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Empresas & Mercados

Caída en mercados y en manufacturas: ¿Estamos ad portas de una recesión global?

Francisca Guerrero 02/02/2016

Ayer se revelaron nuevas contracciones en el sector fabril de China y Estados Unidos, datos que se suman a las turbulencias en los mercados y que encienden las alarmas. En paralelo, la consultora Oxford Economics advierte sobre los posibles riesgos de una recesión mundial.

Si enero comenzó con caídas masivas en los mercados internacionales, febrero trajo consigo datos poco alentadores de la manufactura global en el primer mes del año, todo lo cual se suma a la desaceleración que experimentó el mundo en el último trimestre de 2015, periodo en el que habría crecido 2,3%, su ritmo más lento desde el segundo trimestre de 2013. Así la incertidumbre crece y no son pocos los que se preguntan si estamos ante una nueva recesión mundial o si aún no hay razones para alarmarse. 

Las dudas no solo surgen entre los agentes del mercado, sino que también a las autoridades económicas. “A estas alturas, es difícil juzgar las probables ramificaciones de esta volatilidad”, indicó el vicepresidente de la Reserva Federal estadounidense, Stanley Fischer, quien aseguró ayer que en este escenario no es posible saber cuándo el organismo decidirá subir nuevamente la tasa de interés de referencia.

Para dar respuesta a esas interrogantes, que aumentan de la mano de las cifras negativas, de la caída de los precios de los commodities y de las turbulencias en los mercados financieros, la consultora Oxford Economics comparó los datos disponibles con los que se observaron en periodos que anticiparon una recesión mundial (definida como un crecimiento global inferior al crecimiento de la población) y tras el análisis aseguró: estamos en “alerta ámbar” de recesión global. 

Para llegar a esa conclusión, que habla de una amenaza de recesión -pero de mayores probabilidades de un crecimiento de apenas 2%-, Oxford primero revisó datos de la economía real e indicó que “la debilidad en la producción mundial está mayormente concentrada en la industria. Estimamos que la producción fabril cayó 1,6% interanual en el cuarto trimestre de 2015, frente al avance de 3% de un año atrás”. 

Particularmente, el sector industrial del G7 estaría al borde de la recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contracción), considerando que las estimaciones apuntan a una contracción de 0,3% en los últimos tres meses de 2015 y un crecimiento cero en los primeros tres meses de 2016. 

“Cuando ha habido recesión, la producción industrial del G7 se contrajo alrededor de 2% por trimestre en su peor momento. Las tendencias actuales obviamente no se comparan con esto, pero curiosamente nuestra estimación de que la producción industrial del G7 cayó 0,3% en el cuarto trimestre del año pasado se ubica cerca del declive promedio que muestra el trimestre anterior a una recesión mundial”, explicaron en la consultora británica. De todas maneras, también detallaron que desde 1973 la industria de las primeras 7 potencias económicas ha estado 11 veces en recesión, y, de ellas, solo siete anticiparon una crisis económica en el mundo. 

Debilidad manufacturera

Este análisis se conoce justo el mismo día en que se publicaron datos de manufactura correspondientes a enero y que confirman que el año comenzó con debilidad. La encuesta manufacturera (PMI, su sigla en inglés) en China, seguramente el que más preocupa, llegó 49,4 puntos, marcando un récord de seis meses consecutivos bajo las 50 unidades que separan la contracción de la expansión. 

“Las presiones en el crecimiento (de China) se mantienen intensas a la luz de la volatilidad en los mercados globales. El gobierno necesita mirar de cerca y proactivamente las tendencias de la economía para hacer los ajustes pertinentes que eviten una aterrizaje forzoso”, señaló a Bloomberg He Fan, economista jefe de Caixin Insight Group. 

En tanto, consultado por estos números, el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, dijo a Bloomberg que “lo que vemos forma parte de la transición por la que atraviesa” el país, al tiempo que aseguró que “seguiremos viendo turbulencias hasta que se instale el nuevo modelo en China”.

Por su parte, en Estados Unidos el ISM manufacturero volvió a quedar en terreno negativo al registrar 48,4 puntos, después de los 48,2 de diciembre. “La industria manufacturera está expuesta a los desafíos que enfrenta la economía global, la fortaleza del dólar y la caída en los precios de las materias primas (…) Mientras más extensa sea su caída, mayores son los riesgos de que la debilidad se refleje en otros sectores”, indicó Wells Fargo en una nota a sus clientes. 

La zona euro fue la única que permaneció en terreno de expansión. Su PMI manufacturero marcó 52,3 puntos en enero, después de los 51,2 de diciembre. 

Los servicios también estarían dando señales más optimistas. Los de China permanecen en crecimiento con 50,2 puntos en diciembre. En EEUU marcaron 53,7 unidades en el último mes de 2015 y se espera que hagan lo mismo en el primero de 2016.

Otros indicadores

Pero a la hora de ponderar los riesgos de una recesión global, es imprescindible dirigir las miradas a los turbulentos mercados. 

Las acciones globales han caído alrededor de 11% en los últimos seis meses, (con una caída de alrededor de 15% en su peor momento de enero), un rápido declive para los estándares de los últimos 40 años, según Oxford Economics.

Desde agosto de 2015 el Shanghai Composite ha retrocedido 26,61%; el Eurostoxx, 16,10%; y el S&P 500 7,51%.

Aunque los números no dejan de ser alarmantes, el informe de la consultora británica llama a la calma, pues asegura que desde 1973 una caída en los mercados de acciones igual o mayor a 6% ha estado asociada a una recesión solo la mitad de las veces. 

Otro posible indicador de riesgo de contracción en el crecimiento del PIB mundial es el precio de los commodities que, sin considerar a los combustibles, han cedido 9% en los últimos seis meses y 40% desde su peak en 2011. 

No obstante, para Oxford Economics, el largo trayecto de caídas es, desde este punto de vista, una buena señal, porque el crecimiento económico global no ha sufrido ninguna contracción en estos cuatro años. Además, el historial confirma que una extensa caída en el precio de los commodities está asociada a recesiones menos de la mitad de las veces.

Para Oxford Economics, la marca actual de los spread de los bonos corporativos de alto rendimiento versus los de empresas AAA sería consistente con una caída trimestral de la producción de alrededor de 0,6%, es decir, 2,4% anualizado. Explican que “desde mediados de la década de 1980 se han identificado cinco períodos en que el spread de bonos de alto rendimiento subió hasta los 300 puntos básicos o más. De ellos, tres fueron asociados con recesiones mundiales, una tasa de acierto de 60%”.

Finalmente, según el reporte del cuarto trimestre de Senior Loan Officer Survey, en EEUU el 7% de los bancos está ajustando los estándares para créditos a empresas, el porcentaje más amplio desde el primer trimestre de 2012, pero aún lejos del aumento promedio de 40% que ha anticipado una recesión. Desde que existe el sondeo, se ha llegado a esos números en ocho ocasiones y en cinco oportunidades fue previo una recesión, es decir, el 63%.

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