Economía & Dinero

Programas ligados al área de educación tuvieron la menor ejecución de gasto fiscal en 2015

M. Leiva y R. Cárdenas 01/02/2016

Veinte programas del Gobierno Central registraron una ejecución de 90% o menos el año pasado, de los cuales siete están bajo el alero del Ministerio de Educación. También destacan tres servicios que tuvieron paros el ejercicio anterior: Dibam, Junji y DGAC.

No todos rinden de la misma forma. Y así como en el colegio hay mejores y no tan buenos alumnos, lo mismo sucede en la administración pública, donde de los cerca de 250 programas y servicios  que existen en el Estado, sólo 25 cerraron 2015 con una ejecución de 100% de su presupuesto asignado o incluso un poco más. 

Otros 100 programas gastaron el 99% de los recursos contemplados en el Presupuesto; 90 reparticiones estuvieron entre 95% y 98% de ejecución; 20, entre 91% y 94%; y otros 20, registraron desembolsos igual a 90% o inferiores, según cifras entregadas por la Dirección de Presupuestos (Dipres).

Llama la atención que entre éstos últimos, siete programas correspondan al Ministerio de Educación, dos a Salud y dos a las Fuerzas Armadas. 

De acuerdo a la Dipres, la ejecución total del Gobierno Central durante 2015 llegó a 101,1% sobre la ley aprobada.

Por sectores

Del ámbito de la educación, terminaron con menor ejecución los programas de Mejoramiento de la Calidad; Gastos de Operación de Educación Superior; Consejo de Rectores; Consejo Nacional de Educación; Programa de Infraestructura;  la Dirección de Biblioteca Archivos y Museos (Dibam); y la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji). En salud se cuenta el programa de Inversión Sectorial de Salud y la Subsecretaría de Redes Asistenciales. A las Fuerzas Armadas corresponden los organismos de salud del ejército y la Dirección General de Territorio Marítimo (Directemar).

A estos programas mencionados se agregan la Subsecretaría de Bienes Nacionales; la Dirección de Fronteras y Límites; el Consejo Resolutivo de las Asignaciones Parlamentarias; la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de innovación; Fortalecimiento de la Gestión Subnacional; Servicio Nacional del Adulto Mayor; Academia Judicial; Dirección General de Aeronáutica Civil; e Instituto Nacional de Deportes.

Educación y los paros

El presupuesto de Educación ha sido históricamente uno de los más altos del Gobierno Central -en 2015 llegó a $8.082.014 millones-, y es también una de las carteras con mayor cantidad de programas y organismos anexos.

Los siete programas de esta repartición que gastaron menos obtuvieron un presupuesto total de $689.014 millones el año pasado, de los cuales ejecutaron $554.396 millones, es decir un 83% promedio.

El que menos gastó fue el programa de infraestructura educacional, al cual incluso se le disminuyó el presupuesto durante el año: de $145.309 millones otorgados inicialmente por Ley, terminó con ingresos vigentes por $126.534 millones. De éstos, ejecutó sólo $92.565 millones, es decir un 73%. Si se desglosa por ítemes, se obtiene que hubo menos gastos en personal y en bienes y servicios de consumo, pero también quedó bastante dinero guardado en las glosas correspondientes a transferencias a establecimientos -se gastó sólo $717 millones de los $1.236 millones otorgados-, y en iniciativas de inversión para financiar proyectos, donde sólo se desembolsó $1.254 millones de $7.533 millones provisionados.

El Consejo Nacional de Educación ejecutó el 78% del presupuesto de $2.301 millones, y el Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Educación un 90% de los $37.440 millones otorgados.

De los organismos anexos al ministerio, estuvieron al debe la Junji, que gastó sólo el 80% de su presupuesto vigente de $466.596 millones, que fue recortado del inicial de $559.092 millones. También la Dibam mostró un menor desembolso de 88%, al ejecutar sólo $41.635 millones, cifra similar a su presupuesto inicial, pero durante el año se le añadieron $5 mil millones que no alcanzó a gastar.

Estos dos servicios estuvieron en paro o en movilización durante el año pasado, así como la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), que también figura entre las de peor ejecución en el año. Esta repartición sólo gastó un 79% de los recursos de un presupuesto mayor que el otorgado inicialmente: de $175.425 millones contemplados en la Ley se incrementó a $192.764 millones, de los cuales sólo gastó $153.925 millones.

Por el otro lado, uno de los servicios que protagonizó la movilización más larga y de mayor intensidad el año pasado, como fue el Registro Civil, mostró un 98% de ejecución, considerando que también su presupuesto se abultó durante el ejercicio: de $116.604 millones originales, terminó con recursos por $153.727 millones.

La segunda peor ejecución en el Gobierno Central fue la del Instituto del Deporte, que sólo desembolsó $90.536 millones de los $122.972 millones aportados, es decir un 73%. Uno de los ítemes que figura con menor gasto en 2015 fue el de aporte para inversiones en infraestructura deportiva, donde ejecutaron $18.540 millones de los $25.404 millones contemplados en la Ley. 

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