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Gonzalo Córdova, de LarrainVial: "No creo que haya gente que se esté arrancando, sino que ven más oportunidades afuera"

Maximiliano Villena 19/05/2016

Con un crecimiento que en lo que va del año suma US$300 millones, en el área de gestión patrimonial de LarrainVial están contentos. Con esto, empiezan a recuperar el ritmo de expansión que anotaban hasta antes de 2014.

A pesar de una situación económica plana que no genera incentivos para las inversiones, en LarrainVial sacan cuentas alegres. Con un ritmo de crecimiento en torno a US$300 millones por año, los recursos administrados por el área de Gestión Patrimonial ya alcanzan los US$6.500 millones y aspiran a seguir aumentándolos. Para su gerente general, Gonzalo Córdova, el escenario por el que atraviesa la región a raíz de la caída en los precios de las materias primas y la coyuntura política sí ha puesto en compás de espera la inyección de capitales, algo que sin embargo se revertirá una vez se acomoden las reformas y se asiente la situación en Brasil. “Acá no creo que los inversionistas se está escapando”, asegura el ejecutivo. A su juicio, el avance hecho por LarrainVial en los últimos cuatro años – los que sólo se vieron mermados por el caso Cascada- se explican por la estrategia implementada en la que siguieron el formato de administración de UBS. “En total, tenemos unos 40.000 clientes”, destaca Córdova, quien además apunta que su modelo implica un equipo de 12 personas encargadas de diseñar las estrategias de inversión, la cual es replicada para cada uno de sus segmentos de clientes. “Esta estrategia la implementamos formalmente hace cuatro años. Después de la crisis de 2008 viajamos mucho y nos dimos cuenta de que había que poner un orden. Dijimos UBS lo hace así, y así lo implementamos en Chile”.

¿Ese crecimiento sólo se explica por Chile o por sus oficinas en Perú y Colombia?
De Chile tenemos unos US$6.000 millones y el resto es de afuera. Pero acá hay un tema: miramos mucho lo que pasaba en EEUU y entendimos que venía un  ajuste regulatorio. Lo que antes se hacía en el país, y que terminó impactando a las firmas financieras de menor tamaño, es que escondían muchos cobros al cliente. Entonces, nos hemos volcado a transparentar todas las comisiones y de alguna manera a acompañar al regulador. Para allá va el mundo y toda la industria de servicios financieros. 

¿El crecimiento siguió al mismo ritmo a pesar del caso Cascada?
Desde 2011 a 2013 nos expandíamos a tasas cercanas al 10%,  que es cerca a la tasa de crecimiento de esta  industria, es decir 2 veces el PIB, pero en 2014 nos pegó el tema de las cascadas. Ahora, en 2015 no crecimos, pero tampoco decrecimos. Traíamos cerca US$300 millones por año, pero este ejercicio vamos como cañón porque ya llevamos levantado ese monto. Ahora, esta industria también se ha ido consolidando con menos actores tras las compras de compañías locales por parte de extranjeros.

¿En 2015 estuvieron planos por la situación del país y los inversionistas salían o también por Cascada?
Todavía teníamos temas con las cascadas. Pero respecto de los inversionistas que se van, acá yo no creo que estén escapando. 

Para nosotros el modelo de negocios que implementamos  nos ayudo, porque cuando la región empezó a pasar de moda por el tema de las materias primas  hubo una migración importante hacia el extranjero y pudimos absorber parte de eso con nuestros clientes.  Entonces, cuando ocurrió todo el ruido político y se ratificó la situación de la región, nuestros clientes perdieron las ganas de volver, a lo que se sumó el desincentivo que generan las reformas. Pero no creo que haya gente que se está arrancando, sino que ven más oportunidades afuera. ¿Qué le ofrece Chile y la región hoy a ese cliente? 

¿Cuál es su actual estrategia?
Seguimos focalizados afuera, lo que hemos incorporado en los últimos tres años es buscar productos alternativos que no tengan tanta correlación con el mercado. Clases de activos que involucran temas de desarrollo inmobiliario, renta inmobiliaria, hasta la compra de compañías que están partiendo. Hemos estado en eso y recién después de tres o cuatro años estamos viendo los frutos.

¿No ven hoy oportunidades en el país?  
Tal cual como lo vemos hoy, no en lo inmediato. Pero claro que creemos en el país y en su retorno, y también vemos las valorizaciones que tienen los mercados desarrollados y hay un tope. Nosotros creemos que las oportunidades van a venir, pero  tienen que cambiar un poco las condiciones. Nuestros clientes son conservadores, no quieren que llegues primero, sino que manejemos bien la cartera de acuerdo a su perfil, y entrar cuando las condiciones estén claras.  Ahora, hemos visto cierto flujo que ha llegado, pero es el inversionista que no estaba en la región,  aquel que siempre ha tenido una posición estratégica, no la está aumentando. Y,por otra parte, también hay muchos clientes grandes que se han movido al extranjero por un tema de escala.  ¿Hace sentido que todo tu patrimonio esté acá? No.

El ruido se produjo por la partida de Büchi y el cambio de domicilio del family office de Nicolás Ibáñez.
Si ellos manifiestan que eso está asociado al tema político, puede ser, pero cuando los precios  de los materias primas  se recuperen y se asienten las reformas, lo más probable es que produzcan  oportunidades locales. Hay gente que ha cambiado de domicilio, pero lo asocio a un tema de tamaño.

¿Casos como el de AC inversions y el de Chang ha implicado una mayor  llegada de clientes?
No. Tuvimos un par de clientes que tenían algo, pero les advertimos que nos parecía raro. Ahora, por lo que ha pasado con  BTG, nosotros sin hacer nada, pues no tenemos ningún interés que les vaya mal sino todo lo contrario, hemos recibido algo. Pero el cliente que tiene cuenta acá también las tiene con los competidores, no tenemos esperanza que crezcamos por situaciones de ese tipo. Acá los grandes ganadores han sido los bancos extranjeros. 

¿Tienen alguna meta de crecimiento para los próximos años?
Expandirnos en torno a los US$300 millones o US$400 millones por año, pero no es algo que esté en piedra. 

¿Y en los otros países en los que están?
Hay poco, son mercados donde la gente tiene las platas afuera de su país, por ello  lo que tenemos es institucional. Si voy y quiero armar una cartera me puedo demorar seis años, no veo las oportunidades.