DARA KHOSROWSHAHI

Empresas & Mercados

Dara Khosrowshahi: “Esperamos abrirnos a Bolsa para finales de 2019”

N. Millahueique / G. Orellana 22/04/2018

El CEO de Uber cuenta que en la compañía están abiertos a la idea de integrar los taxis a su plataforma de movilidad. Sobre la regulación, dice que están interesados en que exista un marco regulatorio equitativo y claro, para todos los actores.

Nueve años de vida tiene Uber, una de las redes de transporte privado más grande del mundo. Y si bien la expansión ha sido imponente, en esta entrevista el CEO de la compañía, Dara Khosrowshahi, reconoce que “en cuanto a rentabilidad no podemos decir lo mismo”, ya que en los últimos años las pérdidas han abrumado los estados financieros de la empresa.

Pese a ello, se muestra optimista, destaca el potencial que tiene la compañía en Chile y dice estar consciente de que el sistema se debe regular, eso sí, con una cancha pareja para todos.

Su principal trabajo se focalizará en dejar atrás los malos momentos de la empresa y en la seguridad para conductores y pasajeros.

En los próximos cinco años la meta es convertirse en una plataforma de movilidad, transporte y tecnología que vaya más allá de la aplicación que hoy todos conocemos.

¿Cómo evalúa sus primeros ocho meses en el cargo?

-Esta compañía definitivamente ha crecido históricamente a una tasa sin precedentes. En ocho años ha cambiado la cara de la movilidad y el transporte en la cantidad de países en los que está. Definitivamente, es algo que nos sorprende.

Pero con este tipo de crecimiento también vienen desafíos, por ejemplo, hubo cambio de CEO y yo tuve que asumir el desafío. Hay bastantes responsabilidades que vienen con el hecho de liderar esta empresa y las tomo muy seriamente.

Tenemos que ser buenos ciudadanos para las comunidades. Lo que hacemos todos los días afecta vidas reales y tenemos que tomar eso muy seriamente.

¿Pero qué ha sido lo más complicado en estos meses?

-Hay muchas complejidades, pero creo que el desafío más difícil es que el ritmo de innovación no espera y la tecnología tampoco. En cualquier caso, el ritmo de la innovación solo se está acelerando en el mundo. El teléfono o la televisión, en más del 50% de los mercados, tardaron 20, 30 o 40 años para lograr un estatus masivo. Ahora tienes tecnologías como las redes sociales, que están alcanzando un mercado masivo dentro de tres a cuatro años.

¿Cuál es el principal desafío de Uber?

-Para mí, el desafío en Uber es cómo mantenemos el ritmo de innovación, cómo la impulsamos en el espacio de la movilidad y la tecnología, y al mismo tiempo cambiamos la cultura de la empresa.

Esta era una compañía que antes solo se enfocaba en el crecimiento y ahora hablamos de crecimiento con responsabilidad. Ahora estamos seguros de que nos tomamos el tiempo para que la forma en que estamos invirtiendo y los nuevos servicios que estamos construyendo nos atienda a nosotros y a las comunidades en las que operamos.

Son diferentes los desafíos que tenemos que enfrentar, pero no podemos demorarnos tanto en construir ese músculo, porque si lo hacemos, el mundo nos va a sobrepasar y, definitivamente, no queremos que eso pase.

¿Pero la regulación les complica el negocio, como lo que ocurrió en Londres, donde les cerraron las puertas?

– No creo que las puertas en Londres estén cerradas, seguimos teniendo un diálogo constructivo con Transportation for London (TfL), que es la autoridad regulatoria de la ciudad. Creo que el regulador deseaba el diálogo, cierta información y ciertas formas de operar. Hemos estado muy dispuestos a responder sus preguntas y francamente no creo que hayan sido preguntas no razonables.

Teníamos que responder, hemos respondido, y creo que hemos ido más allá de lo que se nos pedía. Pero no es porque se nos pidió, sino porque es lo correcto. Por lo tanto, creo que seremos parte de Londres.

