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Economía & Dinero

¿Se dirige China a un aterrizaje forzoso? El control aún lo tiene Beijing

Francisca Guerrero 18/01/2016

Hoy por la noche se da a conocer el crecimiento del cuarto trimestre, que si bien podría ser el más bajo desde 2009, va en línea con las metas establecidas por las autoridades del gigante asiático.

Mientras occidente aún se recuperaba de las celebraciones de bienvenida al 2016, las primeras jornadas bursátiles del año fueron como un balde de agua fría para los inversionistas producto del desplome de las acciones chinas. Las bolsas globales reaccionaron con pánico, bajaron las monedas de países emergentes y las materias primas se contrajeron con fuerza -el cobre cerró el viernes en US$1,95- debido a que entre los agentes del mercado resurgían los temores sobre un aterrizaje forzoso en la segunda economía mundial. Mientras el panorama se nubla, los analistas son los que llaman a la calma y persisten en la idea de que la economía real china sigue robusta.

Lo cierto, es que las cifras del gigante asiático dan para todo. Los más pesimistas pueden quedarse con las caídas de las bolsas, de 10,32% en Shanghai Composite y de 11,47% en el CSI 300 en lo que va del año. Tampoco ayuda el sector manufacturero, que se ha mantenido en contracción de acuerdo al PMI, que en diciembre marcó 48,2 puntos, manteniéndose por debajo de las cincuenta unidades que limitan la expansión, tal como lo ha hecho en los últimos 10 meses. 

Pero los más optimistas plantean una mirada con mayor perspectiva a la hora de analizar los datos. Además, presentan otros indicadores que dan cuenta de que la economía China se desacelera, pero bajo el control y planificación de Beijing. 

“La volatilidad financiera temprana de 2016 no ha cambiado mis puntos de vista de las perspectivas de crecimiento de China, porque fue causada por cambios en las políticas de regulación del tipo de cambio y del mercado de valores chino, no por nuevos datos sobre el desempeño de la economía china”, aseguró el  economista internacional senior de PNC Financial Services, Bill Adams.

Sus palabras cobran sentido cuando se ven las causas de las caídas más pronunciadas en la bolsa. Si bien la desconfianza sobre el desempeño en la economía es un factor a considerar, la profundidad de los descensos, sobre 5% en tres jornadas, no se alcanzaban explicar por los datos revelados hasta el momento. Según indicó Darah Maher, estratega de divisas de HSBC, en entrevista con PULSO, esto obedece más bien a los cambios que experimenta China. “La volatilidad es parte de una transición mayor, en la cual se pasa de una mercado de divisas altamente controlado a uno en el que el mercado tendrá más influencia”.

Números para el optimismo

Una mirada más amplia de lo que pasa en China, más allá de lo que pueda pasar en un par de semanas, obliga a considerar en el análisis el cambio de modelo por el que atraviesa el país, que pretende mover la economía de una basada en la inversión y la industria a otra donde el consumo interno gane protagonismo.

En ese marco, Tuuli Mccully, economista internacional senior de Scotiabank, sostiene que “datos de alta frecuencia muestran que la transformación económica china ha continuado, con el sector industrial perdiendo gradualmente el vapor, mientras que en el sector servicios se mantiene el impulso”.

De hecho, el sector servicios ha exhibido una constante expansión, en contraste con la manufactura. El PMI de servicios elaborado por Caxin marcó 50,2 puntos, por sobre la línea de los 50 que marca expansión, de la misma manera en que lo ha hecho al menos por los últimos tres años. 

Así, Mccully asegura que no esperan un aterrizaje forzoso, sobre todo considerando que “es probable que la intervención estatal (estímulo fiscal y monetario, así como la intervención de los mercados financieros) continúe a lo largo del año, con el fin de contrarrestar, en parte, las fuerzas de desaceleración que enfrenta la economía”.

Por otra parte, Adams señaló a PULSO que la actividad del país “contará con el apoyo de un superávit comercial cada vez mayor y un repunte en la construcción”. Mientras que los bancos chinos alcanzaron en 2015 su récord histórico de nuevos créditos denominados en yuanes concedidos durante el año, con un total que superó los 11,72 billones de yuanes (US$1,790 millones). “Los préstamos a la economía real se mantuvieron fuerte lo que debería apoyar la actividad económica en los próximos meses”, señalaron desde Capital Economics en una nota a sus clientes. 

Con todo, los pronósticos para el PIB del cuarto trimestre rondan el 7% y el 6,8%, lo que si bien podría implicar la menor expansión desde 2009, va en línea con las metas de las autoridades y de la saludable desaceleración del país. La cifra oficial se da a conocer hoy por la noche.

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