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Empresas & Mercados

Los cinco factores que podrían mantener al dólar presionado en torno a $730

Bárbara Sifón A. 14/01/2016

Debido a mejores datos desde China y un alza en el precio del cobre por primera vez en siete días, ayer el tipo de cambio registró una caída de más de $4 para cerrar en $726,5.

Finalmente China le dio un respiro a los mercados globales. Los positivos datos sobre el comercio de ese país conocidos la noche del martes, que estuvieron por sobre lo esperado, impulsaron el precio de los commodities -sólo el trigo, el hierro, el aluminio y el petróleo Brent retrocedieron-, además de dar un espacio al alza para un grupo de divisas frente al  dólar: el peso chileno, el colombiano, el real, el rublo y el peso argentino fueron algunas de las divisas que se apreciaron en la jornada.

A nivel local, el cobre tuvo su primera alza en siete jornadas y escaló un 0,57%; sin embargo, aún se mantiene bajo el piso de los US$2 y cerró en US$1,9867. El cambio en la tendencia también permitió que el dólar revirtiera su camino alcista e incluso le permitió volver a cotizar bajo la barrera de los $730 al cerrar en $726,5 tras caer $4,8.

Según la última Encuesta de Operadores Financieros conocida ayer, la estimación es que el tipo de cambio se ubique en $730 en el corto, mediano y largo plazo. Una visión distante a la planteada en la Encuesta de Expectativas Económicas, publicada el lunes, que para dos meses más prevé el dólar en $720, a fin de 2015 en $710 y dentro de 23 meses en $700.

Pero, ¿cuáles son los factores que podrían mantener a la divisa en torno a los niveles vistos en las últimas jornadas?

1. Incertidumbre sobre China

La evolución de esta economía y lo que ocurre con su moneda han explicado los bruscos movimientos del mercado desde el comienzo del año. Eso sí, luego de que la depreciación del yuan alcanzara su mayor nivel en más de cinco años, ahora ha vuelto a estar en los niveles en que estuvo a fines de 2015, lo que lo posiciona como un riesgo a monitorear para los mercados, ya que además tiene un efecto directo en el precio de las materias primas.

2. Depreciación de los commodities

Sin duda lo que suceda con el cobre tiene un influencia en la moneda; sin embargo, la caída en el precio del petróleo y productos agrícolas también han presionado a la divisa. De hecho, mientras el WTI lleva dos jornadas cotizando bajo los US$30, ayer el Brent también cayó de ese piso. “El principal riesgo que vemos es que el cobre se mantenga bajo US$2 por sus efectos en la economía local”, destaca Martina Ogaz, economista de EuroAmerica. Sin embargo, agrega que prevén que el metal rojo se ajuste por sobre estos niveles, lo que llevaría al tipo de cambio a estabilizarse por debajo de los $708.

3. Fortaleza del dollar index

La canasta que mide a la divisa estadounidense con otras seis monedas se ha apreciado en prácticamente todas las jornadas desde que comenzó el año. “Hemos visto niveles históricos de tipo de cambio real de Estados Unidos y en base a esa evidencia aún queda espacio para ver apreciaciones adicionales en el dólar a nivel global. Hay espacio de crecimiento aún respecto de una ventana histórica, lo que apoya niveles elevados para el tipo de cambio local”, puntualiza Felipe Ruiz, economista jefe de BCI Estudios.

4. Débil crecimiento e inflación local

Las cifras de actividad son los principales riesgos locales para la moneda, donde las expectativas de crecimiento del Banco Central (BC) se ubican entre un 2% y un 3%, que de verse presionado a la baja sería razonable con un dólar fortalecido. Asimismo, “un nivel de inflación coherente con lo que estamos viendo hoy en torno a 3,5% para este año también mantendría al tipo de cambio en torno a $730”, agrega Ruiz.

5. Trayectoria de la TPM y la Fed

Los movimientos de tasas a nivel local y su efecto en la divisa tienen relación con lo que haga la Fed en esta materia, ya que ampliaciones en el diferencial de tasas generan movimientos cambiarios. Además, pese a que el alza de Estados Unidos estaría incorporado en los precios, mayores tasas aumentan el atractivo de ese mercado por sobre los emergentes, lo que se traduciría en una depreciación de estas divisas.

Según destaca BCI Estudios, “esta coyuntura ha motivado un desarme de carry trade por US$1.223 millones para el peso chileno en lo que va del año y reflejando la debilidad de la moneda en consideración a un escenario global adverso”.

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