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Economía & Dinero

Precios de activos financieros anticipan sólo un alza de la TPM durante 2016

Carlos Alonso 02/02/2016

La ralentización de la economía, que ha llevado a los expertos a ajustar sus proyecciones de PIB para 2016 a niveles incluso bajo 2%, está afectando la trayectoria que hasta diciembre había para la tasa de interés del Banco Central.

En el Informe de Política Monetaria de diciembre, el Banco Central (BC) señaló que el supuesto de trabajo para la Tasa de Política Monetaria (TPM) contemplaba dos alza en 2016 y una adicional en 2017, sin embargo, dicha expectativa ha comenzado a moderarse, influida principalmente por el menor crecimiento que ha mostrado la actividad y que ha hecho que las perspectivas se ajusten a la baja. Al respecto, ya incluso algunos analistas esperan que el  incremento del PIB se ubique en menos de 2% en 2016.  

Esto, sumado al cambio de escenario para la política monetaria que está realizando la Reserva Federal (Fed), repercutió en la trayectoria fijada por el ente rector. Es más, el propio consejero del BC, Mario Marcel,  afirmó en recientes entrevistas que el escenario de tasas por parte del BC debe ser revisado, mientras que el ex presidente del instituto emisor, Vittorio Corbo, fue más explícito al  afirmar en entrevista con PULSO que a lo más queda un alza adicional este año.

Precisamente este cambio está siendo reflejado por  las tasas swap -instrumentos de mercado-, ya que a diferencia de lo que esperaban en diciembre, ahora tienen incorporada sólo un alza de 25 puntos base en abril. De esta manera, 2016 cerraría el año en 3,75% y no en 4% como era la proyección que existía a fines de 2015.  Ahora, a dos años plazo, las tasas swap también se moderaron, puesto que para el próximo año se espera que termine en 4% y no en 4,25% como  se anticipaba en diciembre.

Expertos

Los economistas coinciden en que la  causa de esta moderación en la trayectoria de la política monetaria es la desaceleración de la economía. En este aspecto, Martina Ogaz, de Euroamerica, señala  que “los últimos datos sectoriales fueron  bastante malos, lo que anticipa bajos Imacec. Esta realidad sustenta una moderación en la trayectoria de tasas, porque la economía está muy lenta”. En su escenario base prevé sólo un alza a mediados de año. Aníbal Alarcón, de BBVA, añade que “el estímulo monetario se mantendrá por más tiempo debido a  la debilidad de la actividad. Vemos un alza hacia el segundo semestre”. Nathan Pincheira, de Banchile, acota que si bien “todavía esperamos  dos alzas,  no descartamos que termine siendo sólo una debido a que los riesgos para la actividad se han ido materializando”.  En tanto, Antonio Moncado, de Bci, subraya que  “todavía hace falta esperar un deterioro mayor de los indicadores de actividad, pero de concretarse habría que plantearse la posibilidad de aminorar o dilatar el proceso de normalización monetaria”. 

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