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Empresas & Mercados

BCG: activos onshore en manos de chilenos crecen hasta US$317 millones en 2015

Leonardo Ruiz 08/06/2016

Mientras, los hogares con más de US$100 millones para invertir subieron hasta 119 en el último estudio de la consultora. La riqueza privada de Latinoamérica creció 7% hasta los US$4,8 billones.

El crecimiento de la riqueza, impulsado fundamentalmente por los mercados desarrollados, se desaceleró con fuerza en 2015, en un año de menor crecimiento económico que impactó la creación de nueva riqueza y también en un año en el que los mercados no acompañaron, según Federico Muxi, coautor del reporte “Global Wealth 2016: Navigating the New Client Landscape”, elaborado por The Boston Consulting Group (BCG).

El estudio, publicado ayer, concluyóque  los activos líquidos financieros onshore en Chile aumentaron desde US$292.138 millones en 2014 a US$317 mil millones en 2015, siendo el tramo que más aumentó el de hogares con entre US$100 mil y US$250 mil en activos para invertir, seguido por el tramo de hogares con menos de US$100 mil. Los datos incluyen fondos de pensiones.

En cambio, los activos offshore cayeron, con la mayor declinación vista en el tramo con más de US$100 millones para invertir.

De acuerdo con el estudio, en América Latina la riqueza privada creció 7%, hasta US$4,8 billones (millones de millones), mientras que en los próximos cinco años se espera que la riqueza privada mundial crezca a un ritmo anual de 6% para llegar a los US$224 billones en 2020.

“Hay dos factores que determinan el crecimiento de la riqueza: la revalorización de los activos existentes y la creación de riqueza. La revalorización de los activos existentes está dada por el rendimiento de esos activos, como por ejemplo el IPSA o la renta fija, mientras que la creación de nueva riqueza se da por el aumento del PIB y la tasa de ahorro de las familias”, explicó Muxi. El experto aclaró que en el mundo desarrollado el mayor porcentaje de crecimiento de riqueza se da habitualmente por revalorización de activos existentes, mientras que en los países emergentes el mayor porcentaje se da por nueva riqueza.

En el estudio de este año se hicieron ajustes metodológicos respecto a la estimación de la distribución de la riqueza. Así, se calculó que actualmente hay 119 hogares en Chile con una riqueza mayor a US$100 millones individualmente, cifra que subió desde los 115 del año anterior. En tanto, los hogares con riqueza mayor a US$1 millón, nivel desde el que se considera a alguien como rico, llegaron a los 10.381, sobre los 9.669 del año previo. Las cifras de 2014 fueron calculadas a tipo de cambio constante respecto de las de 2015, para neutralizar el impacto de la depreciación del peso.

“En Chile hay un grupo grande de familias, físicamente asociados a grupos económicos, que han sido muy exitosas y que han acumulado cifras de riqueza muy importantes. Por ejemplo, la cantidad de grupos económicos importantes y multinacionales, originados en Chile, es más alto que su fair share de compañías exitosas que se han internacionalizado, generando para las familias que las controlan niveles de riqueza importantes, que explicarían el nivel de concentración de Chile en este segmento en particular, de más de US$100 millones”, dijo Muxi, señalando que estiman que las familias con más de US$100 millones concentran unos US$52.000 millones en activos. La riqueza total en Chile, en tanto, es de unos US$345.000 millones, incluyendo a los fondos de pensiones.

En Chile la riqueza creció 7% en 2015, menor a las tasas de crecimiento acostumbradas en el país y menor a las que se proyectan a futuro. “Fue un año donde el PIB creció menos a lo acostumbrado a años anteriores, lo que impactó en el rendimiento general del mercado”, acotó Muxi.

La región avanza. La riqueza privada de Latinoamérica, en tanto, logró un crecimiento de 7%, alcanzando US$4,8 billones y se estima que a 2020 llegará a US$7,1 billones. Aunque representa apenas un 2,8% de la riqueza privada mundial, en términos de riqueza offshore, la relevancia de la región es mayor: un 12% de la riqueza offshore global proviene de Latinoamérica. 

“Las tensiones políticas y económicas en Latinoamérica, así como el acceso a productos financieros que no están disponibles onshore, continúan impulsando que su riqueza se invierta en países donde hay mayores niveles de estabilidad. A diferencia de otros países de la región, Chile tiene una industria local onshore muy fuerte, por lo que la realidad del país difiere de otros países de la región y gran parte de la riqueza local es administrada por compañías locales”, dijo Muxi.