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Gobierno descarta ampliar los plazos para la implementación de la Ley de Etiquetado

S. Errázuriz/G. Orellana 31/05/2016

Ministerio de Economía lideró una mesa con actores de la industria, tras lo cual se zanjó que la puesta en marcha de la norma va bien encaminada y no se ve necesario aumentar los plazos. La petición había surgido de algunos productores de alimentos.

Tras varias semanas de debate, el Gobierno zanjó definitivamente la discusión acerca de la implementación de la Ley de Etiquetado de Alimentos, que entra en vigencia el 27 de junio próximo.

¿La decisión? Pese a la petición de distintos actores tanto de la industria alimenticia como de algunos retailers -la mayoría de ellas en privado, pues la vocería recayó en las asociaciones gremiales-, se determinó no aumentar los plazos y que la ley se aplique, tal como está estipulado en la normativa.

Así lo reconocieron desde el Ministerio de Economía, donde comentaron que tras la decisión hay un largo trabajo que llevó bajo total hermetismo esa cartera, que se reunió con distintos actores de la industria para revisar cualquier traba que pudiera tener la implementación de la ley. Ello, considerando que los plazos  se vienen encima y que han surgido serias dudas de que se llegue a la fecha con todo el rotulado terminado.

“La información disponible y obtenida del diálogo permanente que como Gobierno hemos sostenido con la industria de alimentos, con el retail y los pequeños comerciantes nos permite afirmar que se está implementando gradualmente la ley de etiquetados y aunque faltan 4 semanas para la entrada en vigencia ya existe en los centros de distribución un alto porcentaje de  productos con etiquetados”, admitió el Ministerio de Economía ante la consulta de PULSO.

Más aún, desde esa cartera aseguraron que los actores del sector, en especial los centros de distribución comercial -ya sea las cadenas de retail y los pequeños almacenes- se han preocupado con anticipación de solicitar a los productores que se cumpla la ley del etiquetado.

“De hecho, los retailers han exigido a sus proveedores desde marzo pasado avanzar en productos etiquetados lo que ha permitido que desde este mes de mayo ya estén a disposición del público los productos con el etiquetado exigido por la ley 20.606”, señalaron desde esa entidad.

“Para acompañar este proceso de implementación el Minsal generó “una Directriz para la fiscalización de la composición nutricional de los alimentos” que se ha explicado a Supermercados, a comercio pyme y la próxima semana a la industria del alimento en reuniones que se han desarrollado en el Ministerio de Economía”, añadieron.

El ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, explicó que esperan que para la fecha de entrada en vigencia de la ley el porcentaje de cumplimiento de la misma sea muy alto. “Con todo, estamos optimistas porque se está cumpliendo gradualmente la norma del etiquetado y cuando lleguemos al 26 de junio el porcentaje de productos etiquetados, ya sea en el retail como en los almacenes, será casi la mayoría de los alimentos”, señaló la autoridad.

Alerta en la industria.  En tanto, algunos actores han planteado dudas sobre los efectos que tendrá la norma en términos económicos, pues advierten que para el 27 de junio no se alcanzará la totalidad del stock con etiquetado terminado, pudiendo perderse no sólo implementos para embalaje sino que también alimentos propiamente tal.

Así lo advirtió Empresas Carozzi, uno de los principales productores de alimentos del país, en su más reciente balance trimestral.

“A la fecha, la compañía no puede cuantificar los efectos negativos que la implementación de esta ley y su reglamento tendrán sobre el desempeño de sus negocios en Chile. Se prevé que en la industria de alimentos se produzcan pérdidas generadas por materiales de envase que no podrán utilizarse al no tener impreso el nuevo rotulado, productos terminados sin rotulación que no alcancen a ser vendidos antes del 27 de junio y las liquidaciones de los productos sin rotulación que se deberán hacer para no perder las oportunidades de venderlos antes de esa fecha, entre otros efectos”, señala la empresa en su última FECU.

“Estamos tomando medidas para minimizar el impacto de esta normativa en nuestras operaciones. Si otros proyectos propuestos son aprobados, así como futuras regulaciones que pudieran restringir la venta de bebidas alcohólicas, no alcohólicas o de confites, se podría ver afectado el consumo de nuestros productos y, como consecuencia de ello, impactar nuestro negocio en forma negativa”, advirtió a su turno CCU.