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Empresas & Mercados

Las "volteretas" de los departamentos de estudios a la hora valorizar CAP

Maximiliano Villena 26/05/2016

A pesar de mantener sus recomendaciones en subponderar, vender o neutral, varios departamentos de estudios han realizado cambios importantes en los precios objetivos de la compañía con pocos meses de diferencia.

Lejos de la fuerte volatilidad registrada el año pasado, en lo que va de 2016 la acción de CAP anota un alza sostenida de la mano de una recuperación del precio del hierro (sube 15,7% en el año) y de los buenos resultados del plan de reducción de costos. Sin embargo, en el mercado también ha llamado la atención, y mirado con recelo incluso, los drásticos cambios en los precios objetivos asignados a la compañía por los bancos de inversión.

El último episodio ocurrió el martes, cuando JP Morgan elevó su precio objetivo a 12 meses para la compañía desde $1.500 por papel a $2.600 (con recomendación “Neutral”). La entidad argumentó el nuevo valor en el contexto del mayor precio del hierro y en las mejoras operativas de la compañía. Sin embargo, en el mercado llamó la atención el cambio debido a que en enero mantenía un target de $1.500, es decir que en sólo cuatro meses el precio trepó 73,3%.

Pero los drásticos cambios en los precios no sólo se han producido en el banco de origen estadounidense. El 22 de abril pasado Banchile subió el target de la compañía presidida por Roberto de Andraca desde $1.400 a $2.000 por título, justificando el alza de 42,8%  (manteniendo la recomendación de Vender) “debido a mejores estimaciones de corto y mediano plazo para el precio de hierro. Como resultado, las perspectivas de endeudamiento para 2016 han mejorado significativamente, sin embargo, en 2017 se podría convertir en un problema nuevamente. Por su parte, el negocio del acero se mantiene desafiante debido a las presiones competitivas por las importaciones desde China”. 

En enero, en tanto, Scotiabank bajó el precio a 12 meses a $900, desde los $1.800 que proyectaba sólo un mes antes. 

Lejos de los cambios producidos en los fundamentales, en el mercado apuntan a los fuertes cambios en los valores asignados a la compañía con pocos meses de diferencia y los perjuicios que podrían haber sufrido los pequeños accionistas que siguen estos reportes.

Desde un familly office señalan que es recurrente que los analistas reaccionan a eventos o noticias con retraso respecto del mercado, y que si bien los reportes son interesantes como archivo, hay que ser selectivo, pues “hay industrias en las que aportan, pero existen analistas que defienden sus recomendaciones hasta el absurdo”.

En el caso de CAP, esto se ve exacerbado por un cambio dramático en las condiciones de mercado y un leverage muy alto, afirman desde otra oficina de inversiones. 

Con todo, ayer la recomendación de JP Morgan causó efectos. El papel de CAP subió 4,83%, con lo que acumula en el año un alza de 29,34%, muy por sobre el 8% que registra el IPSA en el ejercicio.

Sin embargo, no es primera vez que las recomendaciones de los departamentos de estudios son puestas en entredicho. En 2015 fue el propio De Andraca, quien a través de un hecho esencial respondió a una consulta de la SVS respecto de los movimientos de los papeles de la compañía. Señaló que “en el último tiempo varias asesoras de inversión han efectuado pronósticos del precio del hierro a la baja y, como consecuencia de ello, proyectan en forma totalmente independiente y sin comunicación alguna con la compañía, escenarios como el incumplimiento de covenants, renegociaciones de deuda e incluso la venta de activos”, agregando que a pesar de que ninguna de estas últimas alternativas puede descartarse, los informes de tales instituciones financieras se basan en sus propias hipótesis, sobre las cuales sólo ellas pueden responder.

De hecho, durante ese año, también producto de especulaciones y recomendaciones de vender, el papel de CAP llegó a tocar un piso de $1.552 para luego subir 120% en cosa de semanas, período en el que las AFP se deshicieron de un paquete importante. Del 8,13% que tenían al cierre de 2014 terminaron con un 1,91% en noviembre de 2015, período en el que Moneda Asset, a través de distintos fondos, tomó una posición importante para luego vender.