Empresas & Mercados

Avícolas: Sernac debe cobrarle a supermercados los perjuicios del caso Pollos

Leonardo Cárdenas 09/06/2016

Agrosuper, Ariztía y Don Pollo insisten en que no son proveedores. Informes encargados por FNE sostienen que cartel generó perjuicio de US$1.500 millones.

Una batalla sin cuartel es la que se ventila en tribunales entre el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) y las empresas condenadas por colusión en el denominado caso Pollos.

Agrosuper, Ariztía y Don Pollo insisten en desestimar la demanda colectiva que presentara Sernac, que no fija monto de perjuicios ni afectados por la colusión, y para ello apuntan a la propia Ley del Consumidor N° 19.496 (LPC). 

La normativa establece que para determinar las indemnizaciones o reparaciones “será necesario acreditar el daño y el vínculo contractual que liga al infractor y a los consumidores afectados”. Justamente aquí está el punto clave, porque las avícolas sostienen que no existió un vínculo contractual con los clientes afectados por la colusión, pues no vendieron directamente a los consumidores finales. 

“Ariztía no ha celebrado ningún contrato con ningún consumidor, y los supermercados, que son los que mayoritariamente adquieren productos de pollo para venderlos a los consumidores, están actualmente acusados por la FNE de haberse coludido precisamente para fijar el precio de los productos de pollo”, sostiene un escrito presentado por los abogados Nicolas Vergara y Juan Sebastián Valdés.

Cabe agregar que en el proceso de libre competencia, la FNE acompañó informes que estimaron un perjuicio de US$1.500 millones por la colusión.

De igual forma, para Agrosuper, no existe un vínculo contractual entre los consumidores afectados  por la colusión y las empresas demandadas que justifiquen la existencia de un interés colectivo bajo la LPC. Sin embargo aclaró al tribunal que los consumidores “podrán ejercer una acción colectiva en contra de sus proveedores, con quienes sí se tiene, efectivamente, un vínculo contractual que da origen a una relación de consumo”.

“Más allá de que resulte inexplicable que la Fiscalía Nacional Económica haya retenido estos antecedentes y no los haya puesto en conocimiento del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia en el proceso que terminó en la condena a mi representada, es evidente que, a diferencia de Agrosuper S.A., los supermercados ahora requeridos sí tienen el carácter de proveedores y un vínculo contractual directo con los consumidores finales de pollo”, sentenció Agrosuper, representada por el abogado Nicolás Luco.

Defensa de Sernac. Para desestimar las argumentaciones de las empresas, Sernac acompañó imágenes de los portales web de las avícolas. En ellas se sostiene en el caso de Agrosuper y Don Pollo que son “comercializadoras”. Y la respuesta de esta última fue dura, pues calificó la acción de la autoridad como “parcial y tendenciosa”.

“Este sistema de valoración de la prueba, como ha reconocido reiteradamente nuestra jurisprudencia, libera a los jueces de las restricciones inmanentes al sistema de la prueba reglada o tasada”, sostuvo el abogado Rodrigo Martínez en representación de Sernac.

“En conclusión no es pertinente en este tipo de proceso, que la demandada Agrícola Don Pollo, pretenda sustituir la labor del sentenciador, restándole desde ya, valor probatorio a la información acompañada, a causa de una supuesta falta de integridad, debido por tanto, rechazarse en todas sus partes la objeción”, remató.