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Bernardo Larraín Matte: “Cuando se plantean como certezas realidades complejas, le hacemos un flaco favor al debate público”

Constanza Valenzuela, desde Colombia 30/06/2017

Entrevista con El Presidente de sofofa. El líder del gremio pone acento en la necesidad de modernizar el Servicio de Evaluación Ambiental. Al igual que la CPC, enfatiza en que si bien la Sofofa no tiene candidato, sí le importa quién sea el próximo presidente de Chile.

Con una visión global, pero enfocada en lo local está por estos días el presidente de Sofofa, Bernardo Larraín Matte. Durante las últimas 48 horas el ex presidente de Colbún ha interactuado con sus pares perteneciente a los países de la Alianza del Pacífico -que agrupa a Perú, Chile, México y Colombia- para abordar las principales temáticas que ponen trabas a los intercambios entre las naciones. En el encuentro de la Alianza, que se está desarrollado en el país cafetero, ha sido tema obligado la licencia ambiental y la facilitación de las inversiones, lo cual también es prioridad para Larraín, que tras asumir en Sofofa lanzó una agenda con este enfoque.

¿En que aspectos claves debería avanzar la Alianza del Pacífico?

-Sería interesante trabajar a nivel general, a nivel de Alianza del Pacífico, en que se guíe la institucionalidad de cada país para que dé mayor seguridad jurídica a la inversión. Nos referimos a que los sistemas de evaluación ambiental compatibilicen los legítimos deseos de participación de las comunidades, las demandas medioambientales, con que las tramitaciones de los permisos sean con plazos ciertos y con una reducción de los espacios de discrecionalidad que tienen los agentes del Estado.

¿Cómo ven desde Sofofa que el Consejo de Ministro no haya sesionado en casi tres meses? Hay un proyecto minero por US$2.000 millones a la espera de una decisión.

-Precisamente lo importante es eso, que los plazos de resolución de las distintas instancias del SEA sean ciertas y se cumpla con los plazos establecidos en la ley. Hay dos cosas muy importantes: certeza de plazos y segundo, menores espacios de interpretación de los distintos servicios que participan en el licenciamiento ambiental. Y un tercer factor, que el permiso ambiental tenga seguridad jurídica, sin perjuicio de que las partes afectadas puedan recurrir a tribunales.

Pero esta visión de cambio, ¿cómo se conjuga con un empresariado que en el pasado ha acusado continuos cambios en las reglas del juego?

-El repensar tiene que estar en la lógica de la evolución y no en la de refundación. Si las reflexiones que se hacen sobre la institucionalidad traen como consecuencia refundaciones permanente, obviamente eso va en contra de la estabilidad. Si son perfeccionamientos, evoluciones sobre lo construido, es un proceso natural de la sociedad moderna.

¿Se ha juntado con los candidatos y precandidatos presidenciales para expresarle esta visión de Sofofa?

-La Sofofa está haciendo y seguirá haciendo sus planteamientos a la opinión publica. Por supuesto que los equipos programáticos de las candidaturas presidenciales son importante también, el mundo político, la sociedad civil. Queremos marcar un sello de que la Sofofa hace sus planteamientos abiertamente a la opinión publica en general. Por ejemplo lo que ya hicimos en la lógica de la evolución regulatoria, lanzamos “+simple=mejor”, de simplificación regulatoria, precisamente porque se crean regulaciones, nuevas instituciones, nuevos servicios públicos y no hay una instancia en el Estado que revise si esa nueva regulación es o no coherente con una anterior; si una regulación que puede estar vigente por muchos años sigue vigente; si la regulación está funcionando bien o mal, si tiene altos grados de simpleza para que sea comprensible y se facilite su fiscalización y cumplimientos. Ese es un desafío tremendo del Estado de Chile, es un eje principal de la agenda de modernización del Estado. La simplificación regulatoria que no implica relajación regulatoria.

Los líderes de Sofofa han tenido distintas relaciones con el Gobierno. ¿Con cuál se identifica?

