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Empresas & Mercados

Juan José Ossa y el nuevo Sernac: "Yo hubiera modelado algo como la FNE"

Leonardo Cárdenas 18/01/2016

El abogado cuestiona el proyecto de ley que reformará el Sernac. Afirma que un segundo mandato de Sebastián Piñera derribaría el mito de que las segundas partes no son buenas.

Una mirada crítica del proyecto de ley que propone un cambio radical al Servicio Nacional del Consumidor es la que tiene el ex director de la entidad bajo la administración anterior, Juan José Ossa. Para el hoy socio de Ovalle, Ossa, Gazzanna & Bulnes Abogados, debido a sus nuevas facultades sancionadoras, la iniciativa legal se aleja de los consumidores.

En materia política destaca que un segundo gobierno de Sebastián Piñera vendría a derribar el dicho de que las segundas partes nunca son buenas. “Para mi generación fue importante que se mostrara una centroderecha más moderna, sin ataduras de la dictadura”, advierte. 

¿Cuán dañino para el modelo resultan los casos de colusión que hoy están en la palestra?

Es de dulce y agraz. Su legitimidad y justicia sufren y se le ataca para justificar un modelo de estado de bienestar fracasado.

Pero estos casos han permitido que el libre mercado se comprenda mejor y se ha demostrado que las instituciones funcionan. No hay país serio que no enfrente casos de colusión. 

Además hoy los empresarios se toman más en serio la libre competencia y la delación compensada, y empiezan a asumir que la oferta y la demanda deben juntarse sin distorsiones. Miremos el caso de Eliodoro Matte, que reconoció la colusión, ofreció compensaciones y se hizo cargo del daño que se le hace al sistema.

¿Es acorde con los tiempos actuales que directores de empresas que sufren casos de colusión afirmen directamente no conocer dichos actos?

Un director puede perfectamente no conocer actos de colusión. El Fiscal Nacional Económico habló de colusiones 3.0 por su dificultad para detectarlas. 

Pero los directores deben preocuparse de que existan controles: compliance, canales de denuncias anónimas, capacitaciones a empleados, remuneraciones sin tantos incentivos por ventas y otras.

También debe fijarse en los resultados de la empresa, porque podría haber indicios sospechosos. Por ejemplo, si las participaciones de mercado no varían o las ganancias aumentan explosivamente.

¿Cuáles son las falencias del proyecto de ley del nuevo Sernac?

El diagnóstico que hace es correcto pero exagerado, el Sernac no es el león sin dientes que se dice. Además la forma de alcanzar lo que persigue no me convence. Es más, su contenido no se condice con su mensaje.

El hecho que el Sernac pasará a ser un organismo que sancionará lo obligará, por igualdad ante la ley e imparcialidad, a guardar equidistancia entre empresas y consumidores. Yo hubiera preferido que siga sólo dedicado a defenderlos y dejarle a los tribunales si se ha infringido la Ley. Además, la facultad interpretativa es difícil combinarla con las demandas colectivas. Es injusto que se dicte un instrumento interpretativo y luego se presente una demanda colectiva por el mismo tema. Este riesgo incluso existe si se crea el consejo que validaría las interpretaciones.

Yo hubiera modelado algo como la FNE. Tendría un organismo técnico, que sea parte interesada en cómo se resuelve el conflicto por los tribunales. Le daría más recursos para abogados y economistas, que pueda litigar menos y con más margen para elegir los casos. Así podría enfocarse en los mercados más relevantes.

Jefes de agencias de consumidores de otros países que tenían muchas facultades me decían que les costaba compatibilizarlas y, al final, no las usaban. 

Como director del Sernac alegó varias causas ante los tribunales. ¿Cómo vivió esa experiencia?

Siempre me he dedicado a los litigios, por eso era un impulso alegar las causas más relevantes. Transmites que el asunto es relevante para el país. Es algo que también hacen el Fiscal Nacional Económico y el actual Presidente del CDE. Yo tenía una máxima: no digas en la prensa lo que no te atreves a decir en persona en tribunales. Pero no necesariamente el sello de un Director debe ser el de todos.

¿Cómo evalúa el trabajo de la FNE? Hay quienes se quejan de que sólo está enfocada en prácticas horizontales.

La FNE no es una oficina de abogados que debe subsidiar a las empresas que creen tener problemas con competidores. Sus recursos son limitados y es normal que se enfoque en las prácticas más dañinas como la colusión. 

Además se han investigado muchos mercados sin que lo sepa la opinión pública, investigaciones que luego se archivan por falta de mérito o porque se hacen ajustes con los investigados.

¿Cuáles son las modificaciones al sistema de libre competencia que considera necesarias?

A partir de ciertos umbrales de participación de mercado, el sistema de consulta de fusiones debe ser obligatorio. Imagínate lo difícil que es deshacer una fusión. Además las multas por colusión deben ser más disuasivas. 

En cuanto a las penas de cárcel por colusión, tiene muchas cosas positivas pero existen algunos contras que no han sido muy ponderados. El debate debe ser más técnico, no se trata de sacar réditos políticos.

¿Cuál crees que es el mayor problema que enfrenta la actual coalición de Gobierno?, ¿expectativas, malas políticas públicas, un mal diagnóstico o derechamente mal manejo político?

Se trata de una coalición que sólo la une el poder. El Gobierno considera que lo único relevante es el Poder Ejecutivo, usa al Congreso como un buzón y sostiene que el TC es una “Secretaría”. Hace una conferencia de prensa para condenar un caso de colusión, pero cuando no le conviene se ampara en que no se pronuncia de investigaciones pendientes. Siempre debe hacer esto último.

En cuanto al fondo, una cosa es querer llevar al país a un lugar radicalmente distinto, pero otra es negar los efectos que eso provoca en el camino. Durante la campaña presidencial se dijo que las reformas incluso dinamizarían la economía. Los Estadistas, cuando quieren hacer cambios radicales, reconocen que se sufrirá en el camino pero que eso es necesario para alcanzar el objetivo. La elección presidencial se ganó, en parte, porque se dijo que el país cambiaría y no ocurriría nada. No hubo honestidad intelectual.

Siguiendo en política: ¿Un candidato distinto a Sebastián Piñera tiene reales opciones a La Moneda?

No veo otro con más posibilidades. Hizo un gran gobierno y eso cada día se nota más. No sólo por el manejo económico, la creación de empleos y el fomento a las Pymes. Se aportó en ajustar el libre mercado para hacerlo más eficiente y justo. Se reconstruyó el país después de un terremoto devastador, fue un ejemplo en el mundo. No quisiera ver a este gobierno tratando de reconstruir el país. La capacidad de trabajo de Piñera es enorme y formó muy buenos equipos. Pensar que se le criticaba porque se involucraba mucho. Esa fue su gracia y es lo que no vemos ahora.

Y para mi generación fue importante que se mostrara una centroderecha más moderna, sin ataduras de la dictadura.

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