Las historias que hay detrás de las cinco finalistas del Premio Empresaria 2016

Ximena Celedón 08/11/2016

La pasión, la importancia del trabajo en equipo y la porfía por lograr las metas, son características fundamentales para quienes emprenden un camino propio en el mundo empresarial. En un ambiente que solía ser casi exclusivamente "para hombres", hay mujeres que han sabido hacerse su espacio y liderar, de manera exitosa, empresas en diferentes segmentos.

La porfía y la pasión es quizás el factor en común de todos aquellos que emprenden por opción personal un camino propio en el mundo empresarial. Un recorrido que no está exento de dificultades y que encuentra muchas puertas cerradas antes de dar con  la senda que lleva finalmente a alcanzar la meta buscada.

Las caídas no son pocas, pero la satisfacción por lo logrado sin duda que supera los malos ratos pasados.

A continuación, entregamos cinco historias de mujeres empresarias, que han sabido destacar en un mundo que es mayoritariamente de hombres y que mantienen día a día la pasión por lo que hacen y que las llevó a ser finalistas del Premio Mujer Empresaria 2016, que entrega Mujeres Empresarias y BBVA.

En este contexto, además de contar sus historias, no dejan de lado la contingencia, pues reconocen que las reformas tributaria y laboral ya están teniendo algunos efectos en las distintas áreas de los negocios en que participan.

Considerar la diferencia como un valor

La historia de Alejandra Mustakis en el mundo del emprendimiento comenzó en 2007 cuando, junto a Pablo Llanquin, fundó Medular, empresa de muebles de diseño y desarrollo de soluciones para el hogar. Al año siguiente, de la mano de Edmundo Casas y Cristián Romero, nació Kauel, firma orientada a la innovación tecnológica en 3D e interacción.

En 2012 se unió al proyecto Stgo Makerspace, un lugar abierto colaborativo y de co-creación para reactivar y potenciar los nuevos inventores del siglo XXI.

Desde 2014 lidera IF, centro de emprendimiento e innovación, que consiste es un ecosistema inclusivo y colaborativo de más de 80 organizaciones. Según ha señalado la empresaria, con IF buscan resolver situaciones existentes en Chile, como la carencia de oportunidades para desarrollar emprendimientos y sueños; la necesidad de los emprendedores para resolver y desarrollar sus ideas, buscar financiamiento, realizar pruebas, buscar asesoría y más, para lo que no tienen un lugar donde puedan encontrar todo. “En IF creemos que uno de los principales vicios de nuestra sociedad es la discriminación y la segregación. Por lo mismo, valoramos la diversidad y creemos que sólo es posible salir adelante como país valorando y considerando la diferencia como un valor”, ha dicho.

Cada colaborador es una parte vital del engranaje

Hacer sentir a todos los colaboradores que cada uno es parte importante del engranaje es una premisa fundamental para Pilar Zabala, presidenta del Holding Pie de Monte, por lo que hay que transmitir la estrategia, el objetivo final, las herramientas, así como el rol que juegan.

Si bien entró a trabajar en 2000 al holding familiar, fue sólo en 2006 que asumió la presidencia de este tras la muerte de su padre, José Luis Zabala. Ese lamentable hecho hizo que se redefiniera el camino a seguir como empresa familiar, desde las inversiones a los colaboradores. En la actualidad, el 100% de la propiedad del holding Pie de Monte está en manos de tres hermanas, las que son representadas por Pilar Zabala en la gestión y directorios. 

Una de las tareas como empresaria es adaptarse a los cambios, como por ejemplo la reforma tributaria y laboral. La empresaria señala que dada la diversificación del holding -participan en las industrias inmobiliaria, agroindustrial y de entretención, principalmente- ambas tienen un impacto relevante. “La reforma tributaria ha hecho que miremos inversiones en otros países con mayor interés”, precisa. La laboral, en tanto, “ha impactado en las empresas donde somos más intensivos en mano de obra, como Chuck E Cheese. Hemos tenido que adaptar horarios, formas de trabajar, precios y reemplazar de mano de obra por tecnología”.

