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La Araucanía es donde más crecen préstamos: suben 8,8%, el doble que el total del país

Mariana Marusic 17/04/2018

Pese al conflicto en la región, esta es la zona donde más crecieron a febrero las colocaciones bancarias en 12 meses. Lidera construcción, gracias a un programa de gobierno que cofinancia compra de viviendas.

El complejo conflicto mapuche y sus efectos en la economía de La Araucanía no han impedido que dicha región se posicione como la primera en crecimiento de colocaciones bancarias del país.

Así lo demuestran cifras de la Superintendencia de Bancos (SBIF) a febrero, que señalan que los préstamos han aumentado 8,8% en una comparación año contra año, llegando hasta los $3.158.868 millones (unos US$5.295 millones). De este modo, las colocaciones en La Araucanía crecieron el doble de lo que aumentaron en igual período todos los créditos bancarios del país, ya que las colocaciones del total de las regiones subieron 4,6% a $139.534.395 millones a febrero.

Para Alejandro Alarcón, economista de la Universidad de Chile, la explicación radica en el aumento de la confianza en la zona. Sin ir más lejos, en su octava medición, el Índice de Confianza Empresarial (ICE) de La Araucanía mostró en marzo un fuerte repunte, pasando de 16,4 puntos en febrero, a 26,5 unidades en marzo. Así, el indicador elaborado por la Sofofa, la Universidad del Desarrollo, la Universidad Autónoma de Chile y la Multigremial de La Araucanía, tuvo una mejora de 10,1 puntos y se situó por primera vez en terreno “optimista”.

Desagregado por sector

Una de las mayores alzas de las colocaciones en la zona se da en los préstamos a la construcción, más específicamente en el ítem “otras obras y construcciones”, que marcó un incremento de 57% año contra año hasta los $121.383 millones a febrero. A nivel nacional, en cambio, el incremento en esta área fue más acotado, registrando un alza de 3,4% a $5.414.678 millones.

¿Cómo se explica este avance en la zona? El director ejecutivo de la Multigremial de La Araucanía, Juan Pablo Lepín, argumenta que el impulso en esta área se daría gracias al subsidio DS-19 que comenzó a funcionar en 2016, que cofinancia la compra de viviendas a la clase media. Este es un programa que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo describe como “de integración social y territorial” que busca ampliar la oferta de viviendas mediante el subsidio en ciudades con mayor déficit y demanda habitacional. A su vez, esto hace que aumente el endeudamiento en créditos por los compradores de viviendas y por las empresas constructoras.

Por otro lado, Lepín también detalla que han aumentado los proyectos relacionados a parques eólicos, y existe una subida sostenida en la construcción relacionada al turismo. De hecho, justamente esta última área también presentó un alza importante: las colocaciones de comercio al por menor, restaurantes y hoteles registraron un aumento de 10%, hasta los $116.018 millones al segundo mes del año.

“Los atentados terroristas como los de hoy (ayer) deben ser detenidos para no provocar reversa de esta auspiciosa situación para la región”, comenta Alarcón.

Aunque construcción es uno de los sectores con mayor incremento en colocaciones, son el sector agrícola y forestal algunos de los ítems que tienen más peso dentro del PIB de la región, los que presentaron alzas de 2,4% (agricultura y ganadería, excepto fruticultura), y 3,2% (silvicultura y extracción de madera) a febrero, respectivamente.

Y pese a que el fuerte incremento que han tenido las colocaciones en La Araucanía podría ser reflejo de una mejora en la región, desde la Multigremial son más cautos, y recuerdan que la zona es una de las que tiene el mayor desempleo. En esa línea, la tasa de desocupación del trimestre móvil diciembre-febrero fue de 8,4% para la región, según constata el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), lo que contrasta con la tasa de desempleo de 6,7% que registró el país en igual período.

Adicionalmente, Lepín destaca que en la mayoría de las regiones de Chile el promedio de inversión pública es de 20%, mientras que la inversión privada alcanza el 80%. En la zona, en cambio, ocurre todo lo contrario, ya que un 80% representaría inversión pública y 20% privada.