Más allá de lo anterior, cualquier ciudad que quiera ser amiga de la tecnología, que quiera tener todas las opciones de transportes para los usuarios y quiera tener una oportunidad de empleo constructiva para sus ciudadanos, debería recibir a Uber. Entendemos que eso viene con reglas, a veces con compartir los datos y la información, y estamos dispuestos a involucrarnos en esas discusiones y tenerlas en todo el mundo.

¿Cuál es el plan estratégico de la compañía para los próximos cinco años?

– En cinco años queremos transformar la compañía y pasar de ser solo autos a transformarnos en una plataforma para la movilidad y el transporte.

Si queremos que tú uses la aplicación de Uber para ir de un lugar a otro, moverte del lado A al B, y si la mejor forma de moverte es que Uber te lleve a ese lugar, eso es genial. Pero si la mejor forma es que tú tomes una bicicleta eléctrica, entonces tenemos que asegurarte eso. Queremos construir una tecnología, para que quizás algún día puedas tener un colectivo local, más allá de Uber.

Pero la respuesta corta es que queremos ir más allá de los autos y queremos ser parte de la infraestructura de movilidad en cada ciudad y área en que operamos.

¿Y cuál es la meta máxima que tienen como plataforma?

– Creemos que podemos ser una plataforma muy poderosa para oportunidades. Está la habilidad de ser tu propio jefe y poder vivir de esto. Si, por ejemplo, miras a Chile, este es un país con profundas raíces de emprendimiento, es una economía fuerte, con gran potencial y con el nuevo Presidente ese potencial puede dar frutos.

Solo en el negocio de Chile tenemos más de 70 mil conductores socios y nos hemos puesto una meta de 100 mil conductores usando Uber para fines de 2019. Esa es una enorme fuerza económica y una enorme plataforma tecnológica.

Pero si en Chile se llegara a regular Uber, ¿les costará llegar a los 100 mil conductores en 2019?

– Depende mucho de lo que finalmente sea aprobado. Nosotros creemos que la regulación que hemos visto en el Congreso tiene que ser equitativa, no debería haber ganadores o perdedores, ni mucho menos mayores diferencias. Además, se deberán incluir todos los temas de seguridad.

¿Pero para ustedes es necesario que se regule Uber en Chile?

– Estamos interesados en que realmente exista un marco de transporte que esté claro, que sea equitativo y queremos ser parte de dicho diálogo. Creo que hacia el futuro, tanto para las sociedades como para los gobiernos es muy importante.

Seguridad, clave

En enero, usted reconoció que “las cosas en Uber se hicieron mal, ahora intentamos hacer lo correcto”, ¿se ha logrado un avance en este tiempo y qué medidas en concreto se han tomado?

– Uno nunca termina de hacer su trabajo. Desde que llegué acá hemos dado grandes pasos, el primer ejemplo es que declaramos que la seguridad es la prioridad número uno en la empresa.

Queremos darles al cliente y al conductor la mejor seguridad. Por lo mismo, estamos trabajando para ser la plataforma más segura del mundo.

En Chile ha existido mucha tensión entre los taxis y Uber, lo que ha derivado en problemas de seguridad para los conductores. ¿Cuál es su propuesta y cómo se podría resolver eso? ¿Integrar a los taxis a la plataforma es una opción?

– Yo creo que la idea de integrar a los taxistas a la plataforma es algo muy interesante y es algo que estamos empezando a desarrollar en algunos países. Por ejemplo, estuve en Japón hace cuatro semanas, y anuncié una iniciativa similar para trabajar con las compañías de taxis y así integrar sus servicios a la plataforma de Uber.

Estamos totalmente abiertos para que ellos sean parte de lo que es Uber hoy.

Según Bloomberg, la empresa está avaluada en más de US$ 70.000 millones. ¿Por tal envergadura está dentro de las posibilidades próximamente abrirse a Bolsa?

-Sí, lo pensamos para finales de 2019, aunque nada está garantizado en la vida, pero sí nos estamos dirigiendo hacia esa posibilidad. Mayores detalles todavía no tenemos.

En lo netamente económico y financiero, la empresa ha dejado de ser rentable y ha sufrido pérdidas en los últimos tres años, ¿cómo esperan revertir esta situación?

