y ambas partes llegan a acuerdo

Es la opción más probable, aunque no en el corto plazo. Y es que pese a los esfuerzos de Escondida por retomar las conversaciones con la directiva del sindicato único de la minera -que agrupa a unos 2.500 trabajadores-, estos últimos no han dado su brazo a torcer. Así, se han negado a cualquier acercamiento hasta que la empresa se comprometa a tres puntos que consideran clave: que se mantenga el contrato colectivo vencido en enero pasado, que no se extienda el horario laboral y que tanto los trabajadores antiguos como los entrantes tengan los mismos beneficios.

“Quienes empujaron a la huelga son ellos, con la intransigencia de Minera Escondida con estos tres punto. Ellos dicen que nos sentemos sin condiciones, pero si las condiciones la pusieron ellos”, alegó el vocero del sindicato de Escondida, Carlos Allendes.

Según trascendió, de los 57 puntos que tiene el contrato a renovar hay acuerdo en 47. Dentro de los diez restantes, están los tres que los trabajadores consideran fundamentales. De ellos, Escondida estaría dispuestas a ceder en dos, por lo que sólo hay uno que mantiene alejadas las aposturas. Los otros siete punto, comentan, tendrían “fácil solución”.

  • Renovación del contrato anterior sin bono ni alza en remuneración

Como una alternativa analizable “más avanzado el conflicto” ven desde el sindicato único de trabajadores de Escondida la posibilidad de acogerse al artículo 369 del Código del Trabajo, que establece que los trabajadores pueden optar en cualquier momento -dentro del proceso de la negociación colectiva- a la suscripción de un nuevo contrato colectivo con iguales estipulaciones a las contenidas en el antiguo contrato colectivo.

Sin embargo, en este contrato -y a diferencia del negociado anteriormente- no se incluyen las cláusulas de reajustabilidad relativas tanto a las remuneraciones como a los beneficios pactados en dinero. Entre ellos, los bonos por término de conflicto. Además, tiene una duración de 18 meses.

Ninguna de las partes ve esta alternativa como positiva: ni los trabajadores, ni la empresa. Aquello, debido a que “sólo permitiría ganar tiempo” y el conflicto por la renovación del contrato colectivo podría llevar a una nueva huelga en un año y medio más.

  • Sobre el 50% de los trabajadores se descuelga y termina el conflicto 

De todas las opciones, ésta sería la menos probable para concluir el conflicto por la renovación del contrato colectivo. Esto, dicho tanto por los trabajadores unificados en el sindicato único de Escondida como por parte de la empresa.

¿La razón? Los recursos con los que que cuentan los trabajadores producto de su fondo solidarios, a lo que se suman los créditos que los trabajadores puedan acceder y la gratificación convencional de pago anual que la justicia obligó a la minera a pagar, lo que equivalente a 6 ingresos mínimos mensuales, unos $1.545.000 según su valor al 31 de diciembre de 2016. La espalda financiera, haría así poco probable una medida de esta naturaleza por parte de los trabajadores.

De todas maneras, desde hoy esta posibilidad es una opción cierta, ya que dada la naturaleza de esta negociación el Código del Trabajo permite que los trabajadores de mutuo propio, decidan libremente “descolgarse” de la huelga y reintegrarse a la empresa al menos en las condiciones ofrecidas por el empleador en su última oferta.

“Nosotros estamos más firmes que nunca. Hasta los recién padres de familia están duros”, comentó el presidente del sindicato de Escondida, Patricio Tapia.