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Chile resistiría si se cumplen los peores pronósticos en China en 2016

Francisca Guerrero 07/01/2016

Bajo un escenario poco probable de que China crezca 4%, haría caer nuestro PIB en 1,3 puntos porcentuales hasta 1,2%, en un impacto amortiguado por su capacidad anticíclica.

“La cola del dragón”, así se llama el informe elaborado por el banco UBS y que analiza los efectos en el mundo si el peor escenario para China llega a concretarse este año. Si en la proyección base el crecimiento de la segunda economía mundial es de 6,2%, el banco suizo hace un análisis considerando una expansión de 4%, cuyos coletazos alcanzarían a países desarrollos, emergentes, commodities, mercados bursátil, entre otros. 

Para una desaceleración así en China, en el documento se considera una expansión del consumo de 5%, frente al aumento de 6,7% en el escenario base. El cambio más drástico se observa en la inversión, que de entre 8% y 9%, pasaría a -2%, es decir, una diferencia de hasta 11 puntos. 

Bajo estas condiciones, Latinoamérica sería una de las zonas más afectadas, después de Asia. Sin embargo, Chile, el más expuesto a la economía China a la región, no sería el que reciba el golpe más contundente. Según el informe, el crecimiento del PIB de Chile pasaría de 2,5% a 1,2%, una diferencia de 1,3 puntos porcentuales. 

“No vemos a Chile como el país más sensible, lo que puede sorprender porque es el que tiene mayor exposición a China  desde el punto de vista comercial. Pero el país tiene una capacidad anticíclica mayor, con amortiguadores fiscales y monetarios que no tienen otros países de la región”, señaló a PULSO Rafael De la Fuente, economista para América Latina de UBS y uno de los autores del informe, que además explica que “este es un ejercicio estadístico que considera el hecho de que las variaciones de crecimiento en Chile bajo efectos de shock es mucho menor”.

De todas maneras, De la Fuente no toma a la ligera las cifras. “Una gran desaceleración en China sí provoca una fuerte desaceleración en Chile, crecer un poco por encima del 1% sería un resultado muy débil para ustedes”, sostiene. 

Por otra parte, nuestro país se vería considerablemente más afectado cuando el menor crecimiento económico se da por un retroceso de la inversión. Si una caída de 2 puntos porcentuales en el crecimiento chino afecta en 0,5 la expansión del país, un retroceso producto del descenso de 11 puntos porcentuales en la inversión china implicaría una caída del PIB chileno de 1,2%. 

“Esto es porque Chile no exporta bienes de consumo a China, sino bienes de inversión, es decir, bienes de capital como el cobre, que se utiliza en procesos de producción de inversión no de bienes finales”, aclara De la Fuente. 

De la misma manera se puede explicar el efecto en el precio del metal rojo. En un escenario base se espera un precio de US$2,5 la libra, mientras que en el peor escenario chino queda en US$1,6. “Una caída del crecimiento efecto de una baja en la inversión va a tener un impacto en el precio de los metales, especialmente del cobre, porque es un metal utilizado en procesos de inversión”. 

De acuerdo al informe la economía más afectada en Latinoamérica sería la argentina, cuyo crecimiento se reduciría en 2,3 puntos porcentuales desde el escenario base, dejándola con una contracción de 3,3%. “Argentina tiene mucho comercio con China, no solo la afecta la caída de la inversión sino que también la del consumo, además no tiene para nada el tipo de amortiguadores que tiene la economía chilena”, sostiene De la Fuente. 

Sin lugar a dudas los emergentes de Asia serían los más perjudicados por una ralentización de mayores proporciones en China. Por ejemplo, en Tailandia se pasa de la estimación de una expansión de 3,3% a una contracción de 2,1%, en Corea del Sur se una avance de 2,4% a una recesión de 1,5%, y en el rápido crecimiento de 7,6% en India quedaría en 4%. Entre los desarrollados Japón saca la peor parte, al pasar de un crecimiento anual de 1,3% a un descenso de igual dimensión.

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