– En Uber hemos desarrollado muy bien lo del crecimiento y expansión por el mundo, pero no podemos decir lo mismo en cuanto a rentabilidad se refiere.

La compañía está perdiendo dinero, pero nosotros creemos que las pérdidas quedan justificadas por el espacio de oportunidad donde nosotros trabajamos, el que es inmenso.

Por lo tanto, creemos que hay un gran espacio de oportunidad para Uber y esta compañía, que puede ser hasta 30 veces más grande de lo que es hoy día.

Cuando vemos oportunidades como esa, queremos ir hacia adelante e invertir. Por lo mismo, seguiremos perdiendo dinero en los próximos años, pero esas pérdidas a estas alturas quedan justificadas simplemente por las oportunidades que existen.

Próximos pasos de la plataforma: entrar a Argentina y tener taxis voladores

Innovar. Esa es la consigna en Uber. En los últimos meses la compañía ha demostrado que quiere ir más allá y, por lo mismo, está trabajando con importantes empresas del sector automotriz para desarrollar nuevas tecnologías, como, por ejemplo, los taxis voladores.

A eso se suma su interés por estar en todos los países. Lo más próximo, según Dara Khosrowshahi, CEO de la compañía, es llegar a Argentina.

Ustedes desarrollan innovaciones de manera propia, ¿pero están mirando otras empresas más chicas que estén trabajando en innovaciones para comprarlas o sumarlas a su proyecto?

– Nosotros creemos que la innovación que incorporamos internamente siempre va a ser importante. Por ejemplo, estamos desarrollando la tecnología autónoma internamente, mientras que, a la vez, estamos trabajando con socios como Toyota o fabricantes de vehículos. Nos estamos juntando para poder construir un mejor resultado. Por eso creemos que la innovación va a ser una combinación entre lo interno y lo externo.

Podemos ver lo mismo con la tecnología que estamos creando al descubrir los taxis voladores, los que van a ser una realidad en los próximos cinco a 10 años.

Por lo mismo es que estamos trabajando con un número de fabricantes líderes que están desarrollando la tecnología en vehículos, para incorporar toda la infraestructura en las carreteras y en los cielos.

También debemos considerar las negociaciones con los gobiernos y las ciudades, para que no quede solo como un sueño o una innovación, sino que sea una realidad.

La innovación viene de diferentes esquinas y queremos ser la esquina más grade. Y no tenemos problemas en reconocer que si vemos algo innovador lo compramos, tal como lo hemos hecho recientemente con unas compañías electrónicas.

En Chile, ¿qué otras innovaciones están pensando incorporar? ¿Por ejemplo, en la congestión, Uber en parte puede ayudar a resolverlo?

– Chile es un país sumamente importante para nosotros, esperamos seguir invirtiendo en el país, donde tenemos más de 2,5 millones de usuarios y el objetivo es llegar a 100 mil socios conductores para finales de 2019.

Parte de mi agenda en mi vista al país fue juntarme con la ministra de Transportes y el Presidente de la República, para hablar acerca de una de estas discusiones.

Pero no te miento si te digo que tenemos planeado invertir agresivamente en estas áreas alternativas, como por ejemplo que el auto sea compartido.

Uber está en más de 80 países, ¿cuál es la ambición principal de aquí al 2020? ¿Quieren estar en todos los países del mundo?

– Básicamente, queremos estar en todos los países a nivel mundial, donde podamos encontrar un marco regulatorio que tenga sentido. Por ejemplo, estamos muy interesados en tener discusiones con el gobierno de Argentina. La última vez que miramos ingresar al país no era tan constructivo como pensábamos.

Hoy, Uber tiene un nuevo liderazgo, queremos involucrarnos en todos los países y queremos llegar de una manera constructiva. En Argentina ahora podemos lograrlo, porque nuestra extensión a nivel global será a través de un modelo operativo y propio, y también a través de buenas asociaciones.

Por ejemplo, en China y el Sudeste Asiático tenemos grandes participaciones en los principales actores del mercado. Y en lugares de Europa, América Latina y Estados Unidos, la mayoría de nuestras operaciones son orgánicas y 100% nuestras.