Economía & Dinero

Reino Unido: ventas minoristas sufren primera caída desde 2013

AFP 21/04/2017

En la señal más importante hasta ahora de desaceleración relacionada con el Brexit, las ventas minoristas británicas sufrieron su primera caída trimestral en 4 años por el encarecimiento de los precios tras la devaluación de la libra.

La noticia se conoce al inicio de la campaña electoral para las elecciones legislativas del 8 de junio, adelantadas esta semana por decisión inesperada de la primera ministra conservadora Theresa May.

May alegó que necesitaba fortalecer su posición antes de iniciar los dos años de negociaciones de divorcio con la Unión Europea.

En términos trimestrales, las ventas cayeron 1,4% entre enero a marzo respecto al periodo precedente, el primer descenso desde 2013, según cifras comunicadas este viernes por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).

En términos mensuales, las ventas registraron una caída de 1,8% en marzo respecto al mes anterior.

Este descenso de las ventas triplica el que esperaban los analistas citados por la agencia Bloomberg antes de la difusión de los datos, que pronosticaban una caída de 0,5% respecto a febrero.

“Es la primera vez que vemos un descenso trimestral desde 2013, y parece ser la consecuencia de los aumentos de previos en una amplia gama de sectores”, dijo Kate Davies, estadista del ONS, en el comunicado de este organismo.

Los analistas coincidieron que los consumidores han empezado a apretarse el cinturón al ver el aumento de los precios de muchas importaciones por la devaluación de la libra, de casi un 15% desde el referéndum del 23 de junio de 2016.

En consecuencia, la inflación aumentó 3,3% en marzo a ritmo anual.

“Parece que los consumidores sienten cada vez más los efectos adversos de la caída de la libra”, constató la economista Ruth Gregory, de la firma de análisis Capital Economics.

Otro analista, Howard Archer, de IHS Markit, dijo que “el acentuado descenso en gasto de los consumidores es particularmente significativo porque la resistencia de la economía en el segundo semestre del año pasado, tras la victoria del Brexit en junio, se basó en gran parte en que los consumidores siguieron gastando”.