Banco Central De Chile

Economía & Dinero

Tensiones con Hacienda y diferencias entre consejeros: las revelaciones del BC

Víctor Petersen 04/04/2018

Tal como había anticipado en septiembre del año pasado, el Banco Central de Chile publicó las actas de todas las Reuniones de Política Monetaria llevadas a cabo entre el 2000 y 2007, en las que se detalla -con nombre y apellido- las opiniones de los participantes de estas citas. En los documentos, el ente rector revela, entre otras, las discrepancias entre los consejeros respecto a movimeintos de tasa e incluso ‘presiones’ de los ministros de Hacienda Nicolás Eyzaguirre y Andrés Velasco para reducir la TPM.

Enero de 2007: Desormeaux contra todos y el BC baja la tasa de interés

Tras seis meses en que la Tasa de Política Monetaria (TPM) se mantuvo en 5,25% (con una inflación anual que bajó de 3,8% a 2,6% en ese período), y con una economía que comenzaba a desacelerarse, en enero de 2007 el consejo del BC decidió recortar la tasa de interés en 25 puntos base, en una decisión que no fue unánime. Y es que Jorge Desormeaux, fue el único quien apuntaba a mantener la tasa de instancia, considerando mejor “esperar y acumular más información, en particular sobre la real dimensión de las brechas de capacidad de la economía, es muy alto en la actualidad”, a lo que añadió el hecho de que el mercado no estaba preparado.

Pero Desormeaux no solo se encontró con una visión contraria entre sus pares, dado que el entonces ministro de Hacienda, Andrés Velasco, sostuvo que a diferencia de algunas decisiones ambiguas, “en esta ocasión los hechos apuntan claramente en una dirección de reducir la TPM”, aludiendo a menores presiones inflacionarias.

Sin embargo, el IPC pasó de 2,8% anual en enero a finalizar el ejercicio en 7,8% anual.

Siguen las ‘presiones’ de Velasco, y el BC mantiene la tasa en 5% en voto dividido

En febrero de 2007, si bien la decisión de mantener la tasa de interés en 5% fue unánime, ya comenzaron a aparecer algunas “presiones” en dirección a un pronto nuevo recorte, principalmente mediante los comentarios del titular de Hacienda, Andrés Velasco, quien recordó que el escenario requería ajustes adicionales de la tasa en 75 puntos base. Sin embargo, fue en la reunión de marzo de 2007 donde la discusión fue más compleja. En la oportunidad, Velasco manifestó decididamente que la visión del entonces gerente de la división financiera, Pablo García, que apuntaban a una baja de tasas, eran “contundentes y abrumadoras”, insistiendo en que las expectativas de inflación a largo plazo se mantenían ancladas. Su apuesta fue seguida por los consejeros Manuel Marfán, y José de Gregorio. Pero ambos votos no fueron suficientes, luego que Enrique Marshall, Jorge Desormeaux, y el presidente, Vittorio Corbo, decidieron no cambiar el nivel de la tasa, aludiendo a preocupaciones inflacionarias que, más tarde, se concretarían. “Se confirma un gran error de diagnóstico de parte del BC en 2007, de los consejeros De Gregorio y Marfán y del ministro Velasco”, señaló el economista Aldo Lema.

Julio 2007: La sorpresa inflacionaria pasa la cuenta y sube la TPM

“La inflación de junio fue bastante mayor que la proyectada, fundamentalmente por aumentos inesperados de los precios de alimentos lácteos y verduras frescas”, reconocía el entonces gerente de división estudios, Rodrigo Valdés. y es que el IPC ya rozaba el 6% anual, situación muy lejos de lo esperado por el Consejo a comienzos del ejercicio, cuando decidió reducir la tasa de interés. En este sentido el consejero Enrique Marshall reconoció que “en la pasada Reunión de Política Monetaria de junio, el Consejo optó por mantener inalterada la TPM, introduciendo un sesgo al alza, pese a que la economía mostraba ya un dinamismo superior al proyectado y las diferentes medidas de inflación mostraban un repunte”, agregando que esa decisión “se basó esencialmente en la necesidad de acumular mayores antecedentes acerca de la persistencia de estos desarrollos. Los desarrollos de los últimos treinta días han tendido a consolidar estas tendencias”. Asimismo, el consejero Marfán advirtió que no elevar la tasa, “podría ser interpretado como que el Banco Central de Chile cuenta con información adicional, lo que no es efectivo”.

Enero 2002: Desormeaux se suma a la mayoría y BC baja la tasa en 50 pb

La inflación se ubicaba levemente por encima del piso del rango meta del Banco Central, cuando el Consejo del ente rector tenía más o menos claro la necesidad de comenzar un ajuste en la Tasa de Política Monetaria, que se encontraba en 6,5%.

La duda era la magnitud. Esto, dado principalmente a una serie de eventos que contrajeron el crecimiento de la actividad económica mundial y aumentaron significativamente la

incertidumbre en los mercados financieros en ese período. En este sentido, el consejero Jorge Desormeaux, compartía que se requería un ajuste en torno a 50 puntos base para nivelar la tasa de inflación, aunque era partidario de “partir esta rebaja en dos, reduciendo la tasa de política solamente en 25 puntos base” y luego en otros 25. Sin embargo, los otros cuatro consejeros, José De Gregorio, María Elena Ovalle, Jorge Marshall y el presidente Carlos Massad argumentaron la necesidad de aplicar los 50 puntos de recorte en forma inmediata dada la trayectoria reducida de la inflación, por lo que finalmente Jorge Desormeaux, decidió unirse a la mayoría quedando constancia de una votación unánime.

Septiembre 2004: El alza de tasas que no le gustó al ministro Eyzaguirre

Ocho meses llevaba la tasa de interés en 1,75% cuando el Consejo del BC comenzó a pensar en subir los tipos. En la discusión, cuatro de los cinco consejeros optaron por aumentar la tasa de interés en 25 puntos base, considerando principalmente la necesidad de una consolidación de un panorama de normalización del crecimiento y de la inflación. El voto disidente en aquella oportunidad fue de la consejera María Elena Ovalle, quien si bien compartía la necesidad de empezar un proceso de normalización, no compartía el comienzo de esta. “Es apropiado esperar por más antecedentes para no equivocar el diagnóstico ni la decisión de política, ya que cuando se decida aumentar la tasa se marcará un cambio de signo definitivo en el impulso monetario”, argumentó la consejera.

Luego de la votación, el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre señaló estar “más cercano a la posición minoritaria del Consejo, por cuanto en su conjetura, a diferencia de la presentada hoy, es posible que el cierre de brechas se esté produciendo con alguna menor velocidad que la que se pudiera estar suponiendo”.