Economía & Dinero

Temer critica "herencia maldita" y prevé déficit de US$45 mil mills.

Paula Namur 19/05/2016

La próxima semana se conocería una nueva meta fiscal, que incluiría pérdidas de Eletrobras.

En una reunión con los líderes de los partidos aliados en el Senado, el presidente interino de Brasil, Michel Temer, dijo que deberá corregir un déficit fiscal previsto por el gobierno de Dilma de 96 mil millones de reales (US$27.170 millones) a cerca de 150 mil millones de reales (US$45 mil millones).

“Si no se aprueba el cambio a la meta fiscal, de aquí a un corto tiempo quien va a cometer pedaladas fiscales soy yo”, dijo Temer, de acuerdo al relato de uno de los presentes en la reunión al diario O Globo. El mandatario se refería al maquillaje fiscal por el cual fue acusada la ahora suspendida Dilma Rousseff.

En la reunión, el mandatario reclamó por la “herencia maldita” dejada por el gobierno de Dilma, citando boicots, destacó O Globo.

Durante la reunión, el senador y ex presidente Fernando Collor de Mello (quien fue sometido a un impeachment en 1992), afirmó que los cálculos hechos por su asesoría hablan de la necesidad de cambiar la meta fiscal a un déficit de hasta 220 mil millones de reales. Si bien Temer no habría respondido a esto, el ministro Geddel Vieira Lima (secretario de gobierno) habría acordado que el número podría ser mayor que los cerca de 150 mil millones de reales estimados hasta entonces, destacó O Globo de su acceso a la reunión.

El ministro de Planificación, Romero Jucá, dijo a periodistas ayer en un evento en Río de Janeiro que la próxima semana se anunciará una nueva meta fiscal y confirmó que la cifra incluiría las deudas renegociadas de los estados y las pérdidas generadas por Eletrobras.

El nuevo ministro de Minas y Energía, Fernando Coelho Filho, dijo que la delicada situación de Eletrobras requiere atención y que el Gobierno estaba evaluando vender activos de la compañía.

El jefe de la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE), Rui Altieri, señaló que la recesión que atraviesa Brasil impactó en la demanda de electricidad y dejó a las distribuidoras con un exceso de oferta del 10% sobre la demanda.