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Empresas & Mercados

El boom de las inversiones chinas en el fútbol internacional está lejos de terminar

AFP 07/06/2016

Uno de los elementos claves de este frenesí es la ambición del presidente chino Xi Jinping, un gran aficionado al fútbol, de hacer de su país uno de los protagonistas en este deporte.

Inter de Milán, Atlético de Madrid,  Manchester City… Las inversiones chinas en el fútbol internacional irán en  aumento ininterrumpido, pese a que existe un peligro de burbuja que no  estallará en un futuro cercano, auguran los expertos. 

Clubes, jugadores, entrenadores, contratos de patrocinio prestigiosos se  han convertido en la presa de equipos e inversores chinos, dando la vuelta a  las costumbres de este deporte. 

Este lunes, el grupo de distribución de productos electrónicos y de  electrodomésticos Suning anunció haber adquirido el 68,55% de las acciones del  club italiano Inter de Milán. 

El hombre más rico de Asia, Wang Jianlin, dio el puntapié inicial para el  desembarco del dinero chino en el fútbol europeo, cuando en enero de 2015  compró el 20% del capital del Atlético de Madrid. 

El Espanyol de Barcelona tiene como accionista mayoritario desde enero al  grupo Rastar, dirigido por el multimillonario chino Chen Yansheng, especialista  en los juguetes y las maquetas. 

Un consorcio de fondos de inversión chino posee el 13% del Manchester City,  el Aston Villa aceptó una oferta de compra del magnate Tony Xia y unos  inversores chinos anunciaron en mayo que se han hecho con el control de la  agencia de derechos deportivos MP & Silva. 

En el pasado mercado invernal (enero), la Chinese Super League (CSL, 1ª  división) se convirtió en el campeonato más gastador del mundo, adquiriendo  jugadores por un monto total de 331 millones de euros (US$376). 

¿Por qué tanto interés desde China? Uno de los elementos claves de este frenesí es la ambición del presidente  chino Xi Jinping, un gran aficionado al fútbol, de hacer de su país uno de los  protagonistas en este mundo deportivo. 

Un deseo que han entendido las empresas chinas, que desean ganar en  visibilidad en el extranjero, además de diversificarse en momentos en los que  la economía local se ralentiza. 

Para David Hornby, director de la rama deportiva de Mailman, una empresa de  gestión de marca con base en Shanghai, este frenesí está lejos de decaer. 

“Estas operaciones se realizan en número y rápidamente, lo que alimenta una  burbuja, pero esta no debería estallar pronto”, estima. 

“Estas inversiones en el fútbol extranjero va a continuar durante al menos  dos años”, añade.