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Economía & Dinero

Rodrigo Cerda y 21 de mayo: "Tenemos dos tipos de señales y se tiene que tomar una decisión sobre cuál se seguirá"

Rodrigo Cárdenas 27/05/2016

El economista dice que el mensaje pro crecimiento en el discurso de la Presidenta, choca con medidas que van en el sentido contrario. Además, critica la falta de focalización en el combate a la pobreza.

EL director alterno de Clapes UC, Rodrigo Cerda, destaca el tono conciliador de la cuenta presidencial del pasado 21 de mayo. Sin embargo, advierte que las señales que ha dado el Gobierno han seguido siendo contraproducentes, ya que por un lado está el mensaje de mayor empuje al crecimiento económico, pero por otro, se mantiene la incertidumbre en temas relevantes para la economía, como lo laboral y lo constitucional. También critica la “desfocalización” del gasto fiscal, lo que ha desviado recursos que podrían ir a los más pobres.

La Presidenta Michelle Bachelet habló sobre la importancia del crecimiento el 21 de mayo, pero las criticas apuntaron a la falta de anuncios concretos. ¿Cómo evalúa el mensaje?

-Lo positivo fue el lenguaje y el discurso fue distinto a los 21 de mayo pasado. Me da la impresión que hubo un lenguaje un poco más conciliador. Hemos estado en un debate interno que ha sido demasiado duro y eso efectivamente afecta las confianzas. Que se tenga este cambio en el lenguaje es bueno. Lo que uno sí hubiese esperado es que tuvieran señales más claras de hacia dónde va la cosa. Sobre todo en el tema laboral, que es un es muy importante en este momento. Ahí hubiera esperado un poco más de claridad. 

¿Es un problema que la Reforma Laboral siga abierta?

-Ahí nuevamente tuvimos una discusión dura al interior de nuestro país, y esa discusión se había cerrado. Para  bien o para mal ya tenías un proyecto relativamente cerrado, y ahora resulta que  luego de todo lo que ocurrió, incluido el Tribunal Constitucional, el debate sigue abierto y eso obviamente puede generar nuevas incertidumbres, porque no sabemos efectivamente qué tipo de proyecto va a salir. Este tema es especialmente importante en este período en el que ya se ve el ajuste en el mercado laboral.

¿La Presidenta debería habérsela jugado en uno u otro sentido?

-Sí, pero existe un debate interno más o menos importante que no ha permitido que se cierre esa discusión.  Y cada vez que tenemos estos debates largos se genera mayor incertidumbre y eso, como lo hemos visto en nuestros propios datos, ha llevado a que se pospongan inversiones, lo que tiene impacto sobre la economía, en el corto y mediano plazo, y en el mercado laboral.

¿No se ve entonces un repunte en las expectativas tras el 21 de mayo?

-Ese sigue siendo un problema, el colapso en las expectativas y cómo logramos recuperarlas. Llevamos prácticamente dos años con caídas muy fuertes en expectativas, y recuperarlas efectivamente no es una cosa que vamos a hacer de la noche a la mañana. Ahí necesitamos varias señales, parte de las cuales se están tratando de dar. Hay una cierta idea de tratar de recomponer las relaciones con el sector privado, pero hay que darse cuenta que hay cosas que son contraproducentes. Por un lado, se está con este tema de tratar de incentivar medidas pro crecimiento que en general van bastante bien, pero por otro tienes las reformas, como la tributaria, a la que las empresas aún se tratan de ajustar, y también lo que va a ocurrir con la Reforma Laboral. Todas son cosas que tienen impacto negativo en el crecimiento. Además, el fisco se está introduciendo mucho más en ámbitos que antes eran más del sector privado, como ENAP en la generación eléctrica, Metro en prepago y otros. Entonces tenemos dos tipos de señales y se tiene que tomar una decisión sobre cuál realmente se seguirá. 

Respecto del Proceso Constituyente, en el discurso se destacó la importancia de la propiedad privada, pero también de los derechos sociales, dos temas que pueden chocar entre sí…

-Ese es precisamente el tema. Tenemos que zanjarlo. Hoy el tema constitucional está abierto, y hace dos o tres años atrás eso no era así. Lo que tenemos que tratar es hacer una buena discusión, mejorar las cosas que hay que mejorar, pero también una vez que hagamos eso tratar de cerrar esta discusión lo antes posible, para que no tengamos esas incertidumbres. Es buena la señal de resguardar la propiedad privada, estaba ya en el ambiente hace un tiempo, lo habían dicho los ministros pero que lo diga la Presidenta es mucho mejor. Ahora, así y todo quedan muchas otras áreas bastante abiertas en el orden público económico, que van más allá de la propiedad privada y que también hay que ver cómo lo cerramos. Por ejemplo los beneficios sociales. Ya hemos tenido aumentos de impuestos importantes para fondear los programas sociales que se han impulsado, por lo que es difícil ver en el corto plazo una mayor expansión del gasto público, ya que requeriría una mayor expansión de los impuestos, lo que repercutiría nuevamente en la economía. 

¿Qué le parece que se acelere la creación de una AFP estatal, a pesar de que no están claros sus beneficios?

-Más allá de la AFP estatal, el punto importante es que aquí deberíamos tener una buena evaluación de cuales van a los impactos de estas medidas, ojalá evaluaciones independientes. Obviamente algunas tendrán impactos positivos y otras negativos, pero antes de tomar decisiones de este tipo tenemos que saber cuáles van a ser los impactos sobre la economía. 