-Es difícil repetir formas de relacionarse en tiempos que eran distintos. El mismo Juan Claro me decía que la agenda pro crecimiento, que fue un gran éxito en el mundo gremial, trabajando en conjunto con el Presidente Lagos, hoy día tendría que haber sido gestada de manera distinta, tendría que partir por haberse hecho los planteamientos abiertamente a la opinión pública, porque hoy si se trabaja entre cuatro paredes, entre un gremio y el Ministerio de Hacienda, se termina careciendo de la legitimidad necesaria para que la agenda tenga un impulso y una viabilidad. Hoy se tiene que incorporar a la sociedad civil, a la opinión pública en general para hacer los planteamientos sin complejos.

Hace unas semanas habló de tres mitos, uno de ellos referente a que mayor tributación no necesariamente se traducía en una mayor recaudación fiscal. Sin embargo, esto fue recientemente descartado por el Ministro Céspedes…

-Mi punto es que cuando se plantean como certezas lo que son realidades complejas le hacemos un flaco favor al debate público y finalmente se traduce en políticas publicas mal diseñadas. En su momento se planteó como certeza que una mayor tasa de impuestos a las empresas, y menores incentivos a la inversión no traería ninguna consecuencia a la inversión. No estoy diciendo que sea la única causa, hay muchas causas, pero una menor inversión implica menor crecimiento y menor crecimiento, lo dijo el director de impuesto internos, se traduce en menor recaudación. Lo dijo el ministro de Hacienda, reconoció que era un error decir que la reforma tributaria no implicaría un impacto en la inversión, por lo tanto no digo nada nuevo. Mi punto es que es mejor entrar a los debates con toda su complejidad, con sus efectos secundarios, etcétera, para enriquecer las políticas publicas y hacerlas mejor.

Otro punto que atacó el ministro Céspedes es su análisis sobre la desigualdad, de que la desigualdad en Chile se ha mantenido inalterada a pesar del crecimiento. ¿Qué recetas ven desde Sofofa para derrotar este punto?

-Ese segundo mito o certeza que en nuestra opinión se derribó, que es que la desigualdad en Chile no había disminuido, y sí reconocían que había caído marginalmente no era por el crecimiento o políticas de gasto fiscal focalizado. El mismo informe del PNUD dice que detrás de la disminución de la desigualdad está el crecimiento, porque habla de la disminución de brechas salariales, y detrás de eso está el crecimiento; y segundo, el gasto fiscal focalizado. No estoy diciendo que sean las únicas maneras de reducir la desigualdad, aquella que importa, la desigualdad injusta. La desigualdad absoluta en los resultados no me parece prioritario, lo prioritarios es la desigualdad injusta, de oportunidades.

El presidente de la CPC, Alfredo Moreno, comentó en una entrevista que no le daba lo mismo quién saliera presidente. ¿Cuál es el candidato de la Sofofa?

-Los gremios no tienen candidatos. Los gremios trabajan con todos los gobiernos cualquiera sea su signo político. Por supuesto que no da lo mismo quién gobierna, la política es importante para la economía y la economía lo es para la política, eso nadie puede negarlo. Pero lo que tenemos que hacer es básicamente un planteamiento pro positivo, constructivo de cuáles son las mejoras regulatorias institucionales que favorecen un ambiente que sea propio para la inversión y crecimiento, y que esta inversión y crecimiento llegue a todos los sectores.

Se habla de simplificación regulatoria en temas ambientales y tributarios, ¿también debería haber una simplificación laboral?

-En el tema laboral hay dos conceptos: uno, la orientación de la reforma que no fue en el sentido de lo que requiere el mundo laboral moderno y eso creo que no es positivo. El trabajo de los próximos 20 años no tienen nada que ver con el trabajo de hoy. Y segundo, la complejidad. Hemos visto en semanas recientes cómo hay distintas interpretaciones, inclusos vi un debate recientemente sorprendente, hay quienes dicen que la automatización de un proceso puede ser interpretada como un remplazo en huelga, cosa que parece totalmente sorprendente que si quiera se debata, en circunstancias que la automatización es una tendencia moderna que será un signo de las empresa. En el mundo del trabajo tenemos que asumir esa realidad, y la regulación tiene que asumir lo que será el trabajo en los próximos 20 años.