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Alsacia exige al Gobierno un reajuste del 25% en pago por pasajero para evitar ir al Ciadi

Carla Cabello 29/06/2016

De concretarse el alza, la mayor operadora del sistema pasaría de recibir $631 por pasajero transportado a $788. La operadora del Transantiago, que enfrenta graves problemas financieros, estudia demandar al Estado en la justicia internacional.

Un 25% de reajuste en el pago por pasajero transportado. Eso es lo que estaría exigiendo el primer operador de Transantiago, Alsacia -controlada por la colombiana Global Public Services-, para poder adecuarse al aumento de los costos operacionales y evitar así recurrir al Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).

Esto habría sido planteado, según fuentes al tanto del proceso, directamente ante el Gobierno por parte de ejecutivos de la firma.

La empresa, que concentra el 32% de las operaciones del sistema de transportes capitalino, es uno de los actores que recibe uno de los mayores pagos por pasajero transportado del Transantiago. Para Alsacia que administra 35 servicios, la tarifa llega a los $631 mientras que para Express -operadora controlada también por Alsacia y que  administra 58 recorridos- el pago por pasajero transportado llega a los $533. 

De acceder al reajuste, el pago por pasajero transportado podría subir a $788 para Alsacia y a $666 en el caso de Express.

En el caso de Subus, la operadora responsable del 20% de todo el Transantiago recibe $609 por pago por pasajero transportado.

Según trascendió, Alsacia también estaría solicitando soluciones para el déficit de 200 buses, flota que según fuentes es necesaria para que pueda cumplir con el plan operacional. Hoy, la operadora tiene alrededor de 2.000 máquinas. 

Origen del problema. Razones como las anteriores son las que esgrime la firma colombiana para justificar el difícil momento por el que atraviesa y que complican su operación en Chile. 

“La empresa es incapaz de revertir los malos resultados por sí sola”, señala  una fuente cercana a la compañía.

En su última memoria anual, la firma acusó una fuerte caída en las validaciones -por tercer año consecutivo-, lo que impactó en $102.537 millones su balance. A ello, la empresa sostiene que se deben sumar los efectos producidos por la creciente evasión, la que ha alcanzado niveles de alrededor de un 30%, situación que según la empresa ha afectado severamente sus resultados financieros.

Según el balance financiero remitido a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), Alsacia perdió $48.462 millones, cifra 151% superior a los $19.280 millones que de resultado negativo anotado en 2014. Incluso más: desde su entrada en operaciones, contabilizando el resultado del último año, Alsacia acumula pérdidas por US$150 millones. 

“Nuestra empresa se encuentra inserta en un espiral de deterioro sistemático de su equilibrio económico-financiero, sin que se hayamos sido escuchados por la autoridad y que ésta se haya comprometido a comenzar un proceso vinculante para resolver esta situación, según lo contempla nuestro contrato de concesión y lo cual ha sido formalmente solicitado por la empresa”, escribió el presidente de Alsacia, Carlos Ríos, en su carta a accionistas.

“Sin perjuicio de los obstáculos a los que nos vimos enfrentados durante el año”, Ríos añadió en la misiva estar confiado en “lograr acuerdos con la autoridad para poder disponer de los elementos necesarios para poder alcanzar nuestra meta de entregar un servicio de excelencia”.

Hace una semana atrás, a través de un hecho esencial enviado a la SVS, la compañía anunció el impago de la cuarta cuota -de diez en total- de un bono emitido en Estados Unidos y que alcanzaba los US$9,5 millones. Ya en 2014 la empresa había caído en una situación similar, lo que se resolvió con una reestructuración de deuda mediante la emisión de un segundo bono.

En la comunicación, el gerente general Cristián Saphores también se refirió a los incumplimientos que, según la compañía, ha caído el Ejecutivo. Saphores acusó que se ha requerido en reiteradas ocasiones al ministerio de Transportes la adición de medidas tendientes a subsanar los perjuicios económicos experimentados, acumulándose en tramitación una serie de solicitudes y reclamaciones con dicha finalidad, las que permanecen sin respuesta.