Empresas & Mercados

La génesis del ambicioso cónclave 3xi que lidera Alfredo Moreno

Luisa Navea 25/08/2017

Las primeras conversaciones del presidente de la CPC con emprendedores, fundaciones e innovadores partieron en enero, antes de que asumiera la titularidad del gremio. Se apoyó en Sergio Cardone, con quien trabajó en el directorio de Falabella y se convirtió en su primer oficial. En octubre celebrarán un 5° encuentro en Antofagasta.

La primera vez que el empresario y presidente de la CPC, Alfredo Moreno, comprobó la fuerza que puede tener el que todos los actores de la sociedad estén alineados hacia un fin común, fue para el terremoto de 2010. Ese sábado del 27 de febrero, la Presidenta Michelle Bachelet estaba en los descuentos de finalizar su primer mandato y el empresario, en calidad de presidente de la Teletón, estuvo al tanto del llamado de la mandataria a Mario Kreutzberger solicitándole hacer una Teletón de inmediato. La cruzada “Chile ayuda a Chile” duró siete días y reunió US$120 millones en ayuda a los damnificados, recuerdan conocedores de esos resultados.

Esa iniciativa que superó incluso la metas propuestas, tras sumar a empresas, fundaciones, el sector público y la ciudadanía, quedó grabada a fuego en la retina del entonces futuro canciller. Sabía que si ponía a trabajar a todos los actores por el interés del país conseguiría que el empresariado recobrara las confianzas perdidas por los escándalos de colusión, el financiamiento irregular de la política y la permanente visión negativa de los chilenos hacia este grupo.

Así, la idea de mover voluntades en la esfera pública, privada, social y de emprendimiento se concretó en enero de este año reuniéndose con quien sería su primer oficial. El presidente de Mall Plaza, Sergio Cardone Solari, sobrino del patriarca del grupo Falabella, Reinaldo Solari, quien había trabajado con Moreno en el directorio de la reconocida casa comercial.

Quien puede dar fe de aquello es Alejandra Pizarro, directora ejecutiva de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, que representa a 200 fundaciones y corporaciones, y uno de los cinco actores del ambicioso cónclave, quien cuenta que Cardone ha sido desde hace mucho tiempo una persona clave “al haber sido parte de la creación de la Fundación Junto al Barrio y que ha comprometido a diversos empresarios con el mundo social”.

La primera conversación que sostuvo Moreno con Leonardo Moreno y Pedro Arellano, presidente y fundador de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, versó en “cómo hacer para cambiar el modo en que se relacionarmos y revincular a personas que trabajamos en distintos ámbitos y creemos que para recuperar la confianza pasa por empezar a razonar de una manera distinta”, cuenta Pizarro.

Enero y febrero fueron meses en los que el ex canciller sumó a Alejandra Mustakis, de la Asech; Gonzalo Muñoz, cofundador Sistema B; y Alfonso Gómez, presidente ejecutivo del Centro de Innovación UC, con quienes se pusieron de acuerdo en los tres ejes temáticos que abordarían: inspirarnos, incluirnos, innovarnos. Las tres palabras que inspiraron el nombre de 3xi.

Las idea central era reunir a personas distintas y que éstas no se guiaran por estereotipos que hacían referencia a “que los empresarios compraban voluntades, que emprendedores son puros hippies, y que los de las fundaciones son puros izquierdistas” , cuenta un fuente cercana al proyecto.

Tenían la esperanza de que las conversaciones servirían para hacer grandes cosas en común. “No nos pongamos de meta un cerrito chico, miremos la cordillera”, era la visión de algunos participantes. Además, “había que dejar fuera que uno tiene que juntarse “con gente como uno” y buscar personas que son distintas para encontrar una riqueza diferente”, apuntó otro. Mientras que la innovación iría de la mano de querer cambiar.

Las reuniones rotaban entre las oficinas de la consultora de alta dirección, Virtus Partners, la Comunidad de Organizaciones Solidarias e incluso la CPC. Ello, después que Moreno recibiera el respaldo de los presidentes de las seis ramas del mayor conglomerado empresarial, a quienes el dirigente gremial le contó de su proyecto antes de asumir el liderazgo de la CPC.

“Eso es lo que exactamente queremos hacer”, habría sido la respuesta de la cúpula gremial, según un conocedor de las conversaciones.

Visado el proyecto, Moreno convocó al primer conclave empresarial en el Palacio de las Majadas de Pirque, el que sería el punto de partido para tres encuentros posteriores que fueron realizado con la ayuda de todos. Para el primer encuentro en regiones, la Familia Schiess, de Empresas Transoceánica, puso a disposición el Teatro del Lago, en Frutillar, y la Cámara Chilena de la Construcción ofreció sus hoteles para alojar a 100 personas. Todo apunta, a que estos mismos gestos de generosidad se repetirán en la próxima cita, en Antofagasta, programada para el 16 y 17 de octubre.

“De distintos mundos hemos sentido la necesidad de recuperar las confianzas”, cuenta Alejandra Pizarro, al explicar que el éxito de estos encuentros pasa por la voluntad de todos los actores en estar presentes. Pero también reconoce que “nunca tuvimos un presidente de la CPC que tomara el riesgo que está tomando Alfredo Moreno, el que haya tomado esto como un desafío propio, de su paso por la CPC, permite la convocatoria del mundo empresarial”.