La necesaria energía para emprender

La energía para emprender es la principal cualidad que Carmen García reconoce de sí misma y ello queda en evidencia al analizar su historia empresarial. Y es que los trece años de vida del Grupo O2 -que agrupa a los gimnasios del mismo nombre, a la cadena Smart Fit y la que se suma una tercera, Orange Theory- es sólo una parte de una trayectoria que comenzó en 1986. Ese año fundó Agrícola Cegede, que aún controla y que se dedica a la producción de paltas, cítricos y arándanos, mientras que en 1997 fue la fundadora del colegio privado Valle del Aconcagua, en Quillota.

Con aproximadamente $9.000 millones en ventas al cierre de 2017, las proyecciones para 2017 ya están sobre la mesa, estimando una facturación de $13.000 millones (14 gimnasios de las tres cadenas).

“El éxito radica en tener colaboradores y clientes contentos. Los resultados económicos son sólo consecuencia de lo anterior”, señala Carmen García.

En términos de coyuntura, su desafío actual está centrado en la Reforma Tributaria, “puesto que crea un sistema tributario completamente nuevo y extraordinariamente complejo. Estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para aplicar correctamente la nueva normativa porque, aunque sea difícil, queremos hacer las cosas bien”.

En búsqueda del liderazgo a nivel sudamericano

La meta de Dominique Rosenberg es ver a DBS como la empresa de belleza líder en Sudamérica. Con 700 empleados, 56 locales en el país y una facturación de US$36 millones, hoy la firma representa en Chile más de 40 marcas de belleza reconocidas mundialmente.

A partir de la experiencia que le tocó vivir en Estados Unidos, donde estudio y trabajó, la ex tenista (campeona nacional hasta los 18 años) fundó la empresa en 2006 buscando reinventar la experiencia de compra de belleza en Chile. A fines de 2014, Dominique Rosenberg vendió el 70% de sus acciones a Salcobrand, en una transacción que fue valorada en su momento en US$40 millones y que la mantiene en la actualidad con el 30% de la propiedad de la compañía.

A la hora de proyectar, la empresaria se anticipa al efecto que tendrá la Reforma Laboral. “Creemos que ésta quitará lo poco de flexibilidad que tienen las empresas a la hora de hacer cambios en su personal, como también generará grandes impactos negativos en la productividad a la hora de que las negociaciones colectivas lleguen a huelgas”, precisa. 

Respecto a la Reforma Tributaria, indica que “si bien genera algún tipo de impacto en la rentabilidad y caja del negocio, no ha tenido gran impacto en nosotros. Ademas, tenemos claro que es necesario aportar más y contribuir a mejorar el país”.

Porfía y pasión para lograr la meta que se busca

Transmitir la pasión por lo que se hace es quizás lo que resume la trayectoria empresarial de Carolina Echenique, fundadora de Ze Farms Spa, empresa que tiene como buque insignia a la reconocida marca de snacks Tika Chips.

Sus inicios remontan a la típica historia del emprendedor que comenzó en el garage de la casa y, como según ella misma ha contado, corrió las bicicletas y triciclos para montar un mini laboratorio de pruebas y porfiadamente probó todos los tubérculos que podían servir para su proyecto. Su primer producto se llamó Tika Patagonia.

Cuando ya las cosas comenzaban a irse por un tubo, señala que fue muy relevante contar con un buen equipo, para lo cual sumó un socio en la compañía, Rodrigo Gutiérrez, quien la acompañó cuando entraron a los supermercados.

Seis años y medio después, esa porfía la llevó a estar en más de 3.500 puntos de venta y exportando sus productos a mercados como Estados Unidos, Brasil, Corea, China y Emiratos Árabes.

La empresaria destaca que la clave ha sido conocer las fortalezas de la empresa y no “venderse” al sistema, dado que es una marca que no usa colorantes, saborizantes, ni nada artificial. Indica que fueron capaces de ofrecer una alternativa en un mercado que no tenía nada de diferente ni menos natural.