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La estrategia que conquistó los aportes de Luksic y Von Appen para la visita del Papa

Luisa Navea 11/01/2018

La comisión de financiamiento fue tras los aportes de personas naturales, contactando a importantes hombres de negocios que sirvieran de puente con los altos ejecutivos. Entre ellos, Bernardo Larraín, en la Sofofa. A los aportes en dinero se sumaron productos y servicios de conglomerados económicos locales. CCU, por ejemplo, entregará agua en los actos oficiales.

Hace unas tres semanas, quince altos ejecutivos de la Sofofa se reunieron a puertas cerradas con la comisión que gestiona la visita del Papa. El puente fue el timonel de la Industria, Bernardo Larraín Matte, quien había sido llamado por los organizadores de la visita para que fuera el vehículo de contacto con ejecutivos católicos que quisieran aportar para traer a Francisco a Chile.

Así, el Obispo auxiliar de Santiago, Fernando Ramos, junto al director ejecutivo de la visita del Pontífice Javier Peralta, comenzaron un maratónico recorrido. El lugar era lo de menos, había que trabajar rápido para concretar los apoyos, ya que se necesitaban $4000 millones para traerá al jesuita a nuestro país.

“La estrategia se dirigió a preguntarle a los ejecutivos en forma personal y en general a muchas empresas, si querían ellos aportar”, cuenta el empresario y ex dueño de Tanner, Guillermo Villaseca, miembro de la comisión de financiamiento de la visita del Papa.

Así, la delegación fue encontrando muy buena respuesta de parte de personas naturales, a través de las parroquias como en campañas dirigidas a personas que sirvieran de puente con distintas instituciones así como en colegios y universidades. “Todo eso fue una estrategia porque pensamos que quienes valoran la visita del Papa Francisco son las personas naturales, más que las instituciones”.

El trabajo rindió sus frutos. Comenzaron a recibir aportes en dinero de empresarios y ejecutivos y las empresas que colaboraron con servicios como transporte, apoyo profesional, infraestructura. La lista es larga y en ella figuran aportes de la Familia Said, Eduardo Fernández León y las empresas de las familias Cueto (Latam), Luksic (CCU) y Von Appen (Ultramar), entre muchos otros.

En esa línea, ya es público el aporte de Latam, compañía que colaboró con el avión que permitirá al Papa Francisco realizar su gira por Chile, que lo llevará a Iquique, Santiago y Temuco.

Pero a este gesto se han sumado otros aportes. “Aportan con flotas de camiones para el traslado de estructuras. Hay gente que incluso se ha ofrecido de chofer y eso es muy lindo, porque es una gente que valora mucho la venida del Papa”, precisa Villaseca.

Una de esas compañías es CCU, del grupo Luksic, que repartirá gratuitamente agua mineral Cachantun a los voluntarios y asistentes al encuentro con el Papa en Santiago, Iquique y Temuco. Mientras que el grupo Von Appen aportará con servicios de coordinación logísticos y aportes para la misa y actividades en La Araucanía. A través de su compañía de transporte, Sitrans, será responsable de gran parte de la coordinación e inteligencia de los transportes que trasladarán el altar, las vallas papales, baños y sistemas de sonido, que comprende alrededor de 170 viajes.

“El 30% de estos viajes fueron donados por distintas empresas de transporte y el 70% restante fue realizado por Sitrans a tarifas especiales”, cuenta un conocedor del detalle de la donación.

Los empresarios en regiones también se hicieron presentes. Entre ellos destaca el agricultor y constructor, José Miguel García, asesor personal del obispo Vargas de Temuco; y Jose Miguel Stegmeier, de Los Angeles, quien también es agricultor y hermano del Obispo de Villarrica.

Respecto a los montos recaudados, Villaseca cuenta que no están en condiciones de revelar el monto ya que “todavía la comisión de financiamiento de la visita del Papa está en proceso de recaudación; algunos comprometieron su aporte y están en proceso de materializarse”.

Una vez que concluya la visita papal entre el 15 y 18 de enero, entregarán un informe con el detalle de los dineros donados, tarea en la que serán apoyados con la auditoría de KPMG. Sin embargo, asegura que “lo menos importante de la visita del Papa es la plata, lo más importante es el mensaje y que la gente esté dispuesta a abrir el corazón para recibir este mensaje”.