El desempleo ha comenzado a aumentar y se anticipa que seguirá esa tendencia. En ese contexto, ¿faltaron propuestas pro empleo?

-El empleo se va a seguir desacelerando y lo que hemos visto es que los que se crean son principalmente por cuenta propia, muy poco asalariados. En el tema laboral, lo que habíamos escuchado hace bastante tiempo, era que después de la Reforma Laboral iban a venir nuevos proyectos más enfocados en calidad de empleo y cómo incentivar mayor creación de empleo. Pero, como se ha abierto nuevamente el tema de la reforma, eso se quedó bastante atrás. Ahora sería el momento de repensar completamente el tema laboral, y cómo incluir estos otros temas, que tengan mucho más que ver con calidad de empleo y con creación de empleo dentro de la agenda más de corto plazo, y tal vez hacerlos convivir o complementando el tema sindical, en el que hemos estado tan metidos.

¿La ley corta es la oportunidad para esto?

-Es el momento de hacerlo, sobre todo por lo que estamos viendo de una desaceleración más permanente de lo esperado, y eso significa que van a ir creándose cada vez menos empleos. 

¿La discusión del salario mínimo debería tomar en  cuenta este escenario?

-Debería, sobre todo si esta desaceleración de salarios es más fuerte en trabajadores que tienen salarios más bajos. Si, además de esto, tienes un crecimiento del salario mínimo que vaya más allá de lo recomendado por parámetros técnicos, podrías tener un impacto sobre desempleo, sobre todo considerando que ya hemos tenido aumentos en el sueldo mínimo relativamente altos en los últimos años. Es bueno tratar de aumentar el salario mínimo, eso queremos, pero hay que ser cuidado en momentos como éste.

Expertos han criticado la falta del tema de la pobreza en el discurso del 21 de mayo. ¿Se ha disminuido el foco en este tema?

-Es verdad. Lo que deberíamos hacer  es focalizar mucho más nuestra política social. Lo que ha estado ocurriendo es que nuestra política social se ha desfocalizado y eso significa que muchos menos recursos les están llegando a los más pobres. Esa es otra pregunta más de política pública de mediano plazo que deberíamos hacernos, cómo tratar de refocalizar esos recursos, ya que eso nos llevaría a mayores reducciones de pobreza. Justamente más que haber abandonado la focalización en la pobreza deberíamos haber tratado de reorientar nuestros programas de forma tal que hayan sido cada vez más condicionados. Nos faltó dar ese paso y seguramente es algo que vamos a tener que pensar más adelante en términos de políticas públicas.

Polémica por índice de productividad: “Nos sorprende la descalificación del ministro (de Hacienda)”

El último informe de Clapes muestra que la productividad lleva 10 trimestres seguidos de caída. ¿Cómo se explica esto?

-Este ha sido un proceso de bajas bastante inusual. Pero al final del día es bien simple lo que está ocurriendo. Tenemos por un lado que los insumos productivos -capital y empleo- se mantienen creciendo a tasas relativamente altas. Si uno mira el crecimiento del stock de capital, reportado por el Banco Central, los dos años anteriores ha crecido entre 4% y 5%, mientras por otro lado vemos que el empleo sigue creciendo, por lo menos los dos años anteriores a tasas cercanas a 1,5%. Ahora si los insumos están creciendo a tasas relativamente rápidas y el PIB está creciendo cerca de 2%, es absolutamente imposible que la productividad no caiga, al menos tal como la medimos, que es todo el crecimiento del producto que no tiene que ver con crecimiento de insumos. Haciendo esa contabilidad tan simple, lo que está mostrando esto es que algo está ocurriendo.  Lo que puede estar pasando es que sabemos que el empleo está creciendo al 1,5%, pero parte del problema con estos datos es que mucho es empleo de mala calidad, y empleos de más mala calidad se trasunta en la producción. 

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, hizo una fuerte crítica a la medición de Clapes, calificándola de “infantil” por medir trimestralmente. ¿Qué responde a esto?

-La verdad nos sorprende un poco la descalificación del ministro acerca del trabajo que hacemos y publicamos. Nosotros publicamos dos tipos de índices, uno de productividad total de factores (PTF) y otro de productividad laboral, ambos son trimestrales. Respecto del primero, no somos los primeros que publicamos trimestralmente, el BLS (Bureau of Labor Statistics) de EEUU ya publicó el dato del primer trimestre del 2016. Si uno se mete a la página web de la OCDE, está la productividad trimestral por lo menos hasta el cuarto trimestre de 2015 de prácticamente todos los países del bloque. En Eurostat, las estadísticas de la zona Euro, es exactamente lo mismo, entonces la verdad es que este tipo de publicaciones de productividad laboral se hace en prácticamente todos los países, la pregunta es por qué nosotros no las tenemos. Nosotros creemos que es importante tener este tipo de datos y tenerlos ojalá en tiempo real, porque esa es información útil, no solamente para las políticas públicas y la discusión de productividad, sino porque también es una discusión muy útil para todo el sector privado, sobre todo en materia de sus negociaciones, en materia de saber cómo está la productividad en sus sectores, etc. 

Respecto a la medida de la PTF, tampoco somos los primeros que la publicamos a nivel trimestral, antes las publicaba la U. Adolfo Ibáñez, que en un momento dejó de publicarlas, y ahora la publica solamente anual. Actualmente la Reserva Federal de San Francisco tienen estadísticas históricas de productividad trimestral ajustada por la calidad de los factores de producción y el último dato que tienen disponible es el primer trimestre del 2016 para Estados Unidos.