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Alta volatilidad china volvió a impactar los mercados globales. Prevén que precio del petróleo caiga a US$20

Francisca Guerrero 12/01/2016

Ayer Shanghai Composite cayó 5,3%, acumulando un descenso de 15% en lo que va del año, mientras que el petróleo Brent retrocedió hasta los US$30,25, su nivel más bajo desde 2004.

El segundo lunes de 2016 no fue más auspicioso que el primero para los mercados globales. Occidente se levantó nuevamente con los mercados chinos cayendo más de 5%, al tiempo que el petróleo cedía hasta niveles no vistos desde 2004 en el Brent y desde 2008 en el WTI, cerrando en US$30,25 y US$31,47 el barril, respectivamente. Así se ensombrece el panorama mundial, víctima de la tormenta perfecta que genera la alta volatilidad de las bolsas en China, la depreciación del yuan, la apreciación del dólar y la baja incesante del crudo.

Y es que Shanghai Composite ayer cayó 5,3%, sin la excusa del interruptor que detuvo las transacciones, y agravó las pérdidas de la semana pasada. 

Tapas Strickland, economista de National Australia Bank, dijo a Reuters que “la indecisión y la falta de transparencia” están exacerbando la incertidumbre del mercado. “Comprensiblemente, está habiendo ventas en los mercados globales por dudas sobre la capacidad de las autoridades chinas para controlar su economía”, explicó. 

Por otra parte, si bien el yuan consiguió un avance de 1% frente al dólar, gracias a que las autoridades fijaran al alza la divisa, las estimaciones para la moneda siguen a la baja.

De acuerdo a Omni Partners, un fondo de cobertura londinense, el renminbi podría caer 15% en 2016 e incluso más si el país sufre una crisis crediticia. “Aunque las autoridades chinas han intervenido bastante en el mercado dólar-yuan, no pueden terminar luchando contra los fundamentos económicos”, dijo a Bloomberg el director de estrategia de la firma, Chris Morrison. 

El pesimismo se repite cuando se trata del petróleo. Morgan Stanley considera la posibilidad de que el Brent alcance los US$20 en un futuro cercano, en función de la previsible apreciación del dólar, íntimamente relacionado con la cotización del barril. “El precio del petróleo podría caer entre un 15% y un 20% solo con que la moneda estadounidense se apreciase un 5%”, aseguraron analistas del banco en un informe.

Una previsión similar presentó Goldman Sachs, aunque bajo argumentos diferentes. “El excedente de petróleo es aún mayor de lo que esperábamos y creemos que esta situación continuará en 2016”, señaló el analista de la entidad, Damien Courvalin.

Bank of America también recortó su pronóstico del Brent para este año, de US$50 a US$46, y del WTI, de US$48 a US$45, debido al exceso global de oferta y a la depreciación de la moneda china. Société Générale también redujo sus perspectivas para el crudo. El banco recortó su pronóstico promedio de precios para el Brent en US$11,25, a US$42,50, y para el WTI en US$9,25, a US$40,50. Las razones que esgrimieron para la baja fueron “la eliminación formal de una meta de producción por parte de la OPEP, el retorno anticipado de Irán (al mercado) y la continua resiliencia de la producción de crudo en Estados Unidos”, escribió el analista de SG, Michael Wittner en una nota.

Economía China

En medio de esta vorágine de malos augurios hay quienes llaman a la calma, sobre todo a quienes miran con mayor desconfianza el desempeño económico del gigante asiático. 

“La reacción del mercado a lo que está ocurriendo en China ha sido enormemente exagerada”, dijo a Bloomberg el economista de acciones globales en Commerzbank, Peter Dixon, quien agregó que “la incertidumbre no se ha disipado – sólo se necesita que una o dos cosas vayan mal y estamos de vuelta al punto de partida – pero los inversionistas finalmente están viendo las cosas con una mente más clara”.

En la misma línea Mark Williams, economista jefe para China de Capital Economics, si bien sostiene que los mercados de valores de la segunda economía mundial continúan cayendo, que su moneda están bajo una presión sin precedentes y que la reputación de las autoridades está cada vez más deteriorada, puntualiza que “los datos económicos (chinos) no muestran ningún signo de deterioro importante en los últimos meses (…) gran parte de la desaceleración ocurrió hace un año o antes”. Así, subraya que “los mercados financieros de China están en crisis, pero no se puede decir lo mismo de su economía”. 

Las percepciones de Dixon y Williams son respaldadas por dos voces autorizadas. Por una parte, el premio Nobel, Joseph Stiglitz sostuvo que “lo que está ocurriendo en China es una desaceleración en todos los sentidos. Es un lento proceso de desaceleración. Pero no es un cataclismo”, al tiempo que señaló que “siempre ha habido una brecha entre lo que está sucediendo en la economía real y los mercados financieros”. 

El profesor de la Universidad de Columbia postuló que parte de lo que hemos visto estas semanas es reflejo del déficit de la demanda mundial, más que efecto puntual de la desaceleración china. Así, asegura que el turbulento inicio de 2016 es compatible con su opinión de que no hay razón para esperar que la economía global sea más fuerte este año que en 2015.

En tanto, el CEO de UBS, Sergio Ermotti, indicó que “China es una gran oportunidad como lo ha sido en los últimos 20 años”, al tiempo que informaba que el banco suizo duplicará su personal en China durante los próximos cinco años, añadiendo aproximadamente 600 nuevos funcionarios. 

En una entrevista con Bloomberg Television, Ermotti planteó que el país asiático “no está solo en los desafíos que enfrenta” y pese al pesimismo que pesa sobre China, indicó que “estos también son buenos tiempos para planear el futuro y esa es la razón por la que estamos empezando a implementar nuestro plan estratégico”. 

En ese marco, David Wilson, director de estrategia de metales de Citigroup en Londres, indicó a PULSO que “debiera haber una lógica para el comportamiento de los mercados, pero ahora mismo solo abunda el pánico”. En ese sentido, considera que las cifras que se conocerán durante los próximos días podrían traer algo de cordura. 

Mañana se darán a conocer las importaciones, exportaciones y balanza comercial de China correspondientes a diciembre, mientras que el próximo lunes se publicarán la producción industrial del mismo mes y el esperado PIB del cuarto trimestre de 2